junta para ampliación de estudios
TOMO IX io diciembre 1934 CUADERNOS 3.°-4.®
REVISTA ESPAÑOLA DE ENTOMOLOGIA
MUSEO NACIONAL DE CIENCIAS NATURALES
MADRID
1933
EOS
Revista Española de Entomología
Publicada por la Sección de Entomología del Museo Nacional de Cien¬
cias Naturales, Madrid.
Aparece por cuadernos trimestrales, que forman cada año un volumen de
400 a 500 páginas, con numerosas figuras en el texto y láminas aparte.
Comprende toda clase de estudios referentes al phylum Arihropoda.
Director: I. Bolívar.
Redactores:
J. M. a Dusmet. —G. Ceballos. —M. M. de la Escalera.
Secretario: C. Bolívar y Piei.tain.
Colaboradores:
H. E. Andrkwes, Londres; Dr. M. Bkier, Viena; Dr. L. Berland, París, B. Th. Bol-
dyrev, Moscú; Prof. F. Bonet, Madrid; T. Borgmeier, Río de Janeiro (Brasil);
Prof. E.-L. Bouvier, París; Dr. St. Breuning, Viena; Prof. J. Chkstkr Brad-
ley, Ithaca, N. Y.; W. E. China, Londres; Dr. L. Chopard, París; Prof. R.
Ebner, Viena; Prof. T. Esaki, Fukuoka (Japón); Dr. L. Fagk, Paris; Profesor
A. G. Fresca, Pamplona; Dr. F. GalXn, Madrid; Dr. J. Gil Collado, Madrid
Dr. J. Gómez Menor, Moca (República Dominicana); I’rof. R. Jeannel, 1 aiis,
Dr. H. H. Karny, Karlsbad (Checoslovaquia); A. B. Martynov, Leningrado;
Dr. L. Masi, Génova; Prof. S. Maulik, India; Prof. J. F. Nonídez, Nueva York;
N. N. Plavilstshikov, Moscú; Th. Pleske, Leningrado; M. Quii.is, Valencia,
Prof. Dr. W. Ramme, Berlín; Prof. E. Rioja, Madrid; Prof. J. Roubal, Banská
Bystrica (Checoslovaquia); Dr. F. Santschi, Kairouan (Túnez); 1’rof. O. Scheer-
peltz, Viena; Dr. A. v. Schulthess, Zürich; E. Séguy, Paris; A. Seyrig, Mulhouse
(Francia); Prof. T. Shiraki, Taihoku, Formosa (Japón); Prof. F. Silvestri, Portici
(Italia); A. Théry, Rabat (Marruecos); Prof. V. van Straklen, Bruselas; Profesor
B. P. Uvarov, Londres; Prof. P. Vaysiére, París; P. Vignon, Paris; Dr. R. Zari-
quiey, Barcelona; Dr. H. Zerny, Viena; Prof. A. de Zulueta, Madrid.
La suscripción anual es de 20 pesetas para la Península Ibérica, y de
26 pesetas para el extranjero (comprendidos los gastos de envío).
La correspondencia y suscripciones deben dirigirse al
Sr. Secretario de la Revista «EOS»,
Museo Nacional de Ciencias Naturales
Madrid, 6.
El coleóptero tenebriónido representado
en la cubierta es el Cicindela deserticoloides
Codina, de la provincia de Alicante, X 3*
(Dibujo de S. Martínez.)
Estudio de algunos Eupélmidos nuevos de España
(Hym. Chale.)
POR
C. Bolívar y Pieltain.
En la presente nota incluyo la descripción de cinco nuevas espe¬
cies de Eupelmus , tres de ellas de la región central, descubiertas por
el Prof. García Mercet, y dos de la provincia de Valencia, recogidas
por el Sr. Moroder. A ellas adiciono el estudio de un notable género
nuevo por mí descubierto en los alrededores de Madrid, y al que de¬
signo con el nombre de Mercetina en homenaje a la memoria del
insigne especialista en Calcídidos, querido maestro y amigo mío.
Eupelmus capillaris nov. sp.
Tipo: 5 , El Pardo, Madrid (en Museo de Madrid).
Caracteres. — 9- Coloración verdoso-azulada. Cabeza por detrás
de un azul intenso; la frente y el vértex dorados, con tonalidad pur¬
púrea que forma una línea por detrás de los ocelos posteriores, bordea
los lados de la frente y se pierde en la excavación frontal, que es ver¬
dosa; parte inferior de la cara verdoso-azulada. Antenas con el escapo
azulado-oscuro; pedicelo y funículo bronceado-negruzcos. Tórax por
encima verdoso-azulado, y a los lados azul intenso; escudete y axilas
de la coloración general, metálicos, brillantes. Patas de color azul muy
oscuro, negruzco, con las rodillas y extremidad de las tibias amarillas.
Tarsos anteriores pardos; los intermedios y posteriores amarillos;
oscurecidos en el extremo; los dentículos de los intermedios conco¬
lores. Alas completamente hialinas; las nerviaciones pardo-oscuras.
Abdomen cobrizo oscuro por encima, y a los lados azul intenso. Ovis¬
capto negro.
196
C. BOLÍVAK Y PIKI.TAIN
Cuerpo muy estrecho y largo. Cabeza estrecha y moderadamente
convexa; vista de frente tan alta como ancha, de superficie con cha-
grinación muy ligera, poco perceptible. Espacio interocular como
vez y media la longitud del.escapo. Ocelos dispuestos en triángulo
obtuso; los posteriores separados del borde del ojo por una distan¬
cia como vez y media su diámetro. Escrobas formando una exca¬
vación redondeada, no muy profunda, que no pasa hacia arriba del
medio de los ojos; el espacio que queda entre las radículas antenales
formando una quillita aguda saliente. Antenas finas y relativamente
largas; insertas algo por debajo del borde inferior de los ojos; escapo
corto, muy comprimido y ensanchado hacia abajo, tan sólo dos veces
y un tercio tan largo como ancho; pedicelo de longitud igual a dos
quintos de la del escapo, grande, vez y media tan largo como ancho
en el ápice, en el que su anchura es casi doble que la del funículo en
su base; artejo anillo pequeño, cuadrangular; primer artejo del funícu¬
lo dos veces y media tan largo como ancho; el último muy poco alar¬
gado; maza apenas más gruesa que el funículo, un poco más larga que
los dos artejos precedentes reunidos.
Pronoto con quilla media longitudinal. Mesonoto con chagrinación
amplia, no muy marcada, más fuerte en el lóbulo medio anterior, y
formando como granitos aislados dorsalmente; lóbulo medio anterior
prolongado en punta muy aguda hacia atrás. Escudete oblongo, vez y
media tan largo como ancho, hacia adelante estrechado, formando
ángulo agudo anteriormente. Axilas casi contiguas por el ángulo inter¬
no, triangulares, más aplanadas que el escudete; uno y otras con cha¬
grinación casi nula. Alas anteriores estrechas. Nerviación postmarginal
doble de larga que la estigmática; ésta fina, recta, engrosada en el
extremo y terminando en una punta aguda no muy larga. Patas finas.
Pleuras lisas, en el ángulo anterior con chagrinación difícilmente visible.
Abdomen doble de largo que el tórax, muy estrecho y comprimi¬
do. Oviscapto de doble longitud que las tibias posteriores, y como
los 3/4 del abdomen.
9. Long. cuerpo, 2,2-2,5 mm.
Desconocido.
Prov. de Madrid: El Pardo, I 9 tipo, I 9 paratipo (R. G. Mercet),
en col. Museo de Madrid; Vaciamadrid, 299 paratipos (R. G. Mer¬
cet), en col. Museo de Madrid.
ESTUDIO DE ALGUNOS BUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA
197
Observaciones. —Corresponde esta especie al grupo de E. linea-
ris Fórst., que he podido estudiar gracias a la liberalidad del doctor
Ruschka, que cedió al Museo de Madrid una de las dos hembras que
poseía de Turingia. Se asemeja a ella por su cuerpo estrecho y de
análogas proporciones, así como el oviscapto; pero se distingue fácil¬
mente por ser aún más filiforme, por tener bastante ensanchado el
escapo antenal, por la coloración del cuerpo, patas y pleuras, y por
ser éstas casi lisas aun en la parte anterior, en la que presentan tan
sólo un ligerísimo chagrinado.
Es también próximo al E. pullas Ruschka, del que difiere por su
abdomen proporcionalmente más largo, siendo, por el contrario,
menor el oviscapto. El escapo no es en pullas tan comprimido y en¬
sanchado como en capillaris.
Eupelmus moroderi nov. sp. (fig. 1).
Tipo: 5 , Bétera, Valencia (en Museo de Madrid).
Caracteres. — 9. Cabeza y tórax verde metálicos; abdomen y
patas amarillas. Cabeza por completo verde, con brillo algo dorado
en el vértex. Ocelos de color topacio. Ojos y mandíbulas castaños.
Palpos amarillos. Antenas con el escapo verde metálico; pedicelo ver¬
doso en los dos tercios básales y amarillo en el extremo, así como el
artejo anillo en totalidad; funículo y maza negruzcos. Tórax de color
verde metálico uniforme, salvo las tégulas y una pieza pleural anterior
a ellas, que son amarillas. Caderas de todas las patas igualmente ver¬
de metálicas; el resto de las patas amarillo, salvo el extremo de los
tarsos, que es negruzco, y ligerísimos vestigios de un anillo oscuro
próximo a la base de las tibias intermedias. Alas por completo hiali¬
nas, con las nerviaciones amarillo-claras. Abdomen amarillo, salvo en
la misma base, por encima, que está algo oscurecido. Oviscapto en
totalidad negro.
Cuerpo estrecho y largo. Cabeza estrecha, moderadamente con¬
vexa; vista de frente casi redondeada, de superficie con chagrinación
no muy marcada. Espacio interocular de igual anchura que la longitud
del escapo. Ocelos dispuestos en triángulo poco obtuso; los posterio¬
res separados del borde del ojo por una distancia casi doble que su
98
C. BOLÍVAR Y PIKLTAIN
diámetro. Escrobas poco profundas, formando una excavación que no
pasa hacia arriba del medio de los ojos; el espacio que queda entre
Fig. i .—Eupehnus moroderi nov. sp., $ tipo; X 20.
las radículas antenales forma una quillita redondeada saliente. Antenas
finas y relativamente largas, insertas ligeramente por debajo del nivel
del borde inferior de los ojos; escapo estrecho y largo, comprimido,
ESTUDIO DE ALGUNOS EUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA
199
pero nada ensanchado hacia abajo; pedicelo casi doble de largo
que ancho en el ápice; no mucho más ancho que la base del funícu¬
lo; artejo anillo ligeramente alargado; primer artejo del funículo
doble de largo que ancho; el último muy poco alargado; maza más
gruesa que el funículo, casi como los tres artejos precedentes re¬
unidos.
Pronoto sin quilla media dorsal. Mesonoto con chagrinación bas¬
tante marcada, escamosa en el lóbulo medio anterior y a los lados de
él. Escudete subromboidal, más de vez y media tan largo como ancho,
en el extremo redondeado y en la base muy estrecho. Axilas grandes,
triangulares, pero no contiguas, con chagrinación muy fina, así como
el escudete. Alas anteriores estrechas. Nerviación postmarginal vez y
media tan larga como la estigmática; ésta fina y recta, poco engro¬
sada en el ápice, terminando en punta aguda no muy larga. Patas
finas. Pleuras en toda su superficie con chagrinación escamosa bien
marcada, aunque no muy fuerte, mucho más ligera en su parte
central.
Abdomen casi dos veces tan largo como el tórax, estrecho y com¬
primido. Oviscapto de extraordinaria longitud, más largo que el resto
del cuerpo, ligeramente arqueado hacia abajo.
9. Long. cuerpo, 3 mm.; long. oviscap., 3,5 mm.
<$. Desconocido.
Prov. de Valencia: Bétera, I 9 tipo (Moroder), en col. Museo de
Madrid.
Observaciones. —Esta especie y la siguiente, procedentes de la
misma localidad, coinciden en muchas particularidades y casi por
completo en la coloración, pero se distinguen bien por los caracteres
que apunto más adelante (véase pág. 201).
Aparte de la coloración bastante especial, es notabilísima esta
especie por la enorme longitud del oviscapto, que mide mas que el
resto del cuerpo, no siendo sobrepasada en este respecto al menos
por ninguna de las especies paleárticas. Es muy probable que dicha
extraordinaria particularidad esté en relación con el parasitismo de
este insecto.
Dedico esta notable especie a mis buenos amigos Sres. Moroder,
que tanto han hecho adelantar el conocimiento de la fauna entomo¬
lógica valentina.
200
C. BOLÍVAK Y PIELTAIN
Eupelinus valcntinus nov. sp.
Tipo: Bétera, Valencia (en Museo de Madrid).
Caracteres. — Q. Cabeza y tórax verde metálicos; abdomen ama¬
rillo-ocráceo, y patas casi por completo de un amarillo-canario. Cabe¬
za toda ella verde. Ocelos de color topacio. Ojos grisáceos. Palpos
amarillos. Antenas con el escapo verde metálico; pedicelo oscuro en
los dos tercios básales y amarillo en el extremo, así como el artejo
anillo en totalidad; funículo y maza negruzcos. Tórax de color verde
metálico uniforme, salvo las tégulas y una pieza pleural anterior a
ellas, que son amarillas. Caderas verde-metálicas; el resto de las patas
amarillo-canario, salvo los tarsos anteriores, que son parduscos; todos
los tarsos en el extremo, que son negros; una manchita castaña sobre
la cara posterior de los fémures anteriores, y dos estrechos anillos ne-
gruzos, uno incompleto en la mitad apical de los fémures intermedios,
y otro completo no lejos de la base de las tibias del mismo par. Alas
por completo hialinas, con las nerviaciones amarillo-claras. Abdomen
amarillo-ocráceo, salvo en la porción basal por encima, que está colo¬
reado de verde. Oviscapto negro en los 2/5 básales, amarillo en los
2/5 siguientes, y pardusco en la parte apical.
Cuerpo estrecho, pero no largo. Cabeza no muy ensanchada ni
convexa; vista de frente subredondeada; de superficie con chagrina-
ción no muy marcada. Espacio ¡nterocular de anchura poco mayor
que la longitud del escapo. Ocelos dispuestos en triángulo poco obtu¬
so, los posteriores separados del borde del ojo por una distancia como
vez y media su diámetro. Escrobas no muy profundas, formando una
excavación que no pasa hacia arriba de la parte media de los ojos.
Antenas finas y alargadas, insertas un poco por debajo del nivel del
borde inferior de los ojos; escapo estrecho y largo, comprimido, pero
nada ensanchado hacia abajo; pedicelo vez y media tan largo como
ancho en la base, no mucho más ancho que el funículo en su base;
artejo anillo cuadrangular; primer artejo del funículo de doble longi¬
tud que anchura; el último casi cuadrangular; maza poco más gruesa
que el funículo, menor que los tres artejos precedentes reunidos.
Pronoto sin quilla media. Mesonoto con chagrinación abundante,
ESTUDIO DE ALGUNOS BUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA
201
pero no muy fuerte. Escudete subovoideo, vez y media tan largo como
ancho, por detrás muy redondeado, por delante muy estrecho. Axilas
triangulares, grandes, bien delimitadas del escudete, no contiguas,
con chagrinación muy tenue, asi como el escudete. Alas anteriores
estrechas. Nerviación postmarginal vez y media tan larga como la es*
tigmática; ésta muy fina, bastante engrosada en la parte apical y ter*
minando en una punta aguda. Patas finas. Pleuras presentando cha*
grinación escamosa bastante marcada, salvo en su parte central, que es
casi lisa.
Abdomen escasamente vez y media tan largo como ancho, com¬
primido, aunque no muy estrechado. Oviscapto no muy largo, como
una vez y 1/4 b longitud de las tibias posteriores, y como la mitad
de la longitud del abdomen.
9 . Long. cuerpo, 2,5 mm.; long. ovisc., 0,6 mm.
(3*. Desconocido.
Prov. de Valencia: Bétera, I 9 tipo (Moroder), en col. Museo de
Madrid.
Observaciones. —Los Eupelmus moroderi y valentinus, que proce¬
den de la misma localidad, concuerdan casi por completo en los ca¬
racteres de la cabeza, tórax y alas, y en la coloración sólo difieren en
ligerísimos detalles. En cambio, se diferencian mucho por las propor¬
ciones del abdomen, y especialmente del oviscapto, que en moroderi
es de mayor longitud que el resto del cuerpo, negro y no anillado,
mientras que en valentinus es tan sólo como la mitad de la longitud
del abdomen y presenta un ancho anillo amarillo.
Eupelmus splendens nov. sp.
Tipo: $, Loeches, Madrid (en Museo de Madrid).
Caracteres. — 9 . Coloración general verde brillante. Cabeza dora¬
do-verdosa muy brillante, refulgente; escrobas antenales y parte infe¬
rior de la cabeza más verdosas. Antenas con el escapo ocráceo, con
viso verdoso muy marcado; pedicelo verde metálico; funículo negro.
Tórax dorado-verdoso en pronoto, mesonoto y pleuras; estas últimas
con brillo rojizo posteriormente; parte central del mesonoto muy bri¬
llante. Escudete, axilas y segmento medio verde-oscuros. Fémures y
202
C. BOLÍVAR Y PIKLTAIN
tibias anteriores amarillentos en la cara anterior, y verdoso-dorados
en la posterior, salvo las tibias en el extremo, que son amarillas. Fému¬
res intermedios amarillento-ocráceos, algo oscurecidos por encima en
el tercio apical; las tibias correspondientes amarillas brevemente en la
base y ampliamente en el extremo, apareciendo en la parte central
más o menos oscurecidas. Fémures posteriores de coloración castaño-
pardusca, uniforme, así como las tibias en sus 2/3 básales, siendo
amarillas en el extremo ampliamente. Tarsos anteriores amarillento-
parduscos; los intermedios y posteriores amarillo-claros; todos ellos
ennegrecidos en el ápice; dentículos de los intermedios negros. Alas
anteriores brevemente oscuras en la porción basal, después hialinas
hasta el comienzo de la parte ascendente de la nerviación submargi¬
nal, y desde aquí intensamente ahumadas, volviendo a ser hialino el
extremo del ala algo por detrás del ápice de las nerviaciones postmar¬
ginal y estigmática; nerviaciones oscuras. Alas posteriores hialinas.
Abdomen en la base de un verde azulado muy brillante; en el resto
cobrizo algo violáceo por encima y cobrizo-dorado en el extremo.
Oviscapto brevemente negro en la base, después amarillo-canario, y
ennegrecido en el tercio apical.
Cuerpo corto y ancho. Cabeza no muy ancha, moderadamente
convexa; vista de frente un poco transversa, de superficie con chagri-
nado muy ligero en el occipucio, lisa por completo en el vértex y
parte alta de la frente, hasta el medio de los ojos, desde donde apa¬
rece súbitamente con chagrinación escamosa pequeña, pero muy mar¬
cada, que se extiende hasta la base de las antenas, pero deja libre un
gran triángulo central liso limitado exteriormente por las escrobas;
parte inferior de la cara con chagrinación ligerísima. Espacio interocu¬
lar un poco más estrecho que la longitud del escapo. Ocelos dispues¬
tos en triángulo bastante obtuso; los posteriores separados del borde
del ojo por una distancia algo mayor que su diámetro. Escrobas for¬
mando una amplia y profunda excavación frontal, que hacia arriba
llega justamente hasta el ocelo anterior; el espacio que queda entre
las radículas antenales es ligeramente convexo. Antenas bastante finas,
insertas casi al nivel del borde inferior de los ojos; escapo largo y fino,
comprimido y ligeramente ensanchado hacia abajo; pedicelo doble de
largo que ancho en el extremo; artejo anillo pequeño, muy transver¬
so; funículo corto, con el primer artejo vez y media tan largo como
ESTUDIO DE ALGUNOS EUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA
203
ancho, el último muy transverso, vez y media tan ancho como largo;
maza apenas más gruesa que el extremo del funículo, y un poco más
corta que sus tres últimos artejos reunidos.
Pronoto no aquillado en la línea media. Mesonoto con chagrina-
ción escamosa grande y bien marcada en el lóbulo anterior; con cha-
grinación mucho más fina en sus porciones laterales, y por completo
liso, pulimentado, en la parte central; surcos parapsidales perfecta¬
mente acusados, terminando por detrás en la excavación media, y
dejando un lóbulo anterior bien marcado, pero deprimido. Escudete
en la mitad anterior formando casi ángulo agudo, muy estrecho en la
base, y en la mitad posterior semicircular; axilas triangulares, bastan¬
te grandes, bien delimitadas del escudete, y como él poco convexas,
y con reticulación muy marcada y densa. Nerviaciones postmarginal
y estigmática iguales en longitud. Pleuras con chagrinación grande
muy superficial, casi lisas. Metanoto muy estrechado en toda la por¬
ción central.
Abdomen una sexta parte más corto que el tórax, de bordes pa¬
ralelos, no comprimidos. Oviscapto como 1/3 de la longitud del ab¬
domen, y próximamente como la mitad de las tibias posteriores.
9 - Long. cuerpo, 2 mm.
Desconocido.
Prov. de Madrid: Loeches, I 9 típ°> recogida en 5 de mayo
de 1924 (R. G. Mercet), en col. Museo de Madrid.
Observaciones. —Especie bien distinta de todas las europeas y
una de las más bonitas del género por sus tonalidades brillantes. Se
aproxima quizás a las del grupo urozonus, pero de todas ellas es bien
distinta por sus alas anteriores intensamente ahumadas, salvo en una
ancha banda transversa basal, y en la porción apical. Asimismo se
distingue por sus antenas con funículo corto, cuyos últimos artejos
son transversos, el último vez y media más ancho que largo, y por
su cabeza lisa y brillante en el vértex y parte alta de la frente, pasando
en ésta súbitamente a una porción de chagrinado muy aparente y
fuerte.
Los dentículos de los metatarsos intermedios son negros como
en urozonus , spongipartus y fulvipes, separándose en esto aún más
de microzonus.
204
C. BOLÍVAR Y PIBLTAIN
Eupelmus juniperinus nov. sp.
Tipo: £, Zarzalejo, Madrid (en Museo de Madrid).
Caracteres. — Q. Cabeza de coloración verde metálica uniforme,
algo dorada y muy brillante en la excavación frontal. Ocelos pardos.
Ojos castaños. Antenas de coloración amarilla de azufre, oscurecidas
en el extremo del escapo y base del funículo, y con los 2/5 básales
del pedicelo negros. Palpos amarillos. Mesonoto verde metálico en
el lóbulo central y porción media, en la parte anterior de las porcio¬
nes dorsales laterales (cuya margen inferior y parte posterior es ama¬
rilla) y en el escudete; axilas parduscas con viso verdoso más o me¬
nos marcado; la porción esternal media es también verdosa, las meso-
pleuras castaño-claras, y las porciones restantes del mesotórax amari¬
llas. Metanoto castaño-amarillento, con viso verdoso. Patas de color
amarillo de azufre; los fémures anteriores con una mancha oscura
en su cara posterior, las tibias anteriores con un anillo negruzco cerca
de la base y las intermedias con otro en la misma posición menos
marcado; todos los pulvilos negruzcos. Alas hialinas, con las nervia-
ciones amarillentas. Abdomen amarillo, algo oscurecido a los lados
por encima. Oviscapto negro en la base, y poco oscurecido en el
ápice, siendo toda su mitad central amarilla.
Cuerpo corto. Cabeza moderadamente ancha y transversa, vista
de frente más ancha que alta; de tegumentos con chagrinación pe¬
queña, aunque bien marcada; toda la excavación frontal muy lisa. Es¬
pacio interocular un poco más ancho que la longitud del escapo. Oce¬
los dispuestos en triángulo obtuso; los posteriores separados del bor¬
de del ojo por una distancia algo mayor que su diámetro largo, pues
son oblongados. Escrobas formando una excavación poco profunda,
que hacia arriba sobrepasa del medio de los ojos; el espacio que
queda entre las radículas antenales es saliente y aquillado. Antenas
finas y largas, insertas al nivel del borde inferior de los ojos; escapo
largo y fino; pedicelo doble de largo que ancho; artejo anillo cuadran-
guiar, un poco transverso; primer artejo del funículo vez y media tan
largo como ancho; el último cuadrangular, maza algo más ancha que
el extremo del funículo, y un poco menor que sus tres últimos artejos
reunidos.
ESTUDIO DE ALGUNOS EUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA
205
Pronoto no aquillado en la línea media. Mesonoto con chagrina-
ción escamosa pequeña, pero bien marcada en todas sus porciones
verdes, sobre todo en el lóbulo medio anterior y en el escudete; liso
en las amarillas. Surcos parapsidales no muy hundidos, dejando un
lóbulo entre ellos poco convexo. Escudete corto, tan ancho como
largo, en la base muy estrecho. Axilas triangulares, muy grandes, casi
contiguas en la base, con chagrinación fina que contrasta mucho con
la del escudete. Nerviación postmarginal más de vez y media tan larga
como la estigmática. Patas finas. Pleuras con chagrinación escamosa
grande, pero muy superficial. Metanoto estrechísimo en toda su por.
ción central.
Abdomen algo más de vez y media tan largo como el tórax, en¬
sanchado ligeramente hacia atrás hasta el quinto segmento, no com¬
primido. Oviscapto escasamente como un tercio de la longitud del
abdomen; tan largo como la mitad de las tibias posteriores.
9- Long. cuerpo, 1,6-1,8 mm.
C?. Desconocido.
Prov. de Madrid: Zarzalejo, I 9 tipo y 3 9 9 paratipos, una de
ellas recogida en 27 de junio de 1924 (R. G. Mercet), en col. Museo
de Madrid.
Biología. —Los cuatro ejemplares fueron recogidos sobre yunipe-
rus oxycedrus; el parasitismo no nos es conocido.
Observaciones. —Especie fácilmente distinguible por su colora¬
ción, brevedad relativa del escudete y otros caracteres.
Gen. Mercetina nov.
Caracteres. — 9- Cabeza moderadamente convexa, de forma alar¬
gada; vista de frente distintamente más larga que ancha, pasando el
vértex angulosamente al occipucio; de tegumentos con chagrinación
marcada sólo en la frente. Frente bastante estrechada hacia arriba; las
escrobas antenales formando unas ligeras excavaciones poco prolon¬
gadas hacia arriba por encima del nivel inferior de los ojos; el espacio
entre las escrobas deprimido. Ojos con algunos pelitos cortísimos;
oblongo alargados, no muy convexos; separados dorsalmente por una
206
C. BOLÍVAR Y PIELTA1N
distancia como la anchura de un ojo. Ocelos pequeños, en triángulo
equilátero. Clípeo normal, truncado anteriormente y dejando por com¬
pleto a descubierto las mandíbulas. Mandíbulas tridentadas. Palpos
maxilares de cuatro artejos; labiales de tres. Antenas insertas a mitad
de distancia entre el nivel inferior de los ojos y la boca; muy delgadas
y largas; en la base no muy separadas entre sí, la distancia entre ellas
menor que la anteno-orbitaria; formadas por escapo, pedicelo, artejo
anillo, funículo de siete artejos y maza; escapo muy largo y fino; pedi¬
celo próximamente de doble longitud que anchura, hacia el ápice en¬
grosado; artejo anillo bastante grande, un poco alargado, de igual
grosor que el funículo; funículo cilindrico, de igual anchura en la base
que en el extremo, sus artejos perdiendo longitud del primero al últi¬
mo; maza pequeña, no más gruesa que el funículo, con segmentación
poco marcada.
Protórax no muy prolongado, bien separado del resto del tórax;
en su parte basal como los 2/3 de la máxima anchura de éste; con
sutura media dorsal; hacia su parte media con un repliegue transver¬
so muy marcado, de la parte central de cuyo borde salen algunas lar¬
gas cerdas negras, fuertes, dirigidas oblicuamente hacia atrás; a uno
y otro lado de la base con una foseta poco marcada. Mesonoto, en su
porción preaxilar, con una gran área media, perfectamente limitada a
los lados y por detrás, aplanada y subrectangular, y cuyos lados están
doblados en diedro recto hacia abajo, formando en el tercio final de
esta pieza marcadas quillas laterales. Las axilas son triangulares, de
doble longitud que anchura en la base, perfectamente delimitadas del
escudete y colocadas muy oblicuamente hacia éste, formando con el
plano horizontal del cuerpo ángulo de unos 75°- El escudete es doble
de largo que ancho, muy levantado y saliente en su parte media, so¬
bre la que lleva una serie longitudinal de cerditas negras erectas que
forman un pequeño mechón, muy apreciable observando de lado ai
animal. Porciones laterales del metanoto subtriangulares, relativamen¬
te no muy grandes, con estigma situado junto al ángulo anterior ex¬
terno, unidas por estrecho istmo, formando en conjunto el metanolo
una escotadura obtuso-angulosa anterior y una amplia y profunda
escotadura posterior en la que se inserta el pedúnculo abdominal.
Alas anteriores muy reducidas, dirigidas hacia atrás llegando sólo a
la base del abdomen, truncadas posteriormente y con el borde breve
ESTUDIO DE ALGUNOS EUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA
207
mente doblado hacia arriba; de las nerviaciones sólo está bien marca¬
da la submarginal, las demás indistintas. Alas posteriores completa¬
mente nulas. Patas largas y finas. Fémures anteriores comprimidos,
sobre todo en la mitad apical, formando en el tercio último por deba¬
jo una agudísima y saliente qui¬
lla laminar. Tibias intermedias
bastante engrosadas hacia el
ápice, y en él por debajo con
cuatro púas grandes junto a la
base del espolón, que es largo y
fuerte, por lo menos tan largo
como el metatarso; los tarsos
intermedios moderadamente en¬
grosados, y provistos por deba¬
jo de doble serie de púas fuer¬
tes, largas y apretadas, de las
que el artejo 3. 0 lleva aún cinco
pares y el 4. 0 un solo par. Fému¬
res posteriores algo comprimi¬
dos y en la mitad basal engrosa¬
dos. Tibias posteriores compri¬
midas, pero no muy ensancha¬
das, y con la arista superior agu¬
damente marcada. Tarsos pos¬
teriores muy finos, cilindráceos.
Abdomen globoso-ovoideo,
algo más largo que el tórax, de
superficie muy continua, con los
bordes de los segmentos neta¬
mente marcados, aunque muy
finos; primero y segundo tergui-
tos truncados en recto en el borde posterior; los tercero a quinto ob¬
tusamente escotados por detrás; el sexto pequeño, algo transverso, de
borde posterior redondeado; séptimo muy reducido, transverso, y
último muy pequeño. Oviscapto bastante saliente.
cf. Desconocido.
Genotipo: Mercetina matritensis nov. sp.
Fig. 2 .—Mercetina matritensis nov. gen.
et sp., 5 tipo; X 15.
208
C. BOLÍVAR Y PIELTAIN
Observaciones. —La posición de este género es difícil de determi¬
nar, pues se separa mucho de los restantes conocidos. Quizás sus ma¬
yores analogías sean con Eiipelmella Masi, pero es muy diferente por
el aspecto, y tiene caracteres propios que lo hacen inconfundible,
como el mechón de cerditas sobre la línea media del escudete; la for¬
ma de éste y posición con respecto a él de las axilas; las cerdas diri¬
gidas hacia atrás sobre la quilla o pliegue medio del pronoto; la con¬
formación prolongada de la cabeza, etc. Por algunas particularidades
recuerda algo a Anastatus , género del que sin embargo se diferencia
por multitud de caracteres.
Distribución geográfica. —Una sola especie del centro de España.
Alercetina matritensis nov. sp. (fig. 2).
Tipo: $, Vaciamadrid, Madrid (en Museo de Madrid).
Caracteres. — Q. Coloración fundamental de la cabeza castaña,
con reflejos de un rojizo-rosado, especialmente en la porción frontal,
en la que hay también reflejos verdosos a lo largo de las escrobas
antenales. Apice de las mandíbulas y palpos negros. Ojos grises. An¬
tenas con el escapo de color siena, con marcado brillo verdoso por
encima; pedicelo verde-metálico; funículo por completo negro. Tórax
en su mayor parte de coloración castaño-ocrácea, con reflejos azulado-
verdosos sobre el pronoto y borde posterior del lóbulo medio del
mesonoto, y tono rosado en gran parte de las pleuras, las cuales tie¬
nen un redondelito central liso, brillante, de color oliváceo claro. Alas
anteriores de color castaño claro. Patas anteriores y fémures y tibias
intermedios de color castaño, con brillo dorado o rosáceo en diversas
partes. Espolón terminal de las tibias intermedias blanquecino. Tarsos
intermedios con los dos primeros artejos blancos, salvo las púas, que
son castaño-oscuras, y los tres últimos artejos negruzcos, larsos pos¬
teriores con el primer artejo blanco, brevemente oscurecido en la
base misma, y los cuatro últimos negros. Abdomen oscuro, negruzco,
con ligero reflejo purpúreo. Oviscapto en el quinto basal negro, en
los 3/5 centrales blanco, y algo pajizo en el extremo.
Cabeza alargada, una vez y 1/4 tan larga como ancha; con cerdi¬
tas pálidas aisladas. En la porción occipital y en el vértex es brillante,
ESTUDIO DE ALGUNOS EUPÉLMIDOS NUEVOS DE ESPAÑA 209
casi lisa, con tenuísima estriolación transversal; la parte alta de la frente
con puntuación aislada y estriolación finísima, que rápidamente se
transforma en amplia y fuerte chagrinación transversalmente alargada,
que recubre toda la frente, y se hace más apretada y fina sobre las
escrobas antenales. Sienes y mejillas con estriolación alargada. Ojos
muy divergentes, separados en el vértex por una distancia algo menor
que la mitad de la longitud del escapo, y en su parte anterior por una
longitud equivalente al escapo. Ojos casi doble de largos que anchos.
Antenas con el escapo filiforme, ligeramente arqueado hacia afuera;
pedicelo doble de largo que ancho en el ápice, hacia el que está en¬
sanchado; artejo anillo una vez y 1/4 tan largo como ancho; primer
artejo del funículo dos veces y media tan largo como ancho; los
siguientes igualmente finos y decreciendo hasta el último, que es tan
sólo una vez y 1/4 más largo que ancho; maza como los dos últimos
artejos del funículo reunidos, un poco oblicuamente truncada.
Pronoto con las cerdas que van sobre el agudo repliegue transver¬
sal medio de color oscuro; la superficie del pronoto, por detrás de
dicho repliegue, es lisa y muy brillante. Placa preaxilar del mesonoto
brillante, tan sólo lisa en su porción basal, en el resto con muy mar¬
cada estriolación, a los lados casi transversa, pero que confluye hacia
la parte central, y en ésta aparece dirigida hacia atrás en sentido lon¬
gitudinal. Axilas lisas. Escudete bastante convexo, con marcada estrio¬
lación longitudinal. Porciones pleurales del mesonoto grandes, lisas
tan sólo en una ancha banda que las cruza de arriba abajo oblicua¬
mente; por delante de este espacio presentan chagrinación muy acu¬
sada, y por detrás de él, estriolación longitudinal fina, si bien muy
acusada. Alas subcoriáceas, aunque transparentes. Patas con marcada
chagrinación en fémures y tibias.
Abdomen brillante, con chagrinación amplia y no muy profunda,
con algunos pelitos blancos semirreclinados.
9 * Long. cuerpo, 4,5; ovisc., 0,7 mm.
Desconocido.
Prov. de Madrid: Vaciamadrid, I 9 tip°> 6 vi-1918 (C. Bolívar).
El único ejemplar conocido de esta especie fué recogido debajo de
una piedra, en los paredones yesosos que existen entre las estaciones
de Vaciamadrid y La Poveda.
Eos, IX, 1933.
14
Beitrag zur Lepidopterenfauna des Rifgebirges
von Spanisch-Marokko
VON
Geh. R. Prof. Dr. Hermann Dürck uno
München.
Hans Reisser
Wien.
Spezieller T e i 1
VON
HANS REISSER
(Fortsetzung.)
Hesperiidae 1 .
44. Adopaea flava (Brünn.) (= thaumas Hufn.) ibérica Tutt.
MW, p. 380.—Ob. 19a , p. 114.—Ro, p. 138.—HY, p. 335.—R 27,
p. 227.—R 30, p. 198.—N, p. 9.—R Sp, p. 323.—Die Falter sind von
solchen aus Albarracin nicht zu unterscheiden. Sie flogen besonders
an feuchten Wegstellen in der Kabyla A’Faska. Izilan, 5-VL-A'F.,
23.VI.
45. Erynnis alceae (Esp.) australis Z.—TB, p. 229.—MW,
p. 381.—Ob. 19a, p. 11 5.—Ro, p. 138.—HY, p. 335.—R 27, p. 228.
Hill, p. 105 (alie Stellen ausser TB führen nur alceae Esp. und nicht
v. australis Z. an).—Nur zwei A’F., IO.VI. Diese Stücke sind auf
der Unterseite nicht so dunkel wie Exemplare der v. australis Z., die
ich im September in Corsica fing, auch sind die weissen Flecke der
Binden auf der Hinterflügelunterseite ziemlich gross.
1 R Sp , p. 323: Adopaea acteon acteon Rott., Retama, 29.VI.- 18-VII.
p. 323: Adopaea hamza Obthr., Retama, 29.VI.
p. 323: Carcharodus marrubii marrubii Rbr., Retama, 29.VI.-18.VII.
p. 323: Carcharodus lavaiherae Esp., Xauen, 21.VII.
p. 323: Hesperia /túmida Obthr., Assila, 16.VII.
p. 323: Hesperia ono por di Rbr., Retama, 9.VII.-6. VIII., Assila, 16.VII.
212
BEITRAG ZUR LBPID OPTE RENF AUNA DES RIFGBB1RGBS
46. Spilothyrus stauderi Rev.—Hill, p. 105.—R Sp, p. 323
(stauderi romei Rthsch.).—Izilan, 8.VÍ.-A’F., 24.VI.—Es liegen leider
nur vier <$ und zwei Q vor, die, anfangs für eine etwas abweichende
Form von baeticus Rbr. gehalten, im Wiener Museum ais stauderi Rev.
bestimmt wurden (Taf. IV, Figs. 6, 7). Da die Beschreibung der
Art im Seitz-Supplement, ziemlich verworren ist, so seien hier jene
Merkmale angeführt, durch welche sich unsere marokkanischen stau¬
deri von baeticus unterscheiden. Die Vorderflügel zeigen einen mehr
ins Olivfarbene ziehenden Ton und sind ein wenig unruhiger gezeich-
net ais typische baeticus , wie mir letztere aus Albarracin und von der
Sierra Nevada vorliegen. Die Glasflecke sind etwas derber und ver-
grossert, die drei Apikalflecke zusammengeflossen, davon der unterste
etwas kleiner ais die beiden oberen. Auf den schwárzlichen I linter*
flügeln ist die weisse Mittelbinde breiter und geschlossener ais bei
baeticus , auch die distalen weissen Flecke sind deutlicher. Stauderi
scheint in der Intensitát der Fárbung ziemlich zu variieren, ein Stück,
welches auch unterseits viel blasser ist, ist stark aufgehellt (1 af. I\ ,
Fig. 6).
Auf der Unterseite zeigen die Hinterflügel gleichfalls ein Ueber-
wiegen der weissen Zeichnungselemente, da hier sowohl die Basal-
flecke wie auch die Mittelbinde und das dunkle Saumband im An-
schluss an die weisse Fransenteilung am Rand aufgehellt ist. Die dunk-
len Bander haben einen leicht gelblichen Stich, sind also nicht so
schmutzig grüngrau wie bei baeticus. Das eine hellere Stück hat fast
zeichnungslos crémeweisse Hinterflügel, aufdenen die dunklen Bander
nur ais gelbliche Schatten angedeutet sind. Die jüngst aufgestellte
(R Sp, p. 323) subsp. romei Rthsch. (aus Ketama) zeigt nach der Ori-
ginalbeschreibung u. a. schwarzliche Grundfarbe, passt also nicht
recht zu unseren Stücken.
Vorderflügellange 13-15 mm., Expansión 26-29 mm. Die Art
wurde auch von R. Ebner, der in Marokko Orthopteren sammelte
und gelegentlich auch Lepidopteren mitnahm, im Grossen Atlas und
bei Rabat aufgefunden. Es ist nicht ausgeschlossen, dass sich ein leil
der in der Literatur enthaltenen Angaben über baeticus Rbr. (Ob. 19a,
p. 116 und HY, p. 335) auf stauderi Rev. bezieht, der auch im übrigen
Nordafrika verbreitet ist. Der Falter ist sehr scheu und unstat, daher
auch nicht leicht zu fangen.
h. rbisser: spezieller teil
213
47. Powellia ali Obthr.—MW, p. 381.—Bl., p. 221.—Ob. 19 a,
p. 125.—Ro, p. 139.—HY, p. 336.—R 27, p. 228.—Hili, p. 105.—N,
p. 8.—R Sp, p. 324.—An trockenen Stellen nicht selten. Izilan, 6.VI.-
AT., 13.VI. I11 der Entwicklung der vveissen Fleckenzeichnung recht
variabel.
Sphingidae.
48. Marumba quercus Schiff.—Bl., p. 221.— LM, p. 77.—
Dlirck fing ein gánzlieh verflogenes Exemplar ¡n der Hospedería in
Xauen, 28.VI. Blachier erwahnt 1. c. ein Stück aus Larache.
49 - Macroglossum stellatarum L.-TB, p. 29—MW, p. 387.
R Suppl., p. 331.—Ob. 19a, p. 129.—HY, p. 336.—Hill, p. 107.—N,
p. 9*—Wiederholt bei Tag an Blumen schwarmend beobachtet.
50. Celerio euphorbiae (L.) mauretanica Stgr. — Barb. II,
p. 194-201.—Ob. 19 a, p. 127.—Ro, p. 139.—R 29, p. 238.—Verein-
zelte Stllcke kamen ans Licht (A’F., 10 VI). Die eigentliche Flugzeít
liegt aber etwas spáter, denn Mitte Juni waren kleine und Ende Juni
die erwachsenen Raupen sehr háufig. Sie sassen meistens zu zvvei bis
vier Stück auf einer hohen Euphorbie mit weidenáhnlichen Blattern
wuchsen ausserordentlich rasch, verpuppten sich wahrend der Rück-
reise und lieferten schon Mitte Juli in Wien die Falter, die wohl schon
einer zweiten Generation angehoren. Auch hier konnte ich eine schon
ofters gemachte Beobaclitung bestátigt finden, dass namlich die
euphorbiae -Puppe sehr widerstandstáhig ist: die Raupen wurden durch
fast e¡ne Woche mit schlechtem Futter ernahrt und in einer geschlos-
senen Blechschachtel gehalten, wo sie sich inmitten des zum Teil
schon verschimmelten Kotes verpuppten und sich dann, vielfach auch
aus gequetschten Puppen, tadellos entwickelten und schone grosse
Schmetterlinge ergaben.
Auch für unsere Stücke gilt die Bemerkung Oberthürs, dass die
marokkanischen Exemplare nicht ganz mit den typischen mauretanica
übereinstimmen und in gewissem Sinne den europaischen mehr ahnlich
sehen; andere wieder kommen der tithymali B. sehr nahe. Insbeson-
dere sind zahlreiche Exemplare mehr oder weniger stark mit Rot
übergossen, eines davon sogar so stark, dass man es bei oberflách-
214
BEITRAG ZUK LKPIDOPTKRKNFAUN A DES RIFGEB1RGKS
licher Betrachtung fast für einen Hybriden mit elpenor hallen konnte.
Die für mauretanica charakteristischen hellen Adern, d¡e den áusseren
olivgrünen Keilfleck durchschneiden, finden sich nur bei ungefíihr
der Hálfte unserer Stücke, dagegen tritt háufig ein von einem hellen
Ilof umgebener kleiner schwarzer Alittelpunkt auf den Vorderflügeln
auf. Oft ¡st auch das Mittelfeld recht bunt infolge reichlicher Bestáu-
bung mit schwarzen Schuppen und eingesprengter Rotfárbung langs
der Adern. Die Schulterdecken sind meist stark weiss gerandet, selten
ist dort etwas rote Einmengung. Manche grosse hell gefárbte 9 erin-
nern schon stark an nicaea Prun. Die Unterseite ist durchwegs schon
weinrot. Ein — leider verkrüppeltes Stück — hat stark schvvarz be-
stáubte Vorderflügel und auch die Hinterflügel verdunkelt, es kann
zur ab. maura Obthr. gestellt werden. Eine Puppe hat überwintert.
51. Celerio lineata (F.) 1 i vómica Esp.—TB, p. 229.—MW,
p. 386.—Barb. II, pp. 201-20$.—R Suppl., p. 330.—Ob. 19a, p. 127.
LM, p. 78.—Wahrend der ganzen Zeit unseres Aufenthaltes háufig,
nicht nur am Licht sondern auch am Tag, besonders gerne an Ihy-
muspolstern schwármend. Die Falter zeigen betráchtliche Unterschie-
de in der Grosse.
52. Choerocampa celerio L.—TB, p. 229.—MW, p. 386.—
R Suppl., p. 331.—Ob. 19a, p. 128.—LM, p. 78.—Ein Stück in der
Hospedería in Xauen, 22.V. Nach Oberthür Flugzeit im September bis
November, daher wohl mindestens zwei Generationen.
Notodontidae.
53. Hoplitis (Hybocampa) powelli Obthr.—LM, p. 78.—
Hiezu: Oberthür, Bull. de la Soc. Ent. de hranee, 191 2 ) p- 339 (O r ’gi-
nalbeschreibung).—Oberthür, Et. de Lép. Comp., vii, 1913, Fig. 1845.
Barb. II, pp. 245-246.—Nur ein Stück (cf), Izilan, 2.VI. (Taf. IV,
Fig. IO) welches gut mit der Beschreibung Oberthürs, die nach zwei
im Mai 1912 bei Lambessa in Algerien gefundenen $ abgefasst
wurde, übereinstimmt. Die hellgrauen Partien der Schulterdecken
und des Mittelfeldes der Vorderflügel haben einen leicht grünlichen
i?, rbisskr: spkzieli.br tbil
2'5
Stich, der auf OberthUrs Abbildung Fig. 1845 ein wenig Ubertrieben
zu intensiv grün dargestellt ist. Vielleicht handelt es sich um eine
nach den verschiedenen Flugplatzen etwas abweichende Farbung,
doch lásst sich dies nach einem einzigen Exemplar leider nicht fest-
stellen. Dllrcks StUck ist tadellos frisch; es kam bald nach Einbruch
der Dunkelheit ans Licht. Die Art galt seit ihrer Entdeckung ais sehr
selten; bisher waren nur die zwei algerischen OriginalstUcke bekannt,
drei weitere <-? und ein 9 ¡n coll. Oberthür und zwei Exemplare aus
Algerien, die Rothschild (R Suppl., p. 349) erwáhnt. Erst in jüngster
Zeit geben Lépiney und Mimeur, die die Art erstmalig für Marokko
nachgewiesen haben, an, dass pozvelli ¡m Mamorawald gemein und ein
Schadling an den Korkeichen sei, mit einer langausgedehnten Flugzeit
von Juni bis September und aus überwinterten Puppen im Februar
und Marz. Pozvelli ist ofTenbar ein Tier der heissen Ebene, welches
im Gebirge nur sparlich vorkommt, was die bisherige Seltenheit
erklárt.
54. *Notodonta ziczac L.—Nur ein 9 » A’F., 17.VI., neu flir
Marokko, auch meines Wissens für Nordafrika überhaupt (Taf. IV,
Fig. g),—Das StUck ist ziemlich gross, Vorderflügellange 25 mm., und
gegenüber zentraleuropáischen (Taf. IV, Fig. 8) geringfügig verschie-
den: in der Mitte an der Costa der Vorderflügel etwas starker weissgrau
ausgefüllt, die Querstreifen im Raum unterhalb der Mittelzelle fehlend,
der basale nur ais gerader Strich an der Costa knapp an der Flíigel-
wurzel, der vordere Querstreifen senkrecht zur Costa und gleichfalls
gerade statt aussen eingebogen, der Raum nach dem Mondfleck am
Zellschluss starker schwarzgrau ausgefüllt, der gezahnte aussere Quer¬
streifen ganz undeutlich, nur im Costalteil durch schwarzlichbraune
Verdunklung kenntlich. Die Hinterflügel reiner grau, mit dunklerem
Zellfleck und fast geradem, schattenartigem grauem Querstreifen, auch
die Fransen mehr graustichig. Auch die Unterseite zeigt etwas stárke-
ren grauen Einschlag, auf alien FlUgeln dunkle Mittelmonde und auf
den Vorderflügeln verwaschen, auf den Hinterflügeln deutlicher einen
braungrauen ausseren Querstreifen, der auf den letzteren auch nach
aussen etwas heller angelegt ist. Ebenso ist auch das Braun des Ab-
domens etwas starker grau getont. Der allgemeine Eindruck dieses
marokkanischen Falters ist aber von gewahnlichen ziczac kaum ver-
schieden, so dass ich nicht sicher bin, ob es sich hier bloss um eine
2 16
UEITRAG ZUR LEPIDOPTER EN FAUNA DES RIFGEBIRGES
individuelle Aberration oder um eine Lokalrasse handelt. Es erübrigt
sich daher vorláufig e¡ne Abtrennung unter einem besonderen Ñamen.
55 - Pygaera pigra Hufn.—BI., p. 222.—Ob. iga, p. 187.—
R 29 , P- 239 ( pigra powelli Obthr.).—Ein c?, Izilan, anfangs Juni. Das
Stílck ist sehr gross, VorderflUgellánge gut 14 mm. Die áusserste gelb-
liche Querlinie etwas schárfer ausgebildet ais bei mitteleuropaischen
Stücken; unter dem Apex und an den dunklen Punkten der Wellen-
linie einige rotliche Eleckchen.
Thaumetopoeidae.
56. Thaumetopoea pityocampa Schiff.— Bl., p. 222. — Ob.
I 9 a > p- 188.—LM, p. 73.—R Sp, p. 324.—Ein cf, hilan, anfangs Juni.
Liparidae
57 - Notolophus trigotephras (B.) sebdouensis Obthr. ( anceps
Obthr.) Ét. de Lép. Comp., IX, 1884, p. 37.—Bl., p. 222 (< anceps Obthr.)
Barb. II, pp. 273 280.—Ob. 19a, p. 204.—LM, p. 71 ( anceps Obthr.)
R Sp, p. 324 (trigotephras transiens Stgr.).—Die Falter flogen gemein-
sam mit der folgenden Art auf einer mit Ginster bevvachsenen Anhohe
oberhalb von Xauen sehr zahlreich. Leider nahmen vvir nur zvvei de-
fekte cf ais Belegsttlcke mit. Oberthür hat eine ganze Reihe von einan-
der sehr nahestehenden Rassen aus Algerien und aus Marokko be-
schrieben, die wohl alie ineinander tlbergehen dürften. Soweit sich dies
nach zwei nur schlecht erhaltenen Stücken beurteilen lasst, scheinen
diese in der Mitte zwischen den beiden oben erwáhnten Formen seb¬
douensis Ob. aus Algerien und der aus Tánger beschriebenen anceps
Ob. zu stehen. Xauen, 26.VI.
58. Notolophus dubia (Tausch.) splendida Rbr.—Bl., p. 222
(dubia josephinae Aust.).—Ob. 19#, pp. 201-204, Figs. 4443*4444.—
LM, p. 71 (splendida aurea Obthr.).—R Sp, p. 324.—Hier gilt hin-
sichtlich der Bestimmung das von der vorigen Art Gesagte; gerade
dubia ist ein sehr variables und in viele Formen aufgespaltenes Tier,
H. reisser: spezieller teil
2 ! 7
so dass nach eitiCYH StUck kein Schluss auf das Aussehen der in unserem
Gebiete vorkommenden Form gezogen werden kann. Mein Stück ist
kleiner und weniger schwarz gezeichnet ais die kalter aus der Sierra
Nevada. Die Raupen saben wir nicht selten auf den niedrigen Ginster-
pflanzen. Xauen, 26.VI.
59 * Nygmia phaeorrhoea Don. (= chrysorrhoea L.).—MW,
p. 386.—Ob. 19 a, p. 205.—LM, p. 73.—:R Sp, p. 325.—A’F., 25.VI —
Die Stücke gehoren zur ab. punctella Strd.
60. Ocneria rúbea (F.) rubrior Fuchs.—Ob. 19a, p. 204-205.
LM, p. 73.—Ein ziemlich grosses 9 (Vorderflügellange 20 nim.) A F.,
i I.VI., stimmt bis auf die bedeutendere Grosse genau mit Exemplaren
aus Corsica überein.
Lasiocampidae.
61. Malacosoma neustria L.—Barb. II, p. 3 ! 9 -—Ob. 19a,
p. 227.—LM, p. 74.—Vereinzelt, A’F., 20.VI. Die Querlinien nicht
besonders scharf, Grundfarbe hell', von Wiener Stílcken nicht zu un-
terscheiden.
62. Pachvpasa lineosa Vill.—Ob. 19^» p* 83.—LM, p- 75 -
Diese Art ist von Marokko bisher nur durch den Fund einiger leerer
Puppenhülsen nachgewiesen. Mir kamen 2 <$ $ ans Licht, Ah., 16.
und 22.VI. Die Vorderflügel sind—bei dem einen StUck auch etwas
braunlich getont—ziemlich hell weissgrau, so dass sich die weisse
Strieme nicht wesentlich heller davon abhebt. Die Hinterflügel starker
braunlich untermischt, das Abdomen seitlich lebhaft braun.
63. Macrothylacia rubi (L.) digramma Meade-Waldo.—
MW, p. 390, Taf. XIX, Fig. IO (Originalbeschreibung).—R Suppl.,
p. 369.—Ob. 19a, p. 229.—Izilan, 4.-7.VI., nur drei 9. Zwei Stücke
zeichnen sich dadurch aus, dass die beiden Querlinien der Vorderflii-
gel im Gegensatz zur Beschreibung und Abbildung bei Meade-Waldo
nicht rein weiss, sondern braun überstaubt und infolgedessen etwas
mehr verwaschen sind. Bei dem dritten Exemplar (leg. Dürck) sind
die Querstreifen fast vollstandig verschwunden. Das Saumfeld ist wie
bei europaischen rubi L. von ein wenig dunklerer Grundfarbe, die
2 I 8
BB1TRAG ZUR LKPIDOPTKRRNFAUNA DES RIFGEBIRGES
gegen die Basis — genau wie bei rubí verlaufend — zackig abgegrenzt
ist. Die beiden Ouerlinier» stehen ebenso weit auseinander, wie es die
Abbildung der aus Tánger stammenden Type Meade-Waldos zeigt.
Rothschild (Suppl., p. 369 und Novitates XXIV, 1917, p. 453) und
Schawerda (Zeitschr. d. Oest. Ent. Ver., XIII, 1928, pp. 102-103 *)
fassen digramma ais eigene von rubi verschiedene Art auf; ich kann
mich dieser Anschauung nicht anschliessen, da digramma doch in zu
vielen Merkmalen mit rubi übereinstimmt—f. parallelifascia Rthsch.
bildet mit den geraderen und parallelen Ouerstreifen bereits einen
Uebergang zu rubi —und kaum mehr sein dürfte, ais die, allerdings
gut differenzierte, nordafrikanisch-iberische Lokalrasse der rubi L. Ich
kann bei unseren StUcken auch im Flügelschnitt keinen Unterschied
gegenüber rubi finden, sie sind weder spitzflügeliger, noch zeigen sie
einen stark konvexen Aussenrand, wie Schawerda es 1. c. für seine
Albarraciner Exemplare angibt. Dagegen betont Schawerda mit Recht,
dass digramma nicht zu Metanastria Hb., wohin sie von Rothschild
eingeteilt wird, gehoren kann. Digramma stimmt beztlglich der Palpen,
der behaarten Augen, des Geáders, etc. — selbstverstandlich!—mit
Macrothylacia überein, wáhrend Metanastria bekanntlich u. a. nackte
Augen und ein sehr langes Palpenendglied hat, so dass digramma un-
moglich hier eingereiht werden kann.
64. Epicnaptera suberifolia Dup.—LM, p. 75.— Durck erbeu-
tete zwei ¿L A'F., 17-VI. Sie gehoren der graubraunen Nominatform
an und zeigen einen kraftigen breiten Subterminalschatten. Bei meinen
andalusischen StUcken ist dieser kaum angedeutet.
65. Dendrolimus pini (L.) atlántica Le Cerf.—Bull. du Mu-
séum National d’Histoire Naturelle (2), ív, 1932—Leider nur ein ein-
zelnes Izilan, 7.VI., leg. Dürck. (Taf. IV, Fig. II.) Das südlichste
bisher bekannte Vorkommen des Dendrolimus pini L. war nach
Ribbe (p. 226) Andalusien: Sierra de Alfacar und Murcia, erst in
allerjüngster Zeit wurde die Art von Le Cerf im Mittleren Atlas auf-
gefunden, ais neu für Afrika nachgewiesen und nach einem Sttick
(<$) 1. c. die Rasse atlántica Le Cerf aufgestellt. Es handelt sich hier
1 Die Originalbeschreibung wird von Schawerda 1 . c. irrtümlich mitTrans.
Ent. Soc. London, 1881, p. 16 angegeben, wahrend sich diese in VVirklichkeit
an der oben angegebenen Stelle findet.
h. reisskr: speziei.ler tkii.
219
jedenfalls um eine gut ausgepragte Rasse, was auch aus der nachstehen-
den, die Angahen Le Cerfs erganzenden Beschreibung unseres Exem-
plars aus dem Rifgebirge hervorgeht. Es ist dies das zweite bisher
bekannte afrikanische Stück von Dendrolirnus pini L.
Vorderflügellange 32 mm., Expansión 65 mm. Das Tier ist sehr
lebhaft und bunt gezeichnet. Thorax und Vorderflügel grau, im Mit-
tel und Saumfeld stark weisslich aufgehellt, mit sehr scharfen Zeich-
nungen, auch das dunkelgraue Wurzelfeld teilweise, besonders an der
Basalseite des ersten Querstreifens, hellgrau untermischt. Der weisse
Mittelfleck liegt in einem schwarzen Langswisch. Der mittlere Quer-
streifen gleichmássig gekrümmt, regelmassig gezackt, nach aussen
weisslich gesaumt und von einen schwachen, parallellaufenden Zacken-
streifen begleitet, so dass dadurch ein hell ausgefullter Doppelstreifen
entsteht. Der Raum zvvischen diesem Zahnstreifen und der in ihrem
oberen Teil gleichmássig und tief gezackten, auf Ader M 2 und M 3
markant bis zum Mittelstreifen vorspringenden und am Innenrand
derb fleckartig verstarkten Wellenlinie ist nur in geringem Masse
hellbraun ausgefüllt. Die Wellenlinie ist der kráftigste der drei Quer-
streifen und ist viel schárfer gezackt ais bei StUcken aus Zentraleuro-
pa oder bei v. corsaria Schaw. (Taf. IV, Fig. 12.) Abdomen und Hin-
terflílgel rotbraun. Letztere sind in ihrem Mittelteil dunkler gefarbt,
so dass der Vorderrand bis in die Mittelzelle und ein nach innen
undeutlich zackig begrenztes Saumband, zum Teil auch der Innenrand,
heller hervortreten. Diese zweifache Braunfarbung ist sehr aufTallend,
da bei pini L. die Hinterflügel in der Regel ganz monoton sind; ich
sah nur sehr selten eine ganz leichte Verdunklung im Basalteil.
Auch die Unterseite ist sehr kontrastreich, hell graubraun, auf
beiden Flügeln die basale Hálfte im Costalteil bis in die Mittelzelle
lichtgrau bestaubt. Der mittlere Ouerstreifen ist ais kraftiges, ca. I mm.
breites braunes Band auf beiden Flügeln deutlich, aussen heller ge-
wássert und von einen schwachen, auf den Vorderflügeln besonders
im Costalteil besser erkennbaren braunlichen Schatten begleitet. Die
Wellenlinie auf den Vorderflügeln durch kraftige, mit den Spitzen
gegen die Basis gerichtete Dreiecke, auf den HinterflUgeln durch
braunliche Verdunklung der Adernzwischenraume hervortretend. Die
weisslich untermischten Fransen sind auf den Vorderflügeln über-
wiegend graubraun, auf den HinterflUgeln rótlichbraun gefarbt.
2 20
BKITRAG ZUR LEPIDOPTKRENFAUNA DES RIFGKBIRGKS
Der Falter macht infolge der bunten Zeichnung, der tiefgezackten
Querstreifen und der so abweichend gefarbten Hinterflílgel einen ganz
eigenartigen Eindruck und unterscheidet sich dadurch, sowie durch
die deutlich gezeichnete Unterseite, insbesondere durch das Hervor-
treten der Wellenlinie auch unterseits, stark von der verhaltnismas-
sig viel monotoneren v. corsaria Schaw. l , deren Wellenlinie, wenig-
stens bei meinen Stücken (Cotypen) in ihrem oberen Teil recht
undeutlich und lange nicht so tief gezackt ist, wie bei dem marokkani-
schen Exemplar. Infolge seiner kontrastreichen Farbung und Zeich¬
nung unterscheidet sich dieses auch weitgehend von der matt gefarb¬
ten und schwach gezeichneten v. ibérica Schaw. aus Catalonien und
Arragonien, die ich gleichfalls in natura vergleichen konnte. Ribbe er-
wáhnt 1. c. leider nichts Náheres über das Aussehen der andalusischen
Falter aus der Sierra de Alfacar und gibt nur an, dass das von Korb
gezogene 9 aus Murcia sehr hell gefarbt war ohne nahere Angaben
über die Ausbildung der Querstreifen zu machen.
Drepanidae.
66 . Drepana binaria (Hufn.) uncinula Bkh.—Ob. 19 a, p. 231.—
LM, p. 76.—Die marokkanischen Sttlcke—Izilan, 5-VI. A’F, 12.VI.—
sind am besten zu uncinula Bkh. zu ziehen, wenn sie auch nicht genau
mit den Exemplaren aus Andalusien (Sierra de Alfacar, Ende Juli, klei-
nere StUcke,die daher wohl einer spateren Generation angehoren) über-
einstimmen. Sie sind sehr stark mit der irisierenden violettgrauen Far¬
bung übergossen, die sich auch auf die mit einem deutlichen dunklen
Mittelband gezeichneten Hinterflílgel ausdehnt. Ich mochte aber unse-
re Falter aus dem Grunde nicht zur v. oranaria Strand (aus dem Su¬
den der Provinz Oran, Algerien) ziehen, weil letztere nach der Abbil-
dung in Seitz II., Taf. XXIII i, den gelbbraunen Grundton aller Flli-
gel vollstándig vermissen lásst, auch solí dort der proximale Quer¬
streifen nur schwach angedeutet und der Costalrand der Vorderflügel
lebhaft goldgelb sein, was aus der Abbildung allerdings garnicht er-
sichtlich ist. Viel besser sind Oberthürs Figuren (Barb. III, Fig. 3632
1 Vgl. hiezu ausser der Fig. 12 auf Taf. IV auch die farbige Abbildung:
Iris, xli, 1927, Taf. III, Fig. 12.
H. reisser: speziei.lfr teil
22 1
oranaria Strand, Fig. 3633 ein Uehergang von oranaria Strand zu
uncinula Bkh., Fig. 3634 uncinula Bkh., welcher auch unsere Stücke
recht gut entsprechen und Fig. 3635, 3636 nórmale binaria Hufn.).
Bei unseren Stücken erstreckt sich die dunkle Fárbung Uber die ganze
Flügelfláche, die hellen Querstreifen sind auf beiden Flügeln sehr
deutlich und die Costa ist nicht heller gelb gefarbt. Ein 9 ist fast zur
Giinze lebhaft goldgelb ohne dunklere Uebergiessung; alie 9 haben
sehr deutliche dunkle und derbe Mittelpunkte auch auf den Hinterflü
geln. Die Falter sind durchwegs gross, c? Vorderflügellange 1618,
9 18-21 1/2 mm. Es dürfte sich hier um Stücke der ersten Genera-
tion handeln, die folgenden werden wohl wesentlich kleiner sein. Ein
gezogenes 9 aus Nieder Oesterreich (Wolkersdorf, II IV.1929) ist bis
auf die etwas schwácher gezeichneten Hinterflügel von einem mei-
ner 9 aus Marokko nicht zu unterscheiden.
Noctuidae 1 .
67. *Acronicta aceris (L.) judaea Stgr.—Izilan, 5.- 8 . VI. Die
Falter traten imraer nur vereinzelt auf und kamen sofort nach Ein-
bruch der Dunkelheit ans Licht. Auch in Marokko, von wo sie bisher
noch nicht nachgewiesen ist, variiert die Art ziemlich betrachtlich,
insbesondere ¡m Ausmass der Ueberstáubung mit den schwarzgrauen
Schuppen und in der Ausdehnung der schwarzen Zeichnungen tiber-
haupt, so dass z. B. ein Stück besser der v. calceata Dhl. entspricht.
Auffallend sind die sehr scharf schwarz und weiss gefleckten Fransen
der Vorderflügel. Auch die 9 sind hell gefarbt, sie haben schneeweisse
Hinterflügel mit grauen Adern und minimaler schwarzer Bestáubung
an einzelnen Stellen des Aussenrandes.
68. Agrotis (Rhyacia) prónuba L.— TB, p.230.—MW, p. 382.
Ob iga, p. 242.—Ein Stück, A’F., IO.VI. (Nominatform).
69. Agrotis (Rhyacia) c-nigrum L.—MW, p. 382.—Ob. 19a,
1 R Sp, p. 326: Acontia luctuosa Schiff., Xauen, 22.VII.
p. 327: Eubletnma su ava (Hb.) bla?idula Rbr., Retama, 4.-6A II.
p. 327: Catocala ( Ephesia) nymphaca Esp.. Retama, 29.VI.
p. 327: Catocala ( Ephesia ) conversa Esp., Xauen, 21.-22.VII., laghsut 3.VIII.
222
RHITRAG ZUR f.FPIDOPTERKNFAUNA T)RS RIFGKBIRGRS
p. 242.—R Sp, p. 326.—Nicht selten, Izilan, 5.VI.-A’F., 25.VI. Von
Wiener Stücken nicht zu unterscheiden, die Mehrzahl gehort der ab.
rosea Tutt an.
70. *Agrotis (Rhyacia) leucogaster Frr.—Nurzwei Izilan,
anfangs Juni.
71. *Agrotis (Ruxoa) forcipula Hb.—Die in einer kleinen
Serie vorliegenden StUcke aus Marokko (A’Faska, II.-24.VI) dürften
—Uber Vorschlag Dr. Zernys—am besten bei forcipula einzureihen
sein, von welcher sie wohl eine nordafrikanische Lokalrasse darstellen.
Sie passen weder zu Oberthürs Beschreibung und Abbildung der cel-
sicola gueddelanea Obthr. (Et. de Lép. Comp., XVI, 1918, p. 99,
Figur 4084) noch zu den allerdings aus Albarracin stammenden Stücken
dieser Form im Wiener Museum. Auch gegenüber der viel kontrast-
reicher, besonders hinsichtlich des schwarzen Wurzelstrahles der
VorderflUgel gezeichneten kaaba Obthr. (I. c., pp. 99-IOO, Figs. 4085,
4086) bestehen sovvohl beim Vergleich der Abbildungen wie auch mit
dem in der Sammlung Schwingenschuss befindlichen Stück erhebliche
Unterschiede. Ich mochte daher die Exemplare vorlaufig nur, ohne
dafür einen neuen Ñamen aufzustellen, beschreiben, mir aber kein
definitives Urteil über die svstematische Stellung der Falter an-
massen x ). (Taf. V, Fig. 13 <$, Fig. 14 Q).
Grosser und breitfiügeliger (tf, 19; *9 I / 2 mm - VorderflUgel-
lange) ais Exemplare aus Niederosterreich, in den Fuhlern kein Un-
terschied. VorderflUgel lebhaft graubráunlich mit leicht kupfrigem
Schimmer, schiirfer gezeichnet, der gezackte Basalstreifen gut kennt-
1 ich; der aussere ungezáhnte Querstreifen bildet einen ziemlich breiten
Schatten. Von der Wellenlinie sind nur einige gelbe Punkte erhalten,
dagegen die ihr innen anliegenden schwarzen Pfeilflecke deutlich. Eine
kráftige schwarze aus kleinen Mondflecken bestehende Saumlinie.
Die Fransenbasis gelblich, die Fransen selbst grau, zweimal gelblich
unterteilt, ihre áussersten Spitzen schwarz gefleckt. Der Htigelgrund
ausserhalb der Nierenmakel gegen den Aussenrand zu und unterhalb
der Mittelzelle bis zum Innenrand mit leicht bráunlichem Stich auf-
gehellt. Die Rundmakel gross, oft etwas in die Lánge gezogen, gegen
1 Die StUcke wurden Dr. Corti, Zürich, zur Überprüfung vorgelegt, er ist
jedoch leider vor Abschluss seiner Untersuchung verstorben.
h. reisser: spezieller TEIL
223
die Costa mehr oder weniger offen, vorne und rückwarts schwarz ein-
gefasst. Die Nierenmakel gross, gleichfalls schwarz eingefasst, in ihrem
unteren Teil weisslich oder gelblich gerandet, ihre Ausflillung von der
Grundfarbe des FlUgels, unten bisweilen dunkler gekernt. In der Mit-
telzelle ein feiner schwarzer Lángsstrahl, der meistens bis zur Rund-
makel reicht, bisweilen aber auch in den meist etwas mehr dunkel*
braunen Raum zwischen den beiden Makeln hineinreicht. Die Zapfen-
makel nur durch ihre feine schwarze Umrandung kenntlich. Der feine
schwarze Wurzelstrahl reicht bis oberhalb des basalen Endes der
Zapfenmakel.
Die HinterflUgel braunlichweiss, mit dunklen Adern, am Saum
schwiirzlich angelegt, mit verwaschener grauer Saumlinie. Die Fransen
mit gelber Basis, dann schmal grau, die ausseren zwei Drittel weiss.
Der l'horax lehmgrau wie die Vorderflügel. Die Schulterdecken
schwarz gerandet, der Halskragen mit schwarzlichgrau bestaubter
Basis uñd kraftiger schwarzer Linie. Abdomen hell graubraun.
Die 9 sind dunkler ais die mehr dunkel braungrau mit starke-
rem kupfrigem Schimmer, ihre HinterflUgel grau, gegen die Basis
kaum aufgehellt.
Unterseits die Vorderflügel glanzend braungrau, im ausseren Drit¬
tel dunkelgrau, die ersten 2/3 der Costa hellgrau, die HinterflUgel
weiss, nur im Costalteil grau bestáubt, ebenso ihre Spitze. Die Unler-
schiede gegenUber forcipula lassen sich schwer genau ausdrücken,
die Tiere sind im allgemeinen lebhafter gefárbt und schárfer ge-
zeichnet.
72. Agrotis (Euxoa) spinifcra Hb.—MW, p. 382.—Ob 19 a,
p. 241.—Zwei 9 , Izilan, IO.VI., lebhaft und scharf gezeichnet, das
eine StUck etwas dunkler.
73. Agrotis (Euxoa) puta (Hb.) radius Hw.—TB, p. 230.—
BL, p. 222.—Ob. 19a , p. 241.—Ro, p. 142.—R 29, pp. 240-241.—
Nur zwei schon etwas geflogene } Izilan, 8.VI. Die StUcke haben
eine grosse hellgelbe, kaum dunkler ausgefüllte Rundmakel. BezUglich
der Nomenklatur vgl. Rothschild (R, 29, pp. 240-241).
74. Agrotis (Lycophotia, Rhyacia) ypsilon Rott.—MW,
p. 382.—LM, p. 82.—Ein StUck, Izilan, anfangs Juni, mit sehr kraf-
tigem schwarzem Ypsilon-Strich und ebensolchen Pfeilflecken.
224
BBITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES RIFGEBIRGES
75. Agrotis (Feltia) segetum Schiflf.—MW, p. 382 (segetis
Schiff.).—Ob. 19a, p. 242.—Ro, p. 142.—Hill., p. 107.—R 29, p. 241.
LM, p. 82.—R Sp, p. 326.—Izilan, 6.VI.—A’F., 19.VI. Ein ist hell
graubraun und sehr scharf und deutlich gezeichnet (ab. segetis Hb.),
wáhrend die 9 viel monotoner sind und vielfach Uebergánge zu ab.
nigricornis Hvv. bilden; auch von letzterer Form fanden wir einige
Stücke.
76. Agrotis (Lycophotia) saucia Hb.—Ob. 19a, p. 241.—
LM, p. 82.—R Sp, p. 326.—Izilan, 5.VI.—A’F., 15.VI. Die meisten
Stücke gehoren zur Nominatform, wie denn auch die mehr dunkel
gefárbten und undeutlich gezeichneten Exemplare in der LJeberzahl
sind. Es vvurden auch verdunkelte Tiere (ab. tnajusciila Hw.), die auch
dunkle Hinterflügel hatten, gefangen, wáhrend die hellen ab. mar-
garitosa Hw. mehr vereinzelt auftraten.
77. *Mamestra (Pachetra) leucophaea (View.) pyrenaea
Obthr.—Izilan, 4.VI*A’F., 13.VI. Gross und breitflügelig, noch reiner
eisengrau ais Stücke aus Albarracin. Im Gegensatz zu leucophaea aus
Niederosterreich, die in alien moglichen Zeichnungs- und Fárbungs-
varianten auftritt, sind die marokkanischen Exemplare recht konstant,
nur ein 9 ist etwas verwaschener gezeichnet. In Algerien tritt die Art
überwiegend in der braunen Form auf.
78. Mainestra (Scotograinma) trifolii Rott.—R Suppl., xxvii,
1920, p. 56 {cinnamomina Rthsch.).—Ob. 19a, p. 255 ( chenopodd F.). —
LM, p. 83.—Nur zwei cT, Izilan, anfangs Juni und A’F., 13.VI. Das
erste Stück ist sehr lebhaft bunt und scharf gezeichnet, insbesondere
sind Nieren- und Zapfenmakel dunkel ausgefüllt, wáhrend der Raum
zwischen der Postmediane und der Subterminaie bandartig heller
hervortritt. Der Raum zwischen Wellenlinie und Saum graufleckig
ausgefüllt. Die Hinterflügel weisslich mit recht dunklem Saumband.
Das zweite Stück hat an der Basis leicht grau getrübte Hinterflügel
mit breitem schwarzgrauem Rand, ist aber sonst normal gezeichnet
und gefárbt und unterscheidet sich nicht von Exemplaren aus Zen-
traleuropa.
79. Mamestra (Polia) chrysozona Bkh. — MW, p. 383.—
R Suppl., xxvii, 1920, p. 48 ( chrysozona faroulti Rthsch.).—Ob. 19a,
h. reisser: spezieller teil
225
p. 245.—Hill, p. 108.—R Sp, p. 326 {Miselia dysodea Schiff.)—Izi-
lan, 8.VI.-A’F., 25.VI. Das Mittelfeld schwárzlich verdunkelt, so
dass die Tiere zur ab. innocens Stgr. eingereiht werden konnten, doch
ist die gelbe Beschuppung ziemlich ausgedehnt. Ganz entsprechende
Stilcke auch aus Andalusien (Sierra Nevada).
80. Dianthoecia (Polia) luteago (Hb.) andalusica Stgr.—
Ob. 19a, p. 244.—A’F., 13.-16.VI. Die Falter sind in ihrer ausseren
Erscheinung recht verschieden, einer der ab. argillacea Hb. zugehorig,
und bis auf die etwas helleren Hinterflügel gut zu Culots Figur
(Taf. XIX, Fig. 14) passend, die anderen dunkel olivbraun, die Makeln
und der Splitterfleck unterhalb derselben hell weisslich hervortre-
tend; ein 9 hat sehr dunlde, ein anderes 9 Kcht bráunlichgraue Vor-
derflligel. Letzteres hat die weissliche Zeichnung sehr ausgedehnt,
da die Wellenlinie verdickt, das Basalfeld aufgehellt und ein weissli-
cher Fleck auch dem ausseren Querstreifen am Innenrand ange¬
la gert ist.
Dass die Fühlerzáhne der v. andalusica stárker entwickelt wáren
ais bei luteago kann ich eigentlich nicht linden; die marokkanischen
StUcke stimmen mit solchen von der Sierra Nevada auch hinsichtlich
des Baues der Fuhler ilberein, letztere haben bei v. andalusica etwas
lángere und dichtere YVimperbUschel ais luteago , die Záhne sind aber
nicht kraftiger.
Meine marokkanischen Exemplare sind von recht unterschiedli-
cher Grosse: 14 1/2-18 mm., 9 16-17 1/2 mm. Vorderflügellange
Dies dllrfte wohl mit der endophagen Lebensweise der Raupe zusam-
menhangen, bei Aegeriiden z. B. findet man oft innerhalb ein- und
derselben Art áhnliche Unterschiede in der Grosse.
Die Bemerkung Oberthürs 1 . c., dass Staudinger und Rebel ganz
einfach vergessen hatten, Ramburs andalusica im Natalog anzuführen,
ist nicht zutreffend, da das Zitat derselben richtigerweise bei Dianthoe¬
cia andalusica Stgr., auf welche sich Ramburs Figur bezieht, gegeben
wird, wahrend Oberthür es mit Mamestra brassicae andalusica Stgr.
vervvechselt hat.
81. *Dianthoecia (Harmodia) compta Schiff.—Ein 9 A’F.,
13.VI. Das weisse Mittelfeld nicht durchgehend, sondern am Innen¬
rand leicht grau getrübt, der Raum zwischen Subterminallinie und
Eos, IX, 1933*
is
226
BKITRAG ZUR LEPIDOPTKRKNFAUNA DES RIPGBBIRGKS
Saum weisslich überstáubt. Die Hinterflügel im Rasalteil etwas reiner
weissgrau ais bei Wiener Stücken.
82. *Dianthoecia (Harraodia) magnolii B.—Einige Exempla-
re, A’F., 12.-20.VI. Das Braun der Vorderflügel nicht mit olivfarbigem
Ton, sondern mehr ins Rotbraune ziehend, auch durch reichliche
Einmischung grauschwarzer Schuppen, besonders ¡m Mittelfeld, im
Ganzen etwas dunkler erscheinend ais z. B. Falter aus der Sierra
Nevada. Alie Zeichnungen scharf und deutlich. Die Abbildung der
Art bei Culot (Tai. XX, Fig. 8) ist zu goldgelb ausgefallen.
83. Dianthoecia (Harmodia) carpophaga Bkh. — Ob. 19 a,
p. 245 (v. capsophila Dup.).—R 29, p. 241.—Nur ein 9 > A’F., 13.Vi.,
welches besser zu carpophaga ais zu capsophila passt. Ich habe in mei-
ner Sammlung ein in Zeichnung und Farbe vollstandig dazu passen-
des cf aus Oberweiden, Nied.-Oesterreich.
84. *Bombycia chrétieni Rthsch.—Bisher nur aus Algerien
bekannt, von algerischen Stücken jedoch nicht zu unterscheiden.
A’F., 12. und 13.VI. Nur vereinzelt gefunden.
85. *Hadena (Parastichtis) arabs Obthr. (Kat.)—Nach Warren
(Seitz III, p. 169) nur aus Algerien bekannt; ich habe auch in der
spateren Literatur keine Angabe für Marokko gefunden. Die Art ist
sehr variabel; ein Stück, das blasseste, entspricht genau der Abbil¬
dung bei Seitz III, Taf. 40nur ist der schwárzliche Langswisch
unterhalb der Mittelzelle stárker und dunkler. Manche Exemplare von
ribbei Püng., die wohl nur die andalusische Form der arabs sein
dürfte, konnen recht áhnlich werden, nur wird der Wisch nie so
deutlich vvie bei arabs. Culots Abbildung der arabs (Taf. XXIX,
Fig. 3) stellt gleichfalls ein helles Stück dar, dunklere stimmen bis auf
die weniger deutliche Nierenmakel auch recht gut mit dem Bild der
standfussi Trti. (Taf. XXIX, Fig. 2) aus Sizilien.
Die Grundfarbe der arabs wechselt von einem matten Olivgrau
mit stárker ausgebildeten grauen Zeichnungselementen über Lehm-
grau und lebhaft Rotbraun mit eingesprengten gelblichen Flecken
bis zu Sepiabraun. Auch die Ausbildung der Zeichnungen ist in
Bezug auf Schárfe und Deutlichkeit grossen Schvvankungen unterwor-
fen. Die Querlinien konnen, deutlich gezáhnt, braun und weisslich
H. REISSER: SPEZtELLER TKIL
227
ausgefüllt, bald markant hervortreten, bald ganz verwaschen fast mit
der Grundfarbe verschwimmen, ebenso auch das meist etwas satter
gefarbte Mittelfeld, in dem háufig ein rotbrauner Mittelschatten zu
bemerken ist. Der schwarze Lángswisch unterhalb der Mittelzelle tritt
meistens sehr auffallend hervor, selten ist er, nur schwach entwickelt,
bloss angedeutet. Ziemlich konstant ist eine hellgelbbraune fleckar-
tige Aufhellung, welche die oft ganz vei waschene Nierenmakel in sich
schliessend, den Raum bis zum Bogen der ausseren Querlinie ausfllllt.
Die der Wellenlinie innen anliegenden Pfeilflecke konnen bisweiien
fehlen, dagegen ist der weissgraue Fleck, der der Postmediane aus-
sen am Innenrand anliegt, fast immer deutlich. Auf den Hinterflügeln
kann die Saumverdunklung bei den rf mitunter bis auf geringe Spu-
ren verschwinden. Izilan, 5-VI.-A’F., 13.VI.
86. Eriopus (Callopistria) latreillei Dup.—MW, p. 385.—
Ob. 19^, p. 263.—Izilan, 8.VI.-A’F., 19.VI. Ein hat die hell
olivbraunen Vorderfltlgel lángs der beiden Querlinien ziemlich stark
weissgrau untermischt.
87. Leucania (Cirphis) 1-album L.—MW, p. 383.—Ob. 19a,
p. 234.—R 27, p. 230.—A’F., 16.VI. Lebhatt gefárbt und kráftig
gezeichnet, Stücken aus der Sierra Nevada vollstándig entsprechend.
88. Leucania (Cirphis) loreyi Dup.—MW, p. 383.—Ob. iga,
p. 234.—HY, p. 340.—R 29, p. 240.—LM, p. 83.—R Sp, p. 325.—
A’F., IO. -19.VI. Die Sttlcke stimmen mit algerischen Uberein; sie sind
eine Nuance mehr graustichig ais Exemplare aus Andalusien und
von der Sierra Nevada.
89. Leucania (Cirphis) prominens Wlk. (= hispánica Bell.).
Ob. 19¿z, p. 234 [hispánica Bell.).—Ro, p. 142 [hispánica Bell.).—
Dtirck fing anfangs Juni bei Izilan ein Q , welches, sicher zu prominens
gehorig, auf den Vorderflligeln sehr kraftige dunkle Langsstriemen
zeigt. Nach Oberthllr solí diese eigentlich zur afrikanischen Fauna
gehorige Art in Marokko sehr haufig sein.
90. Leucania (Sideridis) vitellina Hb.—Ob. 19#, p. 234.—
Ro, p. 142.—R 29, p. 240.—Ein cf, A’F., 13.VI. mit rotlichgelben
Vorderflügeln und ziemlich scharfer Zeichnung. Die Farbe ist noch
etwas satter ais auf Culots Abbildung (Taf. XLIV, Fig. 14).
22 8
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERKNFAUNA DES RIFGRBIRGES
91. Leucania (Sideridis) albipuncta F. — R 29, p. 240.—
Mehrere Exemplare, Izilan, 7. und 8.VI. Wie liberal! auch hier recht
variabel, teils gelbbraun, teils rolbraun gefarbt. Ein 9 hat eine kraftige
gezahnte schwarzliche Postmediane, auch die Adern des Mittelfeldes
sind schwarzlich angelegt.
92. Laphygma exigua Hb.—Ob. 19a, p. 238.—Hill, p. 109.—
R 30, p. 199.—LM, p. 84.—R Sp, p. 325.—Dieses weitverbreitete Tier
wurde auch von uns nicht selten gefunden. Izilan, 7*VI.*A’F., 25 A I.
Wir fingen sowohl StUcke mit gelber wie auch solche mit orangeroter
Nieren- und Ringmakel. Ein Exemplar hat eine sehr kraftige schwarze
Saumlinie der Vorderflügel und ist auch sonst sehr scharf gezeichnet.
93. Caradrina (Athetis) clavipalpis Se. (= quadripuncta-
ta F.).-MW, p. 384.—Ob. 19 a, p. 238 {cubicularis WV.).—Ro,
p. 142.—R 27, p. 230.—Hill, p. 109.—R 29, p. 240.—Die Art wurde
schon wiederholt in Marokko gefangen, ohne dass—mit Ausnahme
der Erwáhnung eines aberrativen Stückes bei Rothschild (R 27,
p. 230)—Uber ein abweichendes Aussehen der marokkanischen Exem¬
plare gegenllber solchen aus Europa berichtet worden ware, obwohl
die Tiere, ebenso wie auch algerische, die ich im Wiener Museum
sah, einen etwas verschiedenen Eindruck machen. Sie sind durch-
schnittlich kleiner (Vorderflügellange knapp 13 mm.), die Grundfarbe
der Vorderflügel ist reiner ockergelb—noch reiner ais auf dem Bild
bei Culot (Taf. XLVI, Fig. 9)—mit sehr geringer schwárzlicher Ueber-
staubung, die Hinterflügel schneeweiss. Die Zeichnungen sind ver-
waschener, die Linien feiner, die braune innere und die graue ¿iussere
Beschattung der W^ellenlinie ist aber gut entwickelt (laf. \ , l'ig. 15 >
J'). Die Zugehorigkeit zu clavipalpis steht ausser Frage. Es liegen
mir aber—einschliesslich der algerischen StUcke im Wiener Museum—
nur wenige Exemplare vor, so dass ich mich nicht entschlicssen
kann, sie ais nordafrikanische Lokalform abzutrennen, solange nicht
mehr Material untersucht werden kann. A’F., II.-13.VI.
94. * Caradrina (Athetis) selini B.—Diese Art ist merkwür-
digerweise noch nicht von Marokko bekannt, obwohl sie, wenigstens
an manchen Abenden, eine der haufigsten Erscheinungen am Licht
war. Die Falter variieren sowohl in der Grundfarbe, die manchmal
h. reisser: speziellkr teil
229
mehr vveisslich, manchmal mehr braunlich sein kann, wie auch in der
Entwicklung der dunklen Zeichnungen. Die Querstreifen konnen bald
vollstándig fehlen, so dass Sttlcke resultieren, die bis auf die Costal-
flecken, einen dunklen Fleck, der ais Rest der Basalbinde auf der Cu-
bitalader erhalten bleibt, und bis auf geringe Spuren der Makeln und
der Beschattung der Wellenlinie zeichnungslos hellgrau sind. Andrer-
seits gibt es wieder Exemplare mit sehr vollstandiger Zeichnung, die
nicht bloss voll ausgebildete geschlossene Querstreifen und kraftige
Makeln, sondern auch eine deutliche und innen kriiftig beschattete
Wellenlinie aufweisen. Es gibt aber alie Uebergange zwischen diesen
Varianten. Die Stücke sind im Allgemeinen etwas lichter ais solche
von der Sierra Nevada. Izilan, 5.VI.-A’F., 19.VI. Die Bestimmung
aller Caradrinen wurde von Herrn Dr. Zerny überprüft.
95. Caradrina (Athetis) flavirena Gn. f = noctivaga Bell.).—
Ob. 190, p- 237.—R 29, p. 240.—Schone grosse und ziemlich dunkle
Stücke (ahnlich Culot, Taf. XLVI, Fig. 18). Izilan, ó.VI. A’F., 13.VI.—
Darunter waren nicht seltem Exemplare—vorwiegend $ —mit sehr
vollstandiger Querlinienzeichnung. Die basale Querlinie deutlich, die
proximale breit und gelappt, die postmediane kráftig und auf den
Adern deutlich gezahnt. Auch die Costalflecke sind bei solchen
Stücken etwas verstárkt. Aber auch bei dieser Art gibt es Uebergange
zwischen den schwacher gezeichneten normalen Stücken und jenen
mit reicher entwickelten Binden, so dass die Zugehorigkeit dieser auf
den ersten Blick etwas fremdartig erscheinenden Exemplare sicher-
gestellt ist.
96. *Caradrina (Athetis) bermeja Ribbe. — Ein 9 > Izilan, an-
fangs Juni, mit breitem bleigrauem Saumfeld und grauer, nicht weiss
aufgeblickter Nierenmakel, sonst aber mit Stücken aus Albarracin
Ubereinstimmend. Aus Marokko und meines Wissens auch aus Alge-
rien bisher noch nicht nachgewiesen.
97. Caradrina (Athetis) ambigua F.—Ob. 19a, p. 238.—Ro,
p. 142.—IIY, p. 340.—Ein 9 , Izilan, anfangsjuni, leg. Dürck.
98. Lophoterges (Lithocampa) millierei Stgr. — Ob. 19a,
p. 257 -—Ein cf und drei 9 > Izilan, 5 * -9 - ■ VI. Wenn die Falter zum
Licht kommen—sie fliegen bald nach Einbruch der Dunkelheit—so
230
BBITKAG ZUR LEPIDOPrBRENKAUNA DES RIFGBBIRGES
setzen sie sich ruhig an die Leinwand, wo sie mit den knapp an den
Kdrper geschmiegten Flügeln und den grossen abstehenden Schopfen
wie ein verschrumpites Blatt aussehen. Die Vorderflügel sind ziemlich
dunkel braun und violettbraun gemischt, die Costa und der Innenrand
dunkel eisengrau. Die Abbildung bei Seitz III, laf. 28 b, ist viel zu
hellgrau ausgefallen, auch Culots Fig. II, Taf. LVII—nach einem cata-
lonischen Exemplar hergestellt—ist im Vergleich mit marokkanischen
Stücken zu hell und zu gelb.
99. Calophasia platyptera (Esp.) subalbida Stgr.—TB, p. 230.
Ob. 19 a, p. 259.—Ein Paar, A’F., 12. und 16.VI.
100. Cucullia scrophulariphila (Stgr.) mauritanica Bours.—
Int. Ent. Zeitschr. Guben, xxvi, I.II.1933, pp. 453 * 455 » IafelFigs. 6-8
(Originalbeschreibung).—R 27, p. 230 {scrophulariphila Stgr.).— Izi-
lan, 7.VI. Die Falter waren grosstenteils schon abgeflogen, doch
habe ich auch noch ein tadelloses Exemplar. Die eigentliche Flugzeit
wird daher wohl je nach der Hohenlage im April und Mai liegen.
Bezüglich der Unterschiede zwischen v. mauretanica einerseits und
scrophulariphila bzw. den verwandten Arten andrerseits vgl. die aus-
führlichen Angaben Boursins in der Originalbeschreibung 1 . c. und
die dort gebrachten Abbildungen.
101. * Cucullia reisseri Bours.—Int. Ent. Zeitschr. Guben,
XXVI, 1.II.1933, pp. 451 - 453 » Tafel Figs. 1-5 (Originalbeschreibung).—
Einige Falter, die meisten schon in defektem Zustand, kamen bei
A’F. am II. und 12.VI. ans Licht. Auch hier móchte ich hinsichtlich
aller Details und betreffs der Unterschiede gegenüber den nachstste-
henden Arten auf die eingehenden Angaben und Abbildungen der
oben citierten Originalbeschreibung verweisen.
Am 23.VI. bemerkte ich in der Náhe der Kabyla A’Faska einige
grosse wollige Verbascum-Stauden, deren Samenkapseln stark ausge-
fressen waren. Nach kurzem Suchen fand ich dann die Cucullien-Rau-
pen, die tagsüber auf der Blattunterseite an der Alittelrippe sassen.
Diese Raupen waren erwachsen ca. 50 rnm. lang, der Kopf porzellan-
weiss mit feinen schwarzen Punkten, der Korper blaulichgrün. Eine
schwefelgelbe, weiss gesaumte, auf den vorderen Segmenthálften
rundfleckig verbreiterte Rückenlinie, ferner eine breite gelblichweisse
Seitenlinie, darunter undeutliche gelblichweisse Fleckchen, die Seiten-
H. reisser: spezieller teil
231
kante unterhalb der Stigmen gleichfalls gelblichweiss. Stigmen weiss,
schwarz gesaumt. Die Rückensegmente mit schwarzen, kurze Borsten
tra^enden Punktvvarzchen besetzt, ausserdem auf den Abdominalseg-
t)
menten neben der Rückenlinie je drei kleine feine schwarze Strichel-
chen. Bauchseite und Füsse grllnlich.
Nach wenigen Tagen erfolgte die Verpuppung in der Erde in dem
normalen eiformigen Gespinst; auch einige kleinere Raupen waren
sehr rasch erwachsen, sie nahmen bei der Zucht auch die Verbascum-
Blátter an. Die Puppen überwinterten, die Falter schlllpften vom
25. Mai an.
102. Eutelia adulatrix Hb.—Ob. 19a, p. 263.—Ro, p. I 44 -—
Einige Exemplare, Izilan, 7.VI.-A’F M 15.VI. Sie sind etwas grosser ais
adulatrix aus Dalmatien und aus der Herzegowina; wahrend diese
ebenso wie Culots nach einem Exemplar von der Riviera hergestellte
Abbildung (Tafel LXII, Fig. 18) einen vorherrschend braunlichen Farb-
ton aufweisen, sind die marokkanischen mehr olivgrau, so dass die Tie-
re einen ¡m Allgemeinen etwas dunkleren Eindruck machen und nicht
so bunt aussehen. Auch die Saumbinde der Hinterflügel ist bei alien
Stllcken reiner schwarzlich und kráftiger ausgebildet. Ein Extrem die-
ser Entvvicklungsrichtung—es 1 iegt leider nicht genug zahlreiches Ma¬
terial vor, um festzustellem, ob diese Tendenz zur Graufarbung eine
charakteristische Eigenschaft aller nordafrikanischen adulatrix ist
biklet oíTenbar das von Rothschild (Ro, p. 144) erwahnte stark russig-
schwarz vertarbte Sttlck, das von Dr. Ilartert Ende April 1924
Tedders erbeutet wurde.
103. Heliothis (Chloridea) peltigera Schiff.—TB, p. 230.—
MW, p. 382.—Ob. 19a, p. 260.—Ro, p. 144 — HY, p. 340.—Hill,
p. IC >7.—N, p. 12.—R Sp, p. 326.—Izilan, ó.VI.-A’F., I3-VI. Nur
ziemlich vereinzelt, darunter auch die helle und schwach gezeichnete
ab. clarissima Trti. und braunüch verdunkelte Stücke mit breiter
schwarzer Saumbinde der Plinterfltlgel, die zur ab. condolens Schaw.
gezahlt werden kbnnen.
104. Eublemma jucunda Hb.—R 3 °> P* í 99 —Nicht besonders
selten, doch jeden Abend nur wenige Stücke am Licht; A’F., 12.-
25.VI. Die Falter sind von sehr unterschiedlicher Grosse, von
6-11 mm. Vorderflügellánge, wobei die ganz kleinen Stücke mehrfach
232
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES RIFGEBIRGKS
gefunden wurden, und gehoren einer schwach differenzierten I.okal-
form an, die ich aber nicht für namensberechtigt halte. Sie sind nicht
so rein zimtbraun wie jucunda aus Andalusien oder von der Riviera,
sondern dunkler, mehr grau. Dieses Grau ¡st aber nicht rein, es hat
vielmehr einen schokoladefarbenen Stich und kommt oft der Farbe der
dardouini B. schon recht nahe. Auch Culots Abbildung eines <3* aus
Mentón (Taf. LXVI, Fig. io) ist viel heller ais marokkanische Stücke.
Der Mittelschatten der Ietzteren ist sehr kráftig, dessen áussere weisse
Begrenzung ganz undeutlich und stark mit Grau überdeckt. Auch die
Hinterflügel sind dadurch viel verwaschener, dass einerseits die schwar-
zen Partien nicht so satt gefarbt sind und sich im Farbton mehr den
dunklen Teilen der VorderflUgel náhern, andrerseits das sonst weisse
Mittelband und die weissen Saumflecke hier rauchig grau verdüstert
sind. Die Unterseite ist gleichfalls viel reiner schwarzgrau ais bei der
mehr dunkelbraunen Nominatform. Rothschild erwahnt nur ein 9 vom
Mittleren Atlas, Ende Juli, uber dessen naheres Aussehen er nichts
angibt; die Art ist sonst noch nicht aus Marokko bekannt.
105. Eublemnia (Thalpochares, Leptosia) velox (Hb.) gri-
seimargo Warr.—Hill, p. 109.—LM, p. 86 (velox vinosa Joann.).—
Zwei cf, ein 9 > A’F., IO.-14.VI. Die in der Intensitát von Zeichnung
und Farbung etwas variierenden Tiere stimmen recht gut zur Abbil¬
dung in Seitz III, Taf. 5 \b] griseimargo Warr. ist wohl nichts anderes
ais eine stárker rotbraun getonte Form von velox Hb. Die Stücke
zeigen auch in alien wesentlichen Merkmalen Uebereinstimmung
sowohl mit der Originalbeschreibung wie auch mit der leider ziemlich
primitiven Abbildung der Leptosia velocissima Trti. («Novita di Lepi-
dotterologia in Cirenaica», Atti della Soc. Ital. di Szienze Naturali,
Vol. lxv, 1926, pp. 48-50, Fig. 10), so dass velocissima Trti. ais
Synonym zu griseimargo Warr. zu stellen ist. Die Art kann am Licht
leicht mit gewissen Microlepidopteren (Pyraustinae) verwechselt
werden.
106. Eublemma (Thalpochares, Porphyrinia) polygramma
Dup.—Ob. 19a, p. 261.—Nur vereinzelt, Izilan, 7-VI. Von andalusi-
schen Stücken nicht verschieden.
107. Eublemma (Thalpochares, Porphyrinia) ostrina Hb.
TB, p. 230.—MW, p. 385— Barb. IV, p. 189.—Ob. 19 a, p. 262.—
h. reisser: spezieller teil
233
Ro, p. 144.—Hill, p. 109.—R Sp, p. 326—Weitaus die haufigste aller
Eublemma Arten, da die Falter nicht bloss zahlreich am Licht sondern
auch wiederholt bei Tag an sterilen Stellen gefangen wurden. Wie
überall, variiert die Art auch in Marokko betrachtlich; ausser grossen,
sehr reich violettrot (viel intensiver ais Culots Figur 15, Taf.LXVlI) ge-
zeichneten StUcken fanden wir auch die Formen: ab. aestivalis Dup.,
ab. straminea Rbl. und ab. suffusa Warr. Izilan, 7A I.-A F., 24-VI.
108. Eublemma (Thalpochares, Porphyrinia) parva (Hb.)
rubefacta Mab.—TB, p. 230.—Ob. 19 a, p. 261.—Ro, p. 144.—R Sp,
p. 326.—Mehrere StUcke, Izilan, 9.VI.-A’F., 19.VI., einige mehr vom
Charakter der parva , andere wieder typische rubefacta.
109. Aegle (Metoponia) vespertalis Hb.—Ob. 19 a, p. 260
{vespertina Hb.).—HY, p. 341.—Nur ein c?, A’F., I7-VI-, ziemlich
schwach gezeichnet.
110. *Prothymnia sanctiflorentis B.—Ein $ , A’F., 25-VI.
Das Stilck ist scharf gezeichnet, die Hinterflügel etwas lebhafter oran-
gebraun ais bei andalusischen Exemplaren oder Culots Bild, Fig. 10,
Taf. LXIX. Die Art war bisher nur aus Spanien bekannt und von Ma¬
rokko noch nicht angegeben.
111. Scoliopteryx libatrix L.—Barb , IV., p. 214.—Ob. 190,
p. 264.—A’F., IO.-13.VI. Es war eine grosse Enttáuschung, ais sich
der erste Falter, der beim Anflug ans Licht auf der weissen Leinwand
sehr gross und ganz fremdartig lebhaft rot erschien, bei der Betrach-
tung im Totungsglas ais die gemeine libatrix herausstellte. Die 1 iere
zeigen keinen Unterschied gegen hiesige, die Hinterflügel sind
vielleicht eine Spur heller.
112. *Plusia (Phytometra) festucae L.—A’F., 12. und 14.VI.
Dürck und ich fingen je einen Falter. Die 1 iere gehoren zweifellos zu
festucae L. und nicht zu der nach einem einzigen 9 aus Mogador
beschriebenen barbara Warr. (Seitz, III, p. 347 > ^ 4 ^ 0 * deren Type
aus dem ’I'ring-Museum mir durch die breundlichkeit des Herrn
Dr. Jordán, wofür ich ihm auch hier herzlichst danken mochte, zur
Untersuchung vorgelegen ist. Der bisher bekannte südlichste 1 undoit
der festucae war Andalusien (Ribbe, p. 299 > Sierra Nevada), die Art
ist neu für Marokko und für Nordafrika. Die Falter unterscheiden sich
234
BBITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES R1FGKBIRGES
von mitteleuropáischen dadurch, dass. die Hinterflligel viel heller,
mehr gelblich, áhnlich bractea F. getarbt sind, mit rosenrotlichen
Fransen. Die goldene Ueberstaubung des Grundes der VorderflUgel
ist etwas weniger ausgedehnt, doch kommen ganz ahnliche Stllcke,
deren Hinterflligel kaum dunkler sind, auch in der Ilerzegowina vor.
Ich hielt die Tiere ursprünglich fllr die bisher unbekannten der
Plusia barbara Warr. Letztere Art bleibt wohl etwas fraglich, denn
die Type ( 9 ) ist ziemlich stark abgeflogen, und es mUsste mehr Mate¬
rial vorliegen, um feststellen zu konnen, dass barbara nicht vielleicht
nur eine Aberration von festucae ist. Da Warrens Beschreibung etwas
unvollstandig und auch die Abbildung nicht recht gelungen ist (z. B.
ist der schwarzliche Fleck an der VorderflUgel-Costa darauf zurlickzu-
führen, dass das Originalsttick leicht olig und daher die Vorderflu-
gehvurzel infolge der Durchtrankung mit Fett dunkel ist, ausserdem
ist die Zeichnung in Wirklichkeit scharfer ais auf der Abbildung),
mochte ich hier einen wichtigen, von Warren Ubersehenen Unter-
schied hervorheben: es ist dies der Verlauf der Ouerstreifen. Bei fe -
stucae liegen die Streifen schrág, da die Mediane durch den áusseren
Silberfleck hindurch und die Postmediane aussen an diesem vorbei
zieht und die Wellenlinie deutlicher gezackt ist; bei barbara sind die
Streifen gerader, die Mediane zieht durch den ersten hier mehr ge-
drungenen dreieckigen Silberfleck, dessen unteren Rand sie ungefáhr
in der Mitte trifft, die wie bei festucae gedoppelte Postmediane hal-
biert den áusseren schmaleren Silberfleck und die Wellenlinie ist
etwas weniger ausgebuchtet. Dass barbara ohne jeden metallischen
Glanz ist, stimmt nicht ganz, weil das StUck abgeflogen ist; es sind
Spuren eines goldenen Schimmers noch zu bemerken, dagegen ist,
wie schon Warren hervorgehoben hat, das Orange der VorderflUgel
lebhaft, insbesondere an der Basis, deren Ton an das Rot von libatrix
erinnert. Schliesslich fehlt der kleine silberig aufgeblickte Fleck auf
der Costa unmittelbar an der Vorderflügelwurzel. Stticke von festucae,
die sich ¡m Verlauf der Ouerstreifen schon stark der barbara náhern,
sah ich, aus England stammend, in der Sammlung des Wiener Mu-
seums. Dies lasst darauf schliessen, dass barbara der festucae wohl
ausserordentlich nahe steht. Die Bemerkung Warrens «der innere der
Flecken bildet ein gleichseitiges Dreieck, dessen Spitze die der Zelle
erreicht und dessen áusserer Winkel abgerundet ist» ist mir vollkom-
h. rkisser: spezieller teil
235
men unverstandlich und vielleicht nur auf einen Uebersetzungsfehler
zurUckzuführen, denn die Lage jenes Fleckes stimmt genau mit jener
be¡ festucae überein, d. h. die obere Spitze des Fleckes reicht mit etwa
einem Drittel von dessen Fláche in die Mittelzelle hinein, doch ist diese
Spitze von der Zellschlussader ebenso weit entfernt wie bei festucae.
Die basalwarts gerichtete Ecke ist infolge der mehr gedrungenen
Gestalt des Dreiecks etwas weiter von der Flllgelwurzel entfernt ais
bei festucae; dieser Fleck variiert allerdings bei letzterer Art ziemlich
stark, sowohl hinsichtlich seiner Grosse wie auch seiner Gestalt, ich
sah aber unter grossen Serien der Art niemals einen Fleck von der-
selben Form wie bei barbara. Dies würde doch fllr eine Verschie-
denheit letzterer gegenllber festucae sprechen. Solange keine zu barba -
ra passenden <$ gefunden sind, wird die Frage der Artberechtigung
derselben wohl offen bleiben müssen.
II3. Plusia (Phytometra) accentifera Lef.—Bl., p. 222.—
Ob. 19a, p. 263.—N, p. 12.—Nur ein StUck, A’F., 17.VI.
IT4. Plusia (Phytometra) gamma L.—TR, p. 230. — MW,
p. 385.—Ob. 19 a, p. 264.—HY, p. 341.—R 29, p. 242.—LM, p. 89.—
R Sp, p. 327.—Dieser Ubiquist war auch in Marokko gemein, wieder-
holt am Licht geradezu lastig und flog wahrend der ganzen Zeit
unseres Aufenthaltes.
115. Plusia (Phytometra) ni Hb.—Ob. 19 a, p. 264.—LM,
p. 89.—Izilan, 8.VI.-A’F., IÓ.VI. Die meisten Stücke mit etwas
hellerer rotlich aschgrauer Grundfarbe ais Tiere aus Andalusien und
aus Corsica, auch der dunkle Fleck unterhalb der Mittelzelle ist nicht
so intensiv gefarbt. Nicht selten auch ab. comtna Schultz.
116. Synthymia (Metoptria) monogramma (Hb.) austra-
lis Obthr.—HY, p. 340.—R 27, p. 230 (fixa australis Obthr.).—
Ob. 25, p. 28.—R Sp, p. 3 27 {fixa australis Obthr.). — Einer der
gemeinsten Falter, schon bei Tag recht zahlreich, am Licht aber in
ungeheurer Menge, selbst in Nachten mit sonst sehr schwachem
Anflug, jedoch wegen der ausserordentlichen Variabilitát sowohl hin¬
sichtlich der Grosse wie auch der Zeichnung und Fiirbung sehr inter-
essant. Ausser der typischen braunlichen australis Obthr. fingen wir
23&
BKITRAG ZIJR I.EPIDOPTER EN FAUNA DES RIFGEBIRGES
auch Exemplare, die mehr den olivfarbigen südeuropáischen glichen
und verschiedene Aberrationen:
Ab. griseofusa Warr. (= ab. 2 Ilamps.) mit fast ganz dunkelgrau-
braun übergossenen Hinterfltigeln.
Ab. i Hamps. Hinterflllgel mit zwei verwaschenen graubraunen
Querbinden.
Ab. prieta Ribbe: Vorderflügel graubraunlich, monoton gefarbt,
die gelben Makeln und die gelbe Wellenlinie deutlich. Die Hinterflü-
gel normal. Hiezu stelle ich auch ein 9 > d as schon einen Uebergang
zu der nachstehend beschriebenen ab. extrema bildet: Vorderflügel
rotbraun, Makeln und Wellenlinie scharf, gelblich, IíinterflUgel anná-
hernd normal, nur mit schwach verdunkleter Basis. (Taf. V, big. 17.)
Ab. nigra Ribbe: hieher gehorige Stücke besitze ich nicht, sie
sollen nach der Beschreibung Exemplare der ab. prieta mit stark
verdunkelten Hinterfltigeln fast ohne Gelb sein.
Ab. nov. extrema : Eine sehr auffallende Form, die Vorderflügel
dunkel rotbraun (etwa so, wie das Mittelfeld bei Euclidia glyphica L.),
deren Basalteil, der Mittelschatten und die innere Begrenzung der
Wellenlinie russig schwarzgrau. Die Wellenlinie selbst ganz verlo-
schen, die Makeln auch nur undeutlich erkennbar, da sie ebenfalls
russiggrau gefarbt sind. Die Hinterflügel im Basal- und Saumteil in
wechselnder Ausdehnung grau übergossen, so dass nur geringe und
vervvaschene Reste der ockergelben Grundfarbe übrig bleiben. Auch
die Unterseite stark grau verdunkelt. (Taf. V, Fig. 18.) Cotypen
ein (in coll. Dürck) und fünf 9, davon je eine in der Sammlung
des Wiener Naturhistorischen Museums und in den Sammlungen
Dürck, München und Schvvingenschuss, Wien, die beiden anderen
in meiner Sammlung.
Andrerseits kommen auch sehr stark aufgehellte Stücke mit bein-
gelber Grundfarbe, nur wenig dunklerem Mittelschatten und kaum
sich abhebenden Makeln vor, deren Hinterflügel fast ganz zeichnungs-
los hell orangegelb sind. (Taf. V, big. 16.) Es gibt hier aber alie
Uebergange zu den typischen austra/is einerseits und der Nominatform
andrerseits, ferner über sehr scharf gezeichnete 1 ¡ere bis zu den mehr
oder weniger verdunkelten und dann wieder monotoner werdenden
Formen. Benennungen sind also überflüssig. Nur die ab. extrema scheint
eine gewisse Sonderstellung (Gebirgsmelanismus?) einzunehmen und
H. reissbr: spezieller xeil
237
ziemlich unvermittelt aufzutreten, so dass hier ein Ñame wohl berech-
tigt sein dürfte.—Bei den 9 kann man zwei ziemlich scharf getrennte
Gruppen unterscheiden: die einea mit einer mehr ins Grünliche ziehen-
den, gelblich olivfarbenen Grundtonung, wahrend die zweite einen war-
men rotlichbraunen Einschlag aufweist. In ihrer Variationsbreite zeigt
die Art hinsichtlich der Farbungs- und Zeichnungsabstufungen eine
recht weitgehende Konvergenz mit Agrotis fimbria L. Ich habe in mei-
ner Sammlung eine Serie von 28 $ und 20 9 > von denen keine zwei
gleich sind. Wenn man die Art so behandeln wollte wie etwa Meli-
taea didyma, Melanargia galathea oder wie gewisse Zygaenen , dann
konnte man jedes einzelne StUck mit einem Ñamen beglücken! Man¬
che 9 sind sehr klein und nicht grosser wie unsere Acontia luctuosa.
Izilan, 5-VL-A'F., 25.VI. Es ist auffallend, dass diese so haufige
Art bisher immer nur in wenigen Stücken aus Marokko erwahnt
wurde.
117 . *Zethes insularis Rbr. (Kat.)—Ein 9 > Izilan. 9--VI. Ver-
mutlich neu für Marokko, in Seitz III, p. 406, ist für Nordafrika nur
Algerien angegeben.
118. Grammodes (Ophiusa) algira L.—TB, p. 230.—MW,
p. 384.—Ob. 19 a, p. 266.—Hill, p. III.—R Sp, p. 327.—Izilan, 4.VI.—
A’F., 17.VI, ausserdem sah ich ein Stück am 4.VI. an derWand der Hos¬
pedería in Xauen sitzen. Ein StUck hat tief sepiabraune Bander der Vor¬
derflUgel und die weisse Mittelbinde der Hinterflügel verwaschen, ein
zweites ist grosser und hat die Bander reiner braun, das helle Mittel-
band der VorderflUgel weisslichgelb aufgehellt und eine deutlichere
Mittelbinde auf den Hinterflügeln. Miss Prout erwahnt (Hill, p. Ill)
die Tendenz dieser Art zur Rassenbildung, insbesondere in Bezug auf
die Ausbildung des hellen Mittelbandes der VorderflUgel. Ich kann
dies insoweit bestatigen, ais meine marokkanischen StUcke z. B. ein
ziemlich breites Band haben, wahrend dieses bei solchen aus Corsica
sehr schmal, d. h. in der Mitte stark verengt und ausserdem mehr
violettgrau Ubergossen ist.
119. Pseudophia (Minucia) lunaris (Schiflf.) maura Obthr.—
Ob. 19a, p. 266.—Ro, p. 145.—R 29, p. 242.—LM, p. 88.—Ein recht
defektes 9 anfangs Juni bei Izilan, es hat eine sehr verlosehene, kaum
wahrnehmbare Wellenlinie und ist ziemlich dunkel gefarbt, so dass es
238
BEITRAG ZUR I.FP1DOPTERFNFAUN A DKS RIFGEBIRGKS
wohl am besten be¡ der bereits aus Marokko nachgewiesenen mama
Obthr. einzureihen ist.
•
120. Autophila (Apopestes) cataphanes Hb.—R Sp, p. 327
( ligamir/osa Ev.).—Ein StUck, Izilan, anfangs Jun¡, welches normal
gefarbt und daher zur Nominatform zu stellen ist. Im Katalog wird
die viel lichtere v. rnaura Stgr. aus Mauretanien angeführt.
121. Autophila (Apopestes) dilucida Hb.— Hill, p. 112
(v. libanotica Stgr.). — A’F., 12.-13.VI. Die Stücke unterscheiden sich
nicht wesentlich von andalusischen, sie haben scharfe Costalflecke,
gut ausgebildete Querstreifen und sind manchmal auf den Vorderflü-
geln bis zur Postmediane etwas starker mit schwarzlichen Schuppen
Uberstáubt, nur ein Exemplar hat schwache Querstreifen. Die Wel
lenlinie deutlich, ihre dunkle innere Begrenzung vvie auch die Ausfül-
lung des Saumfeldes intensiver grauschwarz, auch die HinterflUgel ge-
gen den Saum zu ein wenig dunkler, so dass dadurch der helle Mit-
telstreifen deutlicher hervortritt und die Tiere ein wenig an limbata
Stgr. erinnern. Aber diese Unterschiede sind tatsachlich nur sehr
geringfügig. Die Grundfarbe ist das nórmale Ockergelb ohne eine
Spur rotlichen Tones. Mit der rotlichbraunen libanotica Stgr., deren
ganz verloschene Querstreifen [lineis transversis obsoletis (subnullis)]
Staudinger in der Originalbeschreibung (Kat., p. 251) besonders her-
vorhebt, bestehen daher keine náheren Beziehungen, libanotica Stgr.
ist vielmehr nach den Untersuchungen Zernys eine eigene nur auf den
Libanon beschrjinkte Art. (Vgl. «Lepidopteren aus dem nordlichen
Libanon>, Iris, xlvii, 1933 » P* 83*)
122. *Tatorrhynchus exsiccata Led.—Eine weitverbreitete
tropische sehr charakteristische Art, A’F., 12.-16.VI. Die Falter lieben
es, wenn sie zum Licht kommen, sich sofort unter die Steine zu ver-
kriechen, mit denen das untere Ende der Leinwand beschwert ist.
Aus Marokko noch nicht angegeben.
123. *Parascotia nisseni I rti.—Zwei Izilan, anfangs Juni,
leg. Dürck. Ziemlich rein schwarzgrau und ockergelb gezeichnet, nicht
so dunkel wie Stücke aus Corsica. Von Nordafrika bisher nur aus Al-
gerien bekannt.
H. rkisskr: spezirller tkil
2 .Í 9
124. Hypena obsitalis Iib.—TB, p. 230.—MW, p. 386.—
Ob. 19 a, p. 267.—R 27, p. 231.—Izilan, I.VI.—A’F., 13.VI. Ich
besitze nur zwei Stücke, die beide ziemlich eintonig rotbraun gelárbt
und im Aussenfeld nicht aufgehellt sind.
Geometridae i .
125. Pseudoterpna coronillaria (Hb.) algirica Wehrli.—MW,
p. 389.—HY, p. 341.—Hiezu: Int. Ent. Ztschr., Guben, xxm, 1929 30,
pp. 429-30 (Originalbeschreibung).—Ein A’F., 17.VI. Ziemlich
hell weissgrau, der Zellstrich auf zwei ganz kleine undeutliche Punkte
reduziert, die Wellenlinie auch auf den Hinterflügeln scharfer gezáhnt
ais bei gewohnlichen coronillaria, auch ist der Apex der Vorderflügel
etwas mehr vorgezogen, so dass letztere dadurch schmaler und spitzer
erscheinen.
126. Chlorissa pulmentaria Gn.—R Sp, p. 327.—A’F., 11.VI.
Von andalusischen Stücken nicht verschieden.
127. Buchloris plusiaria B.—Ob. 19a, p. 284.—A’F., 16.-22.
VI. Die Falter zeigen die weissen Querstreifen der Vorderflügel ge-
genüber solchen aus Spanien (Albarracin) verbreitert und deren Zak-
ken dadurch etwas stumpfer erscheinend. Die 9 wurden auch hoher
oben im Gebirge bei ca. 1800 m. aus der niedrigen Vegetation auf-
gescheucht.
128. Xenochlorodes beryllaria Mn.—Ro, p. 145.—Zwei 9 »
Izilan, 7. und 8.VI, mit ziemlich deutlichen weissen Querlinien.
129. Rliodostrophia sicanaria (Z.) quadricalcarata Prout.—
MW, p. 389 [sicanaria Zell.).—Ob. 19 a, p. 293 [sicanaria HS.).—HY,
p. 341. Nicht selten, besonders gegen Ende Juni zahlreicher auftre-
tend, sowohl bei Tag aus Gebüsch aufgescheucht, wie auch am Licht,
an das bei dieser Art auch die 9 haufiger anfliegen. Izilan, 5.VI.—
A’F., 23. VI. Die Intensitat der Grundfarbe ist ebenso wie jene der
rosenroten Zeichnungen betrachtlichen Schwankungen unterworfen:
1 R Sp, p. 328: Sterrha (Ptychopoda) allardiata Mab., Retama, i.VII.
p. 330: Mannia oranaria Stgr., Retama, 9.VII., Xauen, 22.VIL
240
BRITRAG ZUR LEPIDOPrERENFAUNA DES RIFGEBIRGES
es gibt StUcke mit oliv-ockrigen Vorderflügeln, mit breiten Querbin-
den und breit rotem Saumfeld, so dass zwischen der Postmediane
und dem roten Aussenteil nur ein ganz schmaler Streifen der Grund-
farbe übrigbleibt, andrerseits Exemplare mit blassen Vorderflügeln
mit nur schmal rot angelegter Postmediane und nur wenigen rosen-
farbigen Schuppen im Saumfeld. Bei solchen Stücken sind auch die
Fransen zum I'eil ockerfarbig. Insbesondere manche 9 sind ganz blass
und verloschen gezeichnet. Die Hinterflügel sind immer viel reiner
gelb ais die Vorderflügel, was ja schon Prout bei der Aufstellung
dieser P'orm betont hat. Manchmal sind sie recht kráftig orangegelb,
bisweilen nur mit Spuren der roten Bander, bisweilen aber auch
mit durchlaufender breiter roter Mittelbinde und breit rot angelegtem
Saumfeld. Die Unterseite beider Flügel orangegelb, die roten Bán-
der oft, besonders auf den Hinterflügeln, stárker ausgebildet ais ober-
seits; der graue Teil der Postmediane der Vorderflügel kann mitun-
ter vollstándig fehlen und nur die roten Teile erhalten bleiben. Alle^
haben vier Sporen an den Hintertibien.
130. Rhodostrophia vibicaria (Cl.) strigata Stgr.—Ob. 19 a,
p. 293.—R Sp, p. 328.-—Ein c?Q» A’F., 19. und 22.VI. Diese Art ist
dadurch interessant, dass die marokkaníschen StUcke solchen aus unse-
ren Gegenden áhnlicher sind ais die spanischen echten strigata Stgr.
Diese haben bekanntlich eine etvvas mehr grauockerige Grundfarbe und
die feinen Linien trüb violettrot, so dass sich bei Verbreiterung der
Bander sehr eigentümliche und ganz aus dem Rahmen der Art fallende
Formen ergeben konnen. (Vgl. hiezu meine Notiz, Zeitschr. d. Oest.
Ent. Ver., xii, 1927, p. 106). Die marokkaníschen Exemplare sind
zwar in der Grundfarbe etwas heller, mehr isabellfarbig, ais unsere
mitteleuropáischen, jedoch von den andalusischen recht verschieden;
sie zeigen aber die der strigata Stgr. entsprechenden feinen Quer-
streifen hellrosa, so dass sie darin den zentraleuropáischen Stücken,
die in jüngster Zeit ais eigene Form: adulterina Heydem. abgetrennt
wurden, sehr nahe kommen und sich von den trübroten spanischen
vveit entfernen.
131. Acidalia marginepunctata (Goeze) argillacea Prout.—
Ob. 19 a, p. 291.—HY, p. 341.— R 27, p. 231.—Hill, p. 114.—R Sp,
p. 328.—Izilan, 5.VI.-A’F.,22.VI. Marginepunctata argillacea war recht
h. reisser: spbzieli.br teil
241
háufig, so dass mir eine grosse Serie vorliegt, aus welcher die ausser-
ordentliche Variabilitat dieser Art auch in Nordafrika sehr gut er-
sichtlich ist, die sich nicht nur auf die Grundfarbe, sondern auch auf
die Ausdehnung und Entwicklung der dunklen Zeichnungen erstreckt.
Etvva die Hálfte meiner ca. 50 Falter zeigt die für argillacea typische
sandgelbe Grundfarbe, die bei manchen Exemplaren einen rotlichen
Einschlag aufvveist, die anderen sind blasser, bald liell isabellfarbig,
bald weisslichgelb. Aber auch bei den hellsten Stücken ist das Gelb
wármer getont und unterscheidet sich dadurch von den rahmweissen
andalusischen Faltern (pastoraria Joan.) oder von solchen aus Corsica,
die stets mehr beíngelb (gelb mit etwas grünlichem Stich) gelárbt sind.
Man kann daher auch schwach gezeichnete hellgelbe marokkanische
StUcke ganz gut aus einer Reihe solcher von anderer Provenienz
herausfinden. Hinsichtlich der Zeichnung fallt auf, dass der Mittel-
schatten sichtlich die Tendenz hat zu verschwinden; selbst bei Faltern
mit scharfen Querstreifen ist der Mittelschatten meistens nur ange-
deutet, haufig fehlt er überhaupt vollstandig. Nur ganz vereinzelt kom-
men StUcke vor, die, im Allgemeinen schwach gezeichnet, undeut-
liche Querstreifen, dagegen einen kraftigeren Mittelschatten aufweisen;
ich besitze nur zwei solcher 9 • ^' e Querstreifen sind in der Regel
auch nicht besonders gut entwickelt, oft sind von der Postmediane
nur die dunklen auf den Adern liegenden Punkte erhalten. Der Ver-
lauf dieses áusseren Querstreifens ist auch gewissen Schwankungen
unterworfen, da dieser bald unter dem Apex starker nach aussen vor-
springt und im Ganzen unruhiger gekrümmt ist, bald wieder gleich-
massig gebogen gegen den Innenrand zieht. Die Mittelpunkte beider
Flügel sind fast immer derb und kraftig, ebenso auch die schwarzen
Saumpunkte, die in ihrer Ausbildung ziemlich konstant bleiben, da¬
gegen ist die grane Bewolkung des Saumfeldes wieder sehr variabel.
Wenn man nun noch berücksichtigt, dass manche StUcke die ganze
FlUgelflache stark und gleichmassig mit grauen Schuppen Uberlagert
haben, andere wieder Überhaupt fast zeichnungslos sind, so kann man
sich vorstellen, welche Kombinationsmoglichkeiten sich durch die
verschiedene Zusammenstellung der vorerwahnten Zeichnungs- und
Fárbungselemente ergeben und wie verschiedenartig die einzelnen
Falter oft aussehen konnen, wozu noch Unterschiede in der Grosse
der Tiere kommen. Man kann aber leicht infolge der vielfachen Ueber-
Eos, IX, 1933.
1Ó
2 4 2
BBITRAG ZUR LBPlDOPrBRBNFAUN A DES RIFGBBIRGBS
gange eine geschlossene Reihe herstellen, so dass ich vollkommen
davon Uberzeugt bin, dass alie StUcke trotz der betráchtlichen Ver-
schiedenheiten zusammengehoren, und dass argillacea eine gut charak-
terisierte Lokalform ist.
132. Acidalia submutata (Tr.) nivellearia übthr.—üb. 19a,
pp. 287-289, Figs. 4491-4492.—Hill, p. 114. —Auch diese Art ist sehr
variabel, es gibt helle StUcke mit gelbbraunen Binden und stárker
dunkel übergossene Exemplare mit tiefbraunen Querstreifen. Die
Ubervviegende Mehrzahl hat die FlUgel reichlicher mit schwarzen
Schuppen Uberstaubt ais es Oberthürs Figur 4492 zeigt. Es kommen
aber auch nicht selten hellere StUcke vor, die besser mit Figur 4491
Ubereinstimmen, welche nach OberthUrs Tafelerklárung ( 19 ¿, p. 189)
ein UebergangsstUck zu nivellearia aus Andalusien darstellt, die aber
nichts anderes ist, ais Wehrlis psendhonestata. Ueber die Unterschiede
beider Formen vgl. Wehrli, Iris, xu, 1927» P- 53 ff* Ob allerdings
psendhonestata in Spanien eine so ausgesprochene Rasse ist, wie
Wehrli annimmt, erscheint mir fraglich, da etliche meiner andalusi-
schen Falter vollkommen mit den marokkanischen Ubereinstimmen,
andrerseits manche StUcke aus Marokko richtige psendhonestata sind.
Uebrigens ist nivellearia auch sonst aus Spanien bekannt: aus Alba-
rracin (vgl. Zerny, Eos, m, 1927, p. 399 ) und von Algeciras (vgl. Zer-
ny, Iris, xu, 1927, p. 117). Ich selbst fing meine andalusischen Exem¬
plare, die auch in der Grosse den marokkanischen entsprechen, mehr-
fach in der Sierra de Alfacar, woher auch meine psendhonestata stam-
men. Ich halte daher die spanischen und marokkanischen pseudhones-
tata nur fur individuelle, manchenorts in Spanien vielleicht háufiger
vorkommende Aberrationen der westlichen snbmutata-K asse nivel¬
learia, wáhrend das eigentliche Verbreitungsgebiet der pseudho-
nestata ais Rasse — was ein Auftreten dieser Form anderwiirts ais
Aberration natürlich nicht ausschliesst — mehr im ostlichen Mittel-
meergebiet liegen würde (eine der Typen Wehrlis war von Amasia).
Vgl. hiezu Wehrli, Iris, xli, 1927, p. 54. Ich besitze und sah mehrfach
StUcke vom Libanon, die anscheinend gut zu psendhonestata passen *.
Izilan, S.VI.-A’F., 25.VI.
1 Die Libanon- Rasse wurde inzvvischen von Wehrli ais syrilibanotica ab-
getrennt. (Mitt. d. MUnchener Ent. Ges., xxii, 1932, p. 4.)
H. KEISSER: SPE2IELLER TEIL
243
133. Acidalia imitaría Hb.—Ob. 19a, p. 292.—Ro, p. 145.—
HY, p. 34 1 *—R 27, p. 231.—Ein 9 mit normaler Grundfarbe und
Zeichung, Izilan, anfangs Juni und zwei , A’F., 13. und 22.VI., beide
sehr schwach gezeichnet; bei einem Stück fehlt die basale Querlinie,
beim zweiten sind alie Streifen ganz verloschen. Die Grundfarbe ¡st
auch bei den <$ normal.
134. Glossotrophia asellaria (H. S.) (= isabellaria Mili.)
philipparia Prout.—Hill, p. 114 ( isabellaria Mili.).—Nur vvenige
Stücke, A’F., 12.-16.VI. Fines meiner Exemplare ist infolge sehr
reichlicher Bestáubung mit schvvarzen Schuppen viel dunkler. BetreíTs
der Nomenklatur vgl. Wehrli, Bull. de la Soc. Linn. de Lyon, 1929,
Nr. IO, p. 73 und Int. Ent. Ztschr., Guben, xxm., (?) 1929/30, p. 430.
Die Abgrenzung dieser und der vervvandten Formen gegeneinander
wird eingehend behandelt von Wehrli in Iris, xl, 1926, pp. 116 ff. und
Iris, xlt, 1927, pp. 57 ff.
135 - Ptychopoda lambessata Obthr.— Ob. iga , p. 292.—
RSp,p. 328.—Nicht selten, Izilan, I.VI.—A’F., 20.VI.Die marokkanis-
chen Stücke sind ziemlich hell gelbgrau gefárbt und schwach gezeich¬
net, jedoch sind die Diskalpunkte bei der Uberwiegenden Mehrzahl,
und bisweilen auch die Querstreifen deutlich entwickelt, etwa wie Cu-
lots Figur 60, Tafel III; dagegen sind die Falter aus Albarracin reiner
grau und entsprechen daher auch besser Culots Fig. 61. Fast alie unse-
rer marokkanischen Exemplare haben unterseits die Vorderflügel
geschlossen stark bleigrau verdüstert, so dass die Grundfarbe nur im
Raum zwischen der Postmediane und der inneren Begrenzung der
Wellenlinie hell hervortritt. Manche Stücke konnen der litigiosaria
B. bzw. deren ab. dissidiata Gn. schon recht ahnlich werden. (Culot,
Figur 62.) Die algerische agraria Joann., von der ich nur die Abbil-
dung kenne (Mabille & Vuillot, Novitates Lepidopterologicae, 1893,
p. 132, Taf. 18, Fig. 6) und die von Prout im Seitz IV, p. 93 ais
Synonym zu litigiosaria B. gestellt wird, ¡st viel reiner beinweiss und
deutlicher gezeichnet.
Ueber die ersten Stande sind mir bisher keine Angaben bekannt
geworden. Ich kann diese nach einer Eizucht von marokkanischen
Elterntieren hier beibringen.
Das Ei oval, gelb, spiiter fleischfarbig. Die junge Raupe kurz und
244
BBITRAG ZUR LBB1DOPTBRENFAUNA DBS RIFGBBIRGES
gedrungen, mit bráunlichem, hell marmoriertem Kopf, der Korper
hell karminrot, mit zahlreichen feinen gelblichen Langslinien gezeich-
net und mit ganz kurzen Borsten besetzt. Bei einer Lánge von ca. 4 mm.
ist der Kopf dunkelbraun, die Farbung wie vorher, der Bauch gelblich.
Bei einer Lange von ca. 5 mm. ist der Kopf klein, dunkel rotbraun
und so wie der Ubrige schlanke etwas flachgedrílckte und nach vorne
verjüngte Korper mit ganz kurzen Borsten besetzt. Grundfarbe grau-
braun, mit runzliger Haut. Eine ganz feine weissliche Dorsale und je
eine rotliche Subdorsale sind angedeutet. (18.VIII). Bei einer Lange
von IO mm. Gestalt wie früher, Seitenkante und rückwartige Seg-
mentránder etwas vortretend, die Haut chagriniert und fein querge-
rieft, mit ganz kleinen Punktwiirzchen und sehr kurzen oben verdick*
ten Harchen besetzt. Kopf klein, am Scheitel kaum eingeschnitten,
ganz kurz beborstet, dunkelbraun. Grundfarbe des Korpers trüb rot-
lichbraun, die Brustsegmente an der Seite violettgrau. Der Rllcken an
den hinteren Segmentrandern mit X-formigen, etwas verbreiterten
violettgrauen Flecken, so dass die dadurch deutlicher hervorgehobene
Grundfarbe eine fleckartige Rückenbinde bildet. Eine ganz feine helle-
re Dorsale und eine zarte graue Subdorsale, welche die X-Flecken
seitlich verbindet. Das 6. Abdominalsegment tritt mit einer gelbli-
chen Aufhellung der Grundfarbe besonders auñallend hervor. Auch
die letzten Abdominalsegmente so wie der Brustteil seitlich dunkel-
grau. Stigmen und Warzchen schwarzlich, die Seitenkante wie der
Ubrige Korper gefárbt, der Bauch dunkel violettgrau, in der Mittel-
linie etwas gelblich aufgehellt. (20.IX.) Bei einer Lange von 12-13 mm.
Gestalt wie früher, die Abdominalsegmente bis einschliesshch des 6.
nach rückwarts verbreitert, die letzten wieder schmaler, das 6. Seg-
ment ist so wie im vorigen Kleid heller in der Grundfarbe. Zeichnung
wie früher, nur weniger scharf, die paarigen W arzchen auf den Abdo-
minalringen dunkler; besonders die am rückwartigen Rande des 5 -
und 6. Segmentes treten auñallend ais schwarze Punkte hervor. Deut-
lich ist die dunkelgraue Seitenfárbung des Brustteiles sowie auf den
letzten Abdominalsegmenten der dunkle Seitenstreifen und die Dor¬
sale. Letztere wird auch auf den ersten Abdominalsegmente wenig-
stens in Andeutungen sichtbar. Der Bauch dunkelgrau, gegen den
Korper ziemlich kontrastierend, mit hellerem Mittelband, in welchem
wieder fleckartig ein dunklerer Mittelstreif sichtbar wird. (27.X.)
n. reisser: spezieller teil
245
In diesem Stadium tiberwinterten die Raupen, wobei alie bis auf
eine eingingen. Nach der Ueberwinterung erfolgte keine besondere
Grossenzunahme, die Raupe blieb lange in lethargischem Zustand um
sich dann nach geringer Nahrungsaufnahme anfangs Juli zu verpuppen.
Die Puppe ist 8 mm. lang, hell olivbraun, die FlUgelscheiden gelb-
lich. Eine feine dunkle Dorsale. Der Kremaster braun, knopflormig,
mit mehreren lánglichen Borsten besetzt. Der Falter, ein ziemlich
kleines 9 > schlüpfte am 22. Juli.
136. Ptychopoda renataria Obthr.—Hill.p. 115. —Ein <3* 9 ,
Izilan, 4. und 7. VI. Beide StUcke sind, was auch Prout (Bill, p. II5)
flir seine Exemplare aus Tinmel angib, etwas kleiner ais algerische
und haben schmálere schwarze Zeichnungen, was besonders beim
schragen Mittelschatten zu bemerken ist. Die Zugehorigkeit zu rena¬
taria steht aber ausser P'rage.
137 - Ptychopoda fathmaria Obthr.—R Sp,p-328.—Izilan,7.VI.
A’F., 20.VI. Bisher nur aus Algerien bekannt. Die Falter kamen in
rascher Folge innenralb eines kurzen Zeitraumes unmittelbar nach
Einbruch der Dunkelheit zum Licht, im weiteren Verlauf der Nacht
dann nicht mehr, merkwürdigerweise viel weniger und die 9
weitaus in der Ueberzahl. Sie sind beim Anflug sehr unruhig und
schwirren wild herum, wobei sie wie kleine schwarze Fliegen aus-
sehen, und gehen stark in die Flamme. Dabei sind sie so zart gebaut
(was sich auch beim Aufweichen und Praparieren unangenehm be-
merkbar macht), dass die Fltigel schon versengt oder wenigstens ver-
krümmt werden, wenn die Tiere nur auf etwa eine Spanne Entfernung
in die Niihe derFlamme kommen.
Die Falter sind rein eisengrau, ohne bráunlichen Ton, daher etwas
dunkler ais Culots Figur 106, Tafel VI, die P'ühler und vor allem der
Scheitel durch die weisse Fárbung sehr auíTallend. Die Zeichnung
variiert wenig, manchmal sind die Diskalpunkte ganz klein oder sogar
verschwunden; ebenso konnen der basale Querstreifen und ganz sel-
ten auch die Postmediane fehlen.
Da die 9 von fathmaria in der Gefangenschaft ihre Eier sehr
leicht ablegen, bin ich in der Lage, die von Prout in Seitz, VI, nur
kurz angegebene Beschreibung der ersten Stande zu erganzen.
Das im Verhaltnis zum Falter ziemlich grosse Ei ist rund, fast
246
BBITRAG ZUR LBPlDOPrKRBNFAÜNA DBS RIPGBBIRGBS
kugelig, gelb, vor dem Schlüpfen kaum verfarbt, nur etwas mehr
orangestichig. Die junge Raupe kurz und gedrungen, mit dunkel-
braunem Kopf, der Korper rotlich. Diese Fárbung tritt besonders an
den Seiten starker hervor. Der Rücken grünlichgelb mit vier feinen
roten Lángslinien. Bei einer Lange von ca. 2 mm. sind Kopf und
Nackenschild braunschwarz. Der Korper kurz und gedrungen, rotlich
graubraun mit zahlreichen feinen rotlichen Lángslinien, die obere
Seitenlinie etwas starker ausgebildet und geschlossen durchlaufend.
Bauch gelbgrau. Die Ilaut chagriniert und fein quergerieft. Bei einer
Lange von ca. 3 mm. hat die Raupe dieselbe Gestalt wie vorher. Ihre
Haut ist stark chagriniert und gerieft, mit einzelnen kurzen Borsten
besetzt. Kopf und erstes Segment dunkelbraun, der Korper gelbgrau.
Eine wenig hervortretende etwas ausgebuchtete rotlichgraue Subdor-
sale lasst am Rücken eine undeutliche hellere Rautenzeichnung er-
scheinen. Eine rotliche unterbrochene Seitenlinie und einige gleichfar-
bige Fleckchen in der Seitenkante. Bauch gelbgrau. Die Raupe ist sehr
trag und verharrt oft tagelang in einen lethargischen Zustand. Dann
folgen wieder Zeiten einer lebhafteren Nahrungsaufnahme. (18.VIII.)
Bei einer Lange von ca. 5 mm. ist die Gestalt unverandert, der kleine
Kopf und der Nackenschild schwarzbraun. Der Korper seitlich stark
gekielt und mit zahlreichen Querriefen versehen, die Haut stark cha¬
griniert. Die Abdominalsegmente mit kleinen, gegenüber der gelb-
lich- bis rotlichgrauen Grundfarbe etwas verdunkelten Punktwárz-
chen besetzt, auserdem besonders die letzten Abdominalsegmente
stark gebuckelt und mit pustelartig rauher Oberflache. Der Korper
ist mit ganz kurzen weisslichen, an der Spitze knopfartig verdickten
Harchen besetzt, die auch am Kopf nicht fehlen. Die Zeichnung mcht
immer deutlich, manche Raupen sind fast zeichnungslos. Wenn eine
Zeichnung vorhanden ist, so besteht sie aus einer feinen dunklen licht
unterteilten und auf den letzten Segmenten starker ausgebildeten
Dorsalen und beiderseits je einer lichten Subdorsalen. Die Dorsale
ist nur jeweils in der Mitte der Segmente deutlich, von ihr ziehen
schrág nach rückwarts schwárzliche Rautenstriche, so dass der ganze
Rücken der Raupe fein dunkel gegittert erscheint. Diese Schrágstnche
sind an der Seite etwas verdickt. Die Seitenkante schwarz gefleckt,
die Stigmen schwarzlich, die Bauchseite dunkelgrau mit lichterer
Rautenzeichnung. (27.X.) In diesem Stadium verharrlen die Raupen
h. reisser: sprzirm.hr tkil
247
den ganzen Winter hindurch in lethargischem Zustand, bis weit ins
Frllhjahr hinein. Es wurden dann keine weiteren Hautungen mehr
beobachtet, die erwachsene Raupe ist ca. 8 mm. lang. Der Grossteil
derselben ging bei der Ueberwinterung zu Grunde. Die Verpuppung
erfolgte Ende Juni.
Die Puppe ist 4-5 mm. lang, am Kopfende etwas abgestumpft,
einfarbig hellgelb, das Abdomen mit einzelnen kurzen Hárchen besetzt.
Der Kremaster dunkelbraun, flach knopfformig, mit einigen ziemlich
langen Borsten besetzt.
Der erste Falter, ein etwas kleineres 9 a ' s die Freilandtiere,
schlüpfte am 20. Juli.
138. Ptychopoda exilaria Gn. — Hill, p. 116. — Ich fing nur
zwei <3% A’F., 16.VI. Das eine StUck ist sehr reich gezeichnet mit
vollstandigen karminroten Bandern, das andere verwaschen, mit brei-
tem graurotem Aussenband: ab. gynochromaria Homberg.
139. Ptychopoda cervantaria (Mili.) deprcssaria Stgr.—HY,
p. 342.—R 27, p. 232.—Hill, p. 116.—Izilan, 5.VI.-AT., 25.VI. Nicht
besonders haufig, doch wurde fast jeden Tag das eine oder andere
StUck gefangen. Wie überall, variiert die Art auch in Marokko be-
trachtlich. Mauretanica Baker fanden wir nicht. Die StUcke enlspre-
chen vollstandig solchen aus Andalusien, sowohl in der meist weisslich
graugelben ( depressaria ) seltener rein hellgelben Grundfarbe—ocker-
farbige Exemplare wurdem nicht beobachtet—wie auch in der Aus-
bildung und Scharfe der Zeichnung. Alie meine ca. 30 StUcke haben
kraftige schwarze Diskalpunkte. Auffallend ist ein grosses 9 mit se ^ r
derben Mittelpunkten, dabei aber vollstandig fehlenden Querstreifen.
Andrerseits kommen auch reich gezeichnete Exemplare vor. Manche
marokkanische StUcke sind von solchen der v. montana Wehrli aus
der Sierra Nevada nicht zu unterscheiden. Wenn auch nach Prout
(Hill, p. 116) depressaria eine kaum namensberechtigte Porm ist, da
sie sich von cervantaria infolge der zahlreichen Uebergangsschattierun-
gen nicht sicher trennen lásst, führe ich die Art hier doch ais depres¬
saria an, da die hellen StUcke die weitaus überwiegende Mehrheit
bilden.
140. Ptychopoda calunetaria (Stgr.) episticta Wehrli.—Int.
Ent. Zeitschr. Guben, xxiii., Nr. 37-38 vom 8.I.1930, pp. 436-437
248
BEITRAG ZUR LKPIDOPTER EN FAUNA DES RIFGEBIRGES
(Originalbeschreibung).—Hiezu: Pt. baeticaria Zerny,Verh. d. Zoolog.-
bot. Ges. Wien, lxxx, 1930, pp. 21-22. (Ausgegeben am 30.XII.
1930).—3 und ein 9 > Izüan anfangs Juni, ein <3* noch aus A’F.,
18. VI. (Taf. V, Figs. 34, 36). Die von Dr. Sterneck, Karlsbad, dessen
fordernder UnterstUtzung bereits an anderer Stelle dankend gedacht
wurde, durchgeftlhrte Genitaluntersuchung eines unserer, zuniichst ais
baeticaria Zy. bestimmten Stückes (Fig. 34, Gen.-Práp. Taf. VIII,
Fig. 3 a i Valve; Fig. 3 b, Penis; Fig. 3 c, Uncus und Scaphium)
ergab vorerst einwandfrei die Zusammengehorigkeit mit calunetaria
Stgr. aus Albarracin (Figs. 37, 38, Gen.-Prap. Taf. VIII, Fig. la, Val-
ve; Fig. ib, Penis; Fig. I c, Uncus und Scaphium). Das gleiche
Frgebnis zeitigte auch die Untersuchung eines in meinem Besitz be-
findlichen Originalexemplares der baeticaria Zy. (Fig. 35, Gen.-Prap.
Taf. VIII, Fig. 2 a, Valve; P'ig. 2 b, Penis; Fig. 2 c, Uncus und Scaphium),
die somit ais Lokalrasse zu calunetaria zu stellen war. Die von Wehrli
1. c. für episticta angeführten charakteristischen Merkmale stimmen nun
alie sovvohl bei unseren marokkanischen Stücken, ais auch—vvas ja
nach den Ergebnissen der Genitaluntersuchung nicht verwunderlich
ist—bei baeticaria so gut Uberein, dass Uber die Identitat aller dieser
Formen kein Zvveifel bestehen kann. Baeticaria Zerny ist daher ais
Synonym zu calunetaria episticta W ehrli zu stellen.
Zu den Genitalpráparaten ware zu bemerken, dass die calunetaria-
Formen u. a. durch den kurzen dicken Penis, die am Cucullus abge-
rundeten Vaivén, den langen Penisstachel, den schmalen und lang zu-
gespitzten Uncus, die fehlenden Harpen und durch das von Dr. Ster¬
neck ais «Stachelhaut» bezeichnete Gebilde am Grund des Penis cha-
rakterisiert sind. Die Unterschiede gegenüber der nachfolgenden Art
wollen dort eingesehen werden. Um der von Sterneck geplanten Pu-
blikation líber seine Genitalstudien der Acidalien nicht vorzugreifen,
mochte ich hier nicht naher auf diese Materie eingehen.
141. *Ptychopoda incisaria (Stgr.) praecisa subsp. nov.—
Reisser «Ueber Ptychopoda incisaria Stgr.», Zeitschr. d. Oest. Ent.
Ver., xix, 1934, pp. 15, 16. (Kurze Beschreibung der v. praecisa und
v. albarracina).—Incisaria Stgr. war von Nordafrika bisher nur aus
Algerien bekannt. Die von uns—A’F., 13.-25.VI.—gefangenen und
in der P'olge in mehreren Generationen (September 1931, Janner,
Juni, August 1932, etc.) weitergezogenen Falter sind von algerischen
H. reisskr: spezieller TE1L
249
StUcken stark verschieden, so dass sie ais eigene Rasse praecisa abge-
trennt werden konnen, auf die weiter unten noch zurückzukommen ist.
Die Genitaluntersuchung der hier in Betracht kommenden Formen
wurde gleichfalls von Dr. Sterneck in freundlicher Weise besorgt. Zu
besonderm Dank bin ich aber Herrn Otto Bang-Haas verpflichtet, der
mir nicht nur bereitwillgst die Staudingerschen Origínale der ivcisana
einsandte, sondern auch seine Einvvilligung zur Genitaluntersuchung
der einzigen vorhandenen $ • 1 ype gab, und dadurch erst eine sichere
Grundlage für die weiteren Untersuchungen und die Klarstellung des
ganzen Formenkreises ermoglichte. Die anatomische Untersuchung
ergab nun mit Sicherheit die artliche Zusammengehorigkeit der nach-
stehend besprochenen Formen. Diese zeigen jedoch ausserlich ziem-
üch weitgehende Verschiedenheiten, so dass sie gut von einander un-
terschieden und durch eigene Ñamen abgegrenzt werden konnen.
Was zunáchst den Genitalbefund bei der Art incisoria Stgr. anbe-
langt, so ist diese dadurch gekennzeichnet, dass die Vaivén in eine
lange kahle Spitze ausgezogen sind. Der Penis ist wie bei der vorigen
Art kurz und dick, mit langem, etwa die halbe Lange der Penisrdhre
ausfüllendem Stachel. Dagegen tritt bei incisoria ein eigenartiges,
von Dr. Sterneck ais «Penisscheide» bezeichnetes Gebilde auf, wel-
ches trotz der durch die Praparation bedingten Verzerrungen in den
hier wiedergegebenen nach den Originalzeichnungen angefertigten
Figuren deutlich zu erkennen ist. Hiebei sind insbesondere die bei
der Abbildung des Praparates der Type gut ersichtlichen in der
Penismitte gelegenen fingerartigen Seitenvorsprünge, die ausserdem
noch scharf gesagt sind—dies ist auf der Abbildung nicht klar heraus-
gekommen—für die Art charakteristisch. Der Uncus hat die gewohn-
liche kurz abgestumpfte Form. Auch hier kann ich bezíiglich aller
weiteren Details sowie der funktionellen Deutung dieser Anhangsor-
gane nur auf die Arbeit Sternecks verweisen. Auch die ausseren
organischen Merkmale, wie Fühler und mánnliche Hinterbeine sind
bei alien Formen konstant. Nun zu den einzelnen Formenkreisen:
Ptychopoda incisoria incisoria Stgr. (Iris, v, 1892, pp. 147-148,
Taf. II, Fig. 6, 9 ). Portugal, Algarbien. (Taf. V, Fig. 19, Type ,
Fig. 20, Type 9 ; Gen.-Prap., Taf. IX, Fig. 4*. Valve; Fig. 4 b,
Penis; Fig. 4 c> Uncus und Scaphium). Ausschnitt der Hinterflügel
bei den Typen tief, dieses Merkmal ist jedoch bei alien incisoria -
250
BEITRAG ZUR I.EPJDOPTERENFAUNA DES RIFGEBIRGFS
Formen nicht ganz konstant. Nach Staudingers Beschreibung ¡st
die Grundfarge «schmutzig lichtgrau», tatsachlich—nach Vergleich
mit den Typen—mit ziemlich starker Gelbtonung, die zu ausgespro-
chen ist, ais dass sie nur durch Vergilben der aus dem Jahr 1884
stammenden Stücke entstanden sein konnte. Die Aiittelpunkte sehr
fein, bei dem einen 9 ^ ast g anz verschwunden, die Zeichnungen
schwach entwickelt, braunlich, die dunkle—gleichfalls braunliche—
Ueberstaubung massig ausgedehnt, Die Costalflecke sind zwar vor-
handen, jedoch wenig deutlich; bei einem 9 fehlt der mittlere. Stau-
dinger erwáhnt noch die scharfen schwarzen Randstriche; diese sind
aber bei der typischen Form nur massig stark entwickelt, bei der fol-
genden pulverulenta sind sie durchschnittlich schwacher, bei praecisa
viel starker ausgebildet.—Leider gibt es nur geringes Material von
incisana aus Portugal; ausser den drei Typen Staudingers ¡st mir nur
noch nach freundlicher Mitteilung Mr. Prouts ein 9 ¡m British Mu*
seum aus der Umgebung von Lissabon bekanntgeworden. Auch dieses
hat ziemlich braunliche Grundfarbe, die distalen Zeichnungen massig
entwickelt, den Ausschnitt der Hinterflligel nicht besonders tief.—
Vorderflügellánge, II mm.; Expansión, 20.21 mm.
Auf der Pyrenaeen-Halbinsel tritt noch eine zweite I 7 orm auf:
Ptychopoda incisaria albarracina subsp. nov. aus Albarracin (Arago-
nien). (Taf. V, Figs. 23, 24 ¿’-Cotypen; Gen.-Práp., Taf. IX, Fig. 5a,
Valve; Fig. 5 b, Penis; Fig. 5f, Uncus und Scaphium). Die Falter
(Dr. Zerny leg., Juli 1924) sind kleiner ais die portugiesischen Stücke,
über deren genaue Flugzeit sich leider keine naheren Angaben finden:
Vorderflügellánge, 8-10 mm.; Expansión, 15-17 mm. Der Hinterflligel*
susschnitt bei den mir vorliegenden Stücken recht seicht. Grundfarbe
ohne gelbliche Tonung, reiner weissgrau, etwa wie bei seriata Schrk.
(virgularía Hb.), ziemlich stark grau überstaubt. Mittelpunkte fein, die
Querlinien wenig deutlich, die Postmediane gleichmassig gebogen,
schwache Costalflecke, das Saumfeld starker grau gewolkt, so dass die
Wellenlinie besser hervortritt. Die Saumstriche dünn, aber scharf.
Unterseits die Vorderflügel zwischen Basis und Flügelmitte dunkelgrau
übergossen, wáhrend die Hinterflligel die Grundfarbe rein und fast
ohne jede Bestaubung zeigen. Dieser Unterschied der Farbung zwischen
Vorder-und Hinterflügeln auf der Unterseite ist auch bei den anderen
i neis aria -Formen zu bemerken, besonders deutlich bei praecisa. —Die
H. reisser: spezieli.kr TE1L
2 5>
Cotypen der albarracina sind in der Sammlung des Wiener Naturhi-
storischen Museums.
In Nordafrika sind die algerische und die marokkanische Rasse
stark verschieden und in entgegengesetztem Sinne gegenllber dem
Arttypus diñerenziert.
Die algerische Rasse (Taf. V, Figs. 21, 22 ¿"-Cotypen; Gen.-Prap.,
Taf. IX, Fig. 6 a, Valve; Fig. 6 b, Penis; Fig. 6 c, Uncus und Scaphium).—
Ptychopoda incisaria pulverulenta subsp. nov. 1 .—ist die bisher am bes-
ten bekannte und wurde auch von Prout ais Unterlage seiner Bearbeit-
ung der incisaria im Seitzwerk verwendet. (Bd. IV, p. 109). Das dort
abgebildete Q, Taf. 3^, ist gut getroffen, jedoch im Farbton etwas zu
rein grau. Die mir vorliegeñden gezogenen Stücke aus Philippeville
haben—besonders die —einen recht starken Ockerton, last wie man¬
che cervantaria Mili, und zeigen reichliche graue Bestaubung. Die
Querstreifen haben die Neigung unregelmassiger zu verlaufen ais bei
den übrigen incisaria- Formen, so dass diese Rasse am ehesten mit den
verwandten Arten verwechselt werden konnte.DerMittelschatten bildet
gewohnlich kleine Zacken auf den Hauptaderstammen und die Postme-
diane zeigt oft auf M 3 einen distal gerichteten Vorsprung, wie er
ahnlich, jedoch noch starker ausgebildet, auch bei calunetaria Stgr.
bzw. episticta Wehrli auftrittt. Da auch die Grundfarbe der pulveru¬
lenta diesen Formen recht ahnlich werden kann, sind Verwechslun-
gen nicht ganz ausgeschlossen. Bei pulverulenta ist aber die Postme-
diane nie so eckig nach aussen gebogen und auf den Adern so stark
fleckartig markiert. Sie verlauft geschlossener und liegt auch etwas
weiter vom Saum ab ais bei episticta, bei welcher im Saumfeld die
Beschattung der Wellenlinie gleichtormiger, bandartig und verhaltnis-
massig schwach ausgebildet ist, wahrend bei pulverulenta an der
Innenseite der Subterminale besonders unter dem Apex und oberhalb
des Innenwinkels mehrere ovale graue Fleckchen auftreten. Auch auf
den Hinterfltigeln ist das Saumfeld der pulverulenta viel starker und
unruhiger gefleckt ais bei den calunetaria- Formen. Ferner hat pulve-
1 Anm. bei der Korr.: wahrend der Drucklegung dieses Kapitels wurde
von Wehrli für die algerische incisaria der Ñame incisaric'ides (Int. Ent.
Zeitschr. Frankfurt a. M., 22. 1 .1934). Aufgestellt; pulverulenta ware daher ais
Synonym einzuziehen, wird hier jedoch noch beibehalten um keine Unstim-
migkeit mit der Beschriftung der Tafeln hervorzurufen.
252
BKITRAG ZUR LHPIDOPTERENFAUNA DES RIFGKB1RGKS
mienta ais inris aria -Y orm drei Costalflecke, episticta nur zwei, da der
mittlere fehlt. Die Zeichnungen sind bei pulverulenta viel reiner grau,
nicht so braunstichig wie bei typischen incisaria. Die Mittelpunkte
ziemlich klein, die Saumstriche fein, klein, durch die Adernenden
deutlicher gelblich unterbrochen; sie neigen im Innenwinkel zum
Verschwinden. Unterseits die Vorderflügel im Basalteil dunkelgrau
bestaubt, die Mittelpunkte deutlich, ebenso in der Regel der Mit-
telschatten und die Postmediane. Der Ausschnitt der Ilinterflügel
von wechselnder Tiefe. Vorderflügellange, IO-II mm.; Expansión,
17-18 mm. Cotypen 3 Q in meiner Sammlung, weitere in der des
Wiener Naturhistorischen Museums.
In Marokko fanden wir ausschliesslich eine sehr auíTallende Form
(Taf. V, Figs. 25-28 , Figs. 29-33 9 ) mit in der Regel sehr voll-
stándigen und deutlichen Zeichnungen und stets reinweisser Grund-
farbe: Ptychopoda incisaria praecisa subsp. nov. (Gen.-Prap., Taf. IX,
Fig. Ja, Valve; P'ig. jb , Penis; Fig. 7 c, Uncus und Scaphiun). Es liegt
mir ein Material von ca. zwei Dutzend Freilandtieren und etwa die
dreifache Anzahl gezogener Stücke vor, alie schneeweiss, nur manche
mit ganz leicht rahmfarbigem Stich. Die dunkelgraue Ueberstau-
bung ist sehr reduziert, es finden sich nur wenige Stáubchen zwischen
der Flügelwurzel und dem Mittelschatten. Insbesondere der Raum zwi¬
schen diesem und der Postmediane bleibt ganz frei davon, so dassein
helles Band hervortritt. Die Mittelpunkte derb, die Zeichnungen scharf,
schwárzlich- seltener braunlichgrau. Der basale Querstreifen meist nur
aus drei getrennten Fleckchen bestehend,der Mittelschatten haufig sehr
kraftig, oft am starksten von alien Querstreifen ausgebildet; erzieht, den
Mittelpunkt distal fast berührend, leicht gezackt in sehr steilem Winkel
zum Innenrand. Auf den Hinterflügeln liegt er vor dem Mittelpunkt,
diesen haufig halbkreisformig umschliessend. Die Postmediane in der
Regel gleichfalls eine geschlossene Linie bildend, auf den Adern
verstarkt und gleichmássig gebogen, so dass sie im Apex etwas wei-
ter vom Saum entfernt ist ais im Innenwinkel. Im Saumfeld ist die
Begrenzung der Subterminale, besonders auf den Hinterflügeln und
bei den Q, auf der Innenseite haufig, vor alien oberhalb des Innen-
winkels, fleckartig ausgebildet, die áussere Begrenzung dagegen
gleichmássig geschlossen. Die Saumstriche sehr kraftig, schwarz, auch
bei den viel seltener vorkommenden Stücken mit reduzierter Querli-
h. rkisser: spezieller tejl
253
nienzeichnung stets wohl ausgebildet. In solchen Fallen kann der
Mittelschatten fehlen; manchmal kommen auch fast ganz zeichnungs-
lose StUcke vor, welche nur mehr die Mittelpunkte und am Innenwin-
kel Reste der dunklen Fleckchen an der Subterminale zeigen. Auf
der Unterseite treten infolge der weissen Grundfarbe die dunkle Vor-
derfliigelbestaubung, die Mittelpunkte und der meist vorhandene Mit¬
telschatten sowie die Postmediane deutlich hervor. Die HinterflUgel
bleiben frei von der dunklen Bestaubung.
Die Abbildung des ittcisaria- <$ Taf. 3 g im Seitzwerk, von welcher
Prout p. 109 sagt, sie wáre nach einem von Püngeler aus Biskra in
Algerien erzogenen, eine aussergewohnlich helle Aberration dar-
stellenden Exemplar angefertigt worden, dtlrfte wohl sicher hierher
gehoren und eines der vorerwáhnten schwach gezeichneten StUcke
von praecisa wiedergeben. Mit calunetaria episticta kann praecisa we-
gen der reinweissen Grudfarbe, der gleichmassig gebogenen Postme¬
diane sowie des in der Regel ziemlich tiefen Plinterflügelausschnittes
nicht verwechselt werden. Vorderflilgellánge IO-II mm., Expan¬
sión, 18-20 mm.; gezogene StUcke sind oft etwas kleiner.
Eine Reihe von Cotypen <$ und 9 in meiner Sammlung, ferner
im Wiener Naturhistorischen Museum, in coll. Durck, München und
coll. Sterneck, Karlsbad, ferner in den Sammlungen Bubacek, Kautz,
Kitt, Schawerda, Schima und Zlillich, Wien.
Die von Prout 1 . c. gegebene Beschreibung der ersten Stande be-
zieht sich wohl auch auf incisaria pulvertilenta. Ich gabe nachstehend
die entsprechenden Angaben fur praecisa. Die Raupen zeigen gewisse
Unterschiede; ob aber das Ueberwiegen der fast zeichnungslos gelbli-
chen Raupen eine standige Eigenschaft dieser Rasse oder nur auf die
Folgen der Zimmerzucht und des dabei verwendeten P utters (welke
Blatter von weissen und hellrosa RosenblUten) zurUckzufuhren ist,
móge dahingestellt bleiben. Die Ptychopoda -Raupen sind-wenigstens in
diesen Gruppen-bekanntlich íiberhaupt ziemlich variabel hinsichtlich
der Allgemein-farbung sowie der Ausdehnung der dunklen Zeich-
nungen.
Ei elliptisch, gelb, spiiter rotlich fleichfarbig. (26.VI.) Die junge
Raupe (2.VII.) gestreckt, gelblich, mit undeutlicher breiter braunlicher
Rückenlinie. Spater bei einer Lange von 4 mm. gestreckt, gelblich,
mit undeutlicher, auf den Segmentrándern fleckartig verstarkter rot-
254
BEITRAG ZUR I.EPIDOPTKRENFAUNA DES RIFGEB1RGES
lichbrauner Rückenlinie. Der Kopf honiggelb, die Haut quergerieft.
Am 18.VIII. íst die Raupe bei einer Lange von 8 mm. schlank und
gestreckt, etwas flachgedrllckt und mit hervortretender Seitenkante.
Der im Scheitel eingekerbte und mit kurzen weisslichen Borsten be-
setzte Kopf ist dem Korper gleichfarbig. Dieser ist entweder hell grau-
gelb oder hell ockerbraun mit wechselnd stark ausgebildeter Zeich-
nung. Wenn diese vollstiindig ist, tragt der Rtlcken ein breites Dor-
salband, welches kleine doppelt eingefasste Rautenflecke freilasst.
Dieses Band verschmalert sicht auf den beiden letzten Segmenten zu
einem dunklen Strich. Seitenkante gelblich, Bauch dunkelbraungrau
mit durchgehendem heller gelblichem Mittelband. Andere Raupen
sind mehr gelbgrau mit ganz verwaschener kaum sichtbarer und nur
vvenig gegen die Grundfarbe verdunkelter Bindenzeichnung; schliess-
lich gibt es fast einfarbig gelbgraue Raupen, bei denen am Rücken
nur in den Segmenteinschnitten der Mitte des Korpers dunkle Punkte
erscheinen. Der helle Fíirbungstypus der Raupe Íst vorherrschend.
5.IX. Die erwachsene Raupe ist 13 mm. lang, nach vorne verjüngt,
seitlich gekielt, die Segmente gut abgesetzt, die Haut gerunzelt. Der
Kopf klein, braun, am Scheitel leicht eingekerbt, mit einigen ganz
kurzen Borsten besetzt, ebenso auch der Thorax. Grundfarbe des
Korpers weisslichgelb bis ockerbraunlich. Eine sehr fein hell geteilte
Dorsale, die auf den letzten Segmenten ais dunkler Langsstrich er-
scheint, auf den ersten vier Segmenten auch eine rotlichbraune Sub-
dorsale. Auf den mittleren Abdominalsegmenten eine rotliche Rauten-
zeichnung, so dass dadurch grosse verwaschene mit der Spitze nach
vorne gerichtete Dreiecke entstehen. Seitenkante ockergelb, Bauch
grau, nach rückwarts zu mehr gelblich.
Die Verpuppung erfolgt zvvischen Futterresten, die mit einigen
Faden zusammengezogen werden. Da die Raupen sehr ungleichmassig
heranwuchsen, war eine grossere Anzahl noch nicht verpuppt, ais
bereits ein Teil der Falter geschlüpft und auch die von diesen abstam-
menden Raupen schon wieder ausgekrochen waren. Dauer der Pup-
penruhe ca. 14 Tage. Die ersten Raupen verpuppten sich etwa am IO.
IX., die letzten anfangs November.
Die Puppe ist 5 mm. lang, mit angedrücktem Kopf und gewolbtem
Thorakalteil. Das Abdomen ein wenig ventralwarts gekrümmt. Farbe
weisslichgelb, die geschlüpfte Hülle dunkelgelb, leicht schwarzlich
h. reisser: spkzieller teil
2 5S
punktiert. Die Flügelscheiden tragen, nicht immer deutlich, an der
Costa einen stárkeren und am Innenrand einen schwacheren schwárz-
lichen Langsstrich, ausserdem beiderseits langs der Adern eine feine
dunkle Punktierung. Der Thorax zeigt am Rücken beiderseits an der
Flügelwurzel je einen starken schwarzen Punkt, der Rücken des Ab-
domens auf jedem Segment zwei kleine dunkler braunliche Pünktchen,
welche etwa der Raupenzeichnung und auch der Abdominalzeichnung
des Falters entsprechen. Auch an der Seite des Abdomens ist eine
Lángsreihe kleiner schvvarzlicher Pünktchen angedeutet. Das letzte
Abdominalsegment ebenso wie auch der Kremaster dunkel rotbraun,
letzterer nabeltormig, mit 6 bis 8 mit íeinen Widerhákchen besetzten
tíorsten.
Die Falter schlüpfen meist ¡n den Abendstunden, gehen leicht in
Kopula und sind so trag, dass sie oft tagelang ruhig sitzen und auch
durch Licht nur wenig gestort werden. Aufgescheucht fliegen sie
immer nur ein ganz kurzes Stück und bleiben dann wieder ruhig sit¬
zen. Das gleiche Verhalten zeigten auch die Falter im F'reien beim
Anflug an die beleuchtete Leinwand.
142. Ptychopoda subsericeata Hw.—MW, p. 389.—Ob. 19*7,
p. 292.—A’F., 12.-16.VI. Etwa ein Dutzend Falter von normaler,
eher unterdurchschnittlicher Grosse, die Grundfarbe oft mit leicht
gelblichem Stich. Die meisten Stücke haben—unterseits deutlicher—
feine schwarze Diskalpunkte, dagegen ist die Unterseite der Vorder-
flügel nur minimal dunkel bestaubt. Die Falter unterscheiden sich
sonst nicht von solchen aus anderen Mittelmeergegenden, wahrend
ich auf der Sierra Nevada seinerzeit zwei sehr abweichende Stücke
fing, vgl. hiezu meine Bemerkungen, Int. Ent. Ztschr., Guben, xxiv.,
1930 - 1 , pp- 453 - 454 -
143. *Ptychopoda infirmaría Rbr. (Kat.). — Ein c? 9 > A’F.,
16.VI. Von diesem ist das eine Tier eine ausgesprochene aquitanaria
Const. und das zweite ein Uebergang hiezu. Die Falter sind etwas
grosser ais solche aus Corsica, wo die Art verhaltnismássig haufig ist,
auch sind meine beiden marokkanischen Stücke etwas breitflügeliger.
Sie sind sehr hell, auch die Linien sind lichter ais gewohnlich und die
Postmediane ist starker und gleichmassiger gekrümmt. So sehen sie
der rhodogrammaria Püng. schon recht ahnlich, gehoren aber, wie
BBITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES RIFGEBIRGES
256
die Genitaluntersuchung zeigte, sicher zu infirmaría. Die Mittelpunkte
beider Stücke sind sehr fein.
144. Ptychopoda ostrinaria Hb.—Ob. 19a, pp. 285-286.—Ro,
p. 146.—Hill, p. 117.—R Sp, p. 328.—Weitaus die haufigste Ptycho¬
poda, die, besonders anfangs Juni, jeden Abend zahlreich zum Licht kam
und immer ruhig auf der Leinwand sitzen blieb. Izilan, I .VIA’F., 20.
VI. Die Stücke sind etwas grosser ais die andalusischen, aber recht
variabel. Dabei ist es auffallend.dass wir wohl die verdunkelten Formen
ofters fanden, dagegen kein einziges Exemplar der von Oberthür
erwahnten gelben Form mit vollstandig fehlenden roten Zeichnungen
sahen. Die Tiere zeigen fast immer die Postmediane kraftig betont, die
Grundfarbe wechselt von einem feinen seidigen Plellgelb bis zu einer
ausgesprochen bráunlichen Ockerfarbe. Damit hált auch die Intensitát
der roten Zeichnungen Schritt, die bei den dunklen Stücken immer
einen mehr oder weniger hervortretenden violetten Einschlag hat.
Abgesehen davon dehnt sich bei manchen Stücken das Rot aber aus-
serdem auf weitere Teile des P'lügels aus, so dass sich z. B. ansonsten
noch nórmale Exemplare ergeben, die jedoch schon kaum gezeich-
nete einfarbig rosenrote Plinterflügel haben. Schliesslich kann dann
der rote Ton die ganzen Flügel vollstandig Uberziehen, wobei aber die
Postmediane noch deutlich und auch das Saumfeld verdunkelt bleibt.
Das Extrem bildet ab. oenoparia Püng. (die von Oberthür wohl bes-
prochen, aber nicht namentlich angeführt wird), die dunkelrot über-
gossen und verwaschen gezeichnet ist. Auch bei oenoparia gibt es
Abstufungen zwischen hell lilaroten Exemplaren mit orangegelben
Fransen bis zu grau-violettroten Stücken mit braungrauen Fransen,
die infolge des starken Perlmutterglanzes der P'lügelflache besonders
prachtig aussehen. Ich nahm aus Marokko nur ca. 50 Stück mit, die
alie absolut tadellos erhalten sind und in geschlossener Anordnung
von den hellsten schvvach gezeichneten Stücken bis zu den dunkelsten
oenoparia eine wunderhübsche Serie ergeben.
Beim Einordnen der marokkanischen ostrinaria in die Sammlung
fiel mir auf, dass Exemplare aus Corsica offenbar einer schwach diíle-
renzierten Lokalrasse angehoren: die Tiere sind kleiner, der Apex der
Vorderflügel ist etwas spitziger, das Gelb warmer und satter, die
Rotfarbung auf den Saum der Plügel konzentriert, die in der Kegel
dadurch ein mehr oder weniger deutliches rotes Band erhalten, da
H. RKISSüR: SPBZIKI.LKR TEIL
257
die hellen Fleckchen, die auf den Vorderflügeln das Ende der Wellen-
linie gegen den Innenrand zu bilden, fast stets fehlen und das Rot
auch auf den Hinterflügeln geschlossen bis zu der hier etwas scharfer
markierten Postmediane reicht. Diese Unterschiede werden aber nur
bemerkbar, wenn ein grosseres Material vorliegt; ich würde die cor-
sischen Stücke zwar sofort unter solchen anderer Provenienz heraus.
kennen, da die Diñerenzierung jedoch nicht sehr betrachtlich ist,
unterlasse ich es, für die Exemplare aus Corsica einen besonderen
Ñamen einzuführen.
145. Ptychopoda lutulentaria (Stgr.) terminolineata Rthsch.
R Sp, p. 328.—Ein 9, Izilan, anfangs Juni und zwei <3*, AT., 19.
und 22.VI.; sie sind etwas heller und bleicher ais andalusische Stücke,
auch hat das Gelb einen leicht rotlichen Stich. Die Querstreifen
deutlich, grau, bei dem einen Stück sehr markant und kráftig schwarz-
lich, besonders auf den Vorderflügeln, hervortretend. Beide Flligel
vom Apex bis zur Mitte des Saumes mit deutlichen schwárzlichbraunen
Saumstrichen. Die Stücke stimmen daher gut mit der von Rothschild
jiingst nach einem einzelnen 9 beschriebenen subsp. terminolineata
überein.
146. Ptychopoda degeneraría Hb.—TB, p. 231 {degenaria
Hb.).—Ob. 19 a, p. 292. — Hill, p. 117. — Oberthür erwahnt nur die
rote Form floridaria Püng. Wir fingen sowohl diese, wie auch nórma¬
le Stücke mit beingelber Grundfarbe und Uebergange zu floridaria
mit hell rotlichgrauem Ton (wie Culots Figuren 178 und 179), wie
ich sie besonders in Corsica haufig gefangen habe. Ausser Exempla-
ren, die, bei den verschiedenen moglíchen Grundfarben, sehr deut-
liche breite schwarzgraue Mittelbánder haben, erbeuteten wir auch
schwach gezeichnete Stücke: ab. depravata Stgr. Die Art tritt nur ver-
einzelt auf. Izilan, 6.VI.-A’F., 19.VI.
147. ^Ptychopoda inornata PIw. — Nur ein $ dieser bisher
aus Marokko noch nicht angegebenen Art, A’F., 20.VI. Sehr schwach
gezeichnet mit fehlenden Mittelpunkten (ab. agrostemmata Gn.), noch
monotoner ais Culots Figur 183.
148. ^Ptychopoda emarginata L.—Ein leider ziemlich abge
flogenes <fl, leg. Dürck, Izilan, anfangs Juni. Die Vorderflügel stark
Eos, IX, 1933. 16
BKITRAG ZUR L BPl DO PTBR ENFAUNA DES RIPGKBIRGES
258 *
ausgebuchtet, die Hinterflügel doppelt geeckt. Grundfarbe gelblich,
die Querlinien orangebraun, die Antemediane, soweit sich dies fest*
stellen lasst, in gleicher Weise verlaufend wie bei zentraleuropaischen
Stücken, die Postmediane etwas stárker geschwungen und auf den
Hinterflügeln infolgedessen viel genauer mit dem Saume gleichlaufend
ais dies gemeiniglich sonst der Fall ist. Scharfe Diskalpunkte auf alien
Flügeln. Ein bráunlicher ziemlich kraftiger Mittelschatten ist zum Teil
noch erkennbar; die Fransen fehlen leider. Die Art ist neu für Ma-
rokko und für Nordafrika. Das südlichste bisher bekannte Fluggebiet
war Andalusien (Sierra Nevada).
149. *Cosymbia lennigiaria (Fuchs) mauretanica nov. subsp.
Mit Rllcksicht auf die kleinen Augenflecke und die ziemlich deutlich
geeckten Hinterflügel stelle ich die mir in Anzahl vorliegenden Stücke
zu lennigiaria Fuchs und nicht zu albiocellaria Cl. Sie wurden anfangs
Juni (Izilan, 5.-8.VI.) gefangen und waren zum Teil bereits verflogen.
Dies, sowie die Grbsse der Tiere lasst darauf schliessen, dass es sich
hier noch um Stücke der ersten Generation handelt. Die Vorderflü-
gellánge betrágt beim $ I4‘ I 5 nim., beim 9 12 -14 mm., die Expan¬
sión 25-26 bzw. 23-26 mm. (Taf. VI, Fig. 39, 9 I yp e )-
Die Grundfarbe ist heller ais bei der Nominatform, d. h. mit
stárkerem gelblichem Stich, besonders im Saumfeld. Die zackige
schwarze Postmediane ist wenig deutlich, bei den meisten Stücken
nur durch schwache Punkte angedeutet, ebenso ist bei der Mehrzahl
der Falter die dem Querstreifen anliegende schwarze Beschattung
des Mittelfeldes reduziert und die schwarze Sprenkelung des Flügel-
grundes viel weniger dicht ais bei den europaischen Stücken. Der
dunlde Schattenfleck am Innenwinkel der Vorderflügel bleibt dagegen
auch bei sonst schwach gezeichneten Exemplaren deutlich erhalten.
Die Fransen sind gelblich, an der Basis lebhaft orange. Auch die
Unterseite ist nur ganz schwach gezeichnet.
Bei einem fehlen die Querstreifen vollstandig, ebenso auch
die dichte dunkle Bestaubung des Mittelfeldes der Vorderflügel. (laf.
VI, Fig. 40.) Nur an der Basis der Hinterflügel findet sich noch eme
stárkere schwárzliche Sprenkelung. Auch bei diesem Stücke ist der
dunkle Fleck am Innenwinkel der Vorderflügel erhalten. Schliesslich
besitze ich noch ein <^ } bei dem ausser den Querstreifen und dei
dunklen Beschattung (mit Ausnahme des Vorderflügel-Innenrandes)
H. RKISShR: SPKZIKLLKR TK1I.
259
auch auf alien FlUgeln die Augenflecken fehlen, von denen nur eine
kaum erkennbare Aulhellung des FlUgelgrundes an der entsprechen-
den Stelle zu bemerken ist (Taf. VI, Fig. 41). Eirie Benennung dieser
unwesentlichen Aberrationen ist Uberflüssig.
Von den Cotypen der v. inauretanica befindet sich ein Q im
Wiener Naturhistorischen Museum, 3 und 3 9 ¡ n coll. Dtlrck, Mün-
chen, ein $ in coll. Schawerda, Wien und 4 2 Q in meiner
Sammlung.
150 . Cosymbia puppillaria Hb. — MW, p. 389.—Ob. 19a,
p. 284.—Nicht sellen, Izilan, I.VI.-A’F., 16.VI. Ausser der Nomi-
natform noch in folgenden Abarten: ab. badiaría Stgr., ab. nota¬
rio, Hb. und ab. gyrata Hb., letztere íiberwiegend. Auffallend sind
zwei cf der ab. gyrata Hb. welche die Ozellen und die Punktreihen
sehr schwach entwickelt haben, dagegen einen sehr breiten (ca. I mm.)
von der VorderflUgel-Costa bis zum HinterflUgel-Innenrand vollstán-
dig durchlaufenden schwarzgrauen gezackten Mittelschatten aufwei-
sen, der innen und aussen leicht rotlich angelegt ist. Ausserdem ein
grosses lebhaft graurosa, ganz verwaschen gezeichnet, nur am
HinterflUgel Innenrand ein schummriger grauer Schatten, dagegen
auf alien FlUgeln sehr grosse, scharf hervortretende weisse Ozellen.
151. Rhodometra sacraria L. —TB, p. 231.— MW, p. 388.—
Ob. 19a, p. 313.—Ro, p. 146.—HY, p. 342.—R 29, p. 242.—R Sp,
p. 329.—Ein grosses, lebhaft rosenrot gebandertes A’F., 12.VI,
und ein Q, Izilan, anfangs Juni.
152. Anaitis efforinata Gn. — MW, p. 388 (plagiata L.).—
Ob. 19a, p. 321 (plagiata L.).—R 27, p. 232 (efformata Gn.).—R 30,
p. 200 (efformata Gn.).—R Sp, p. 329 (efformata Gn.).—Nicht selten,
Izilan, I.VI.-A’F., 19.VI. Die eigentliche Flugzeit wohl schon in Mai,
da viele Stlicke bereits abgeflogen waren. Die marokkanischen effor¬
mata gehoren zu einer schwach differenzierten Lokalform, die daher
auch keinen Ñamen verdient. Es sind sichere efformata, was eine von
Herrn Dr. Zerny freundlicherweise durchgeführte Genitaluntersuchung
bestatigt hat. Die Falter sind durchschnittlich grosser, etwa unseren
plagiata entsprechend (VorderflUgel Lange 17 1/2-22 mm., die gros-
seren StUcke sind in der Ueberzahl) und sind bei lebhafterer Farbung
scharf gezeichnet, mit intensiver blaulich*aschgrauer Grundfarbe. Die
2 Ó0
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERKNFAUNA DES RIFGEBIRGhS
hesonders im costalen Teil der Vorderflügel verstarkten und meist
gut ausgebildeten scharfen dunkel braungrauen Querstreifen schliessen
ein breites Mittelfeld ein. Auch das Saumfeld ¡st reich gezeichnet, da
ausser der weisslichen Wellenlinie zwischen dieser und der Postme-
diaien noch 2 bis 3 , meist deutliche, seltener mehr verwaschene,
dunkelgraue Querlinien auftreten und der Apikal-Schragstrich reichlich
braunrot angeiegt ist. Diese Farbung erstreckt sich, ahnlich wie bei
palndata imbuíala Hb., bis an die Zellschlussader; bei manchen
StUcken ¡st ein rotlicher Ton auch im Aussenfeld lángs der Ader M3
und in der Mittelzelle der Antemedianen anliegend zu bemerken.
NatUrlich kommen auch Exemplare vor, bei denen die Querstreifen
unterhalb der Zelle mehr oder weniger ausgedehnt zusammengeflossen
sind. Die Hinterflügel oft braunlich verdüstert, mit verwaschener
weisslicher Postmediane. Unterseits ist auf den \ orderflUgeln die
Costa gegen den Apex zu weissgrau angeiegt, darunter und im Apikal-
teil selbst findet sich meistens eine recht ausgedehnte rotliche Farbung,
die, nur gegen die Basis etwas schwacher, auch die ganzen Plinterflügel
ausfüllt. Die Falter sind am Licht sehr unruhig. Da die Art bis in die
jllngste Zeit verkannt wurde, beziehen sich die alteren Angaben über
plagíala vermutlich auch auf efformata.
153. *Calocalpe montivagata (Dup.) hyrcana Stgr.—Nur
ein ganz defektes Stück, Izilan, 6 .VI. Neu für Marokko. Die Bestim-
mung ¡st durch Vergleich mit StUcken von der Sierra Nevada, wo die
Art stellenweise háufig ist, sichergestellt.
154. *Cidaria variolata Stgr.—Bisher nur aus Algerien be*
kannt. Izilan, 29.V.—A’ F., 13.VI. Variolata hat sícher die Hauptflug-
zeit im Mai, da die meisten von uns erbeuteten Stücke geflogen vvaren,
immerhin liegt mir eine Serie von ca. dreissig tadellosen Exempiaren
vor, wozu noch etwa ebensoviel Stücke aus der Sammlung Dürck
kommen. Wir fingen die Falter nicht nur am Licht, sondern vorzugs-
weise durch Aufscheuchen von den untersten Aesten der grossen
Marokko-Tannen-Baume («Zedern»), woran sie sich ebenso gerne ver-
stecken, wie unsere varíala an den dürren unieren Fichtenzweigen.
Auf die grosse Variabilitat der Art hat bereits Staudinger in der Ori-
ginalbeschreibung (Iris, xn, 1899, PP- 399-400) hingewiesen. Die
* weitaus überwiegende Mehrzahl unserer Stücke gehort der dunkel
h. rkisskr: spezikllkr tkil
• 261
olivgrauen Form mit tief kupferbraunem Mittelfeld an; hellere Stllcke
kommen hauptsáchlich bei den 9 vor. den verdunkelten Exem-
plaren findet sich oft ein heller, weissgrauer, die Wellenlinie breit
unterbrechender Langswisch in Zelle 3. Manchmal tritt auf den Vor-
derflügeln im Mittelfeld ein grosser weissgrauer Fleck rings um den
Mittelpunkt auf. Die Mittelbinde ist nur selten basalwarts gerade ab-
geschnitten, meist ist sie ahnlich wie bei variata gezackt und bildet
sehr haufig auf Ader A 2 einen gegen die Flügelwurzel gerichteten fast
rechtwinkeligen Vorsprung. Die áussere Begrenzung des Mittelfeldes
verlauft in der Regel geradlinig zur Costa, seltener ein wenig konkav;
ich sah kein Stück mit so starker Einkerbung, wie sie dort bei variata
fast immer zu finden ist. Auch sonst ist die Mittelbinde nach aussen
weniger tief gelappt, dies ist auch aus Staudingers im Uebrigen nicht
besonders geglückter Abbildung 1. c., Taf. VI, Fig. 2 ersichtlich. Die
Ilinterflügel oft, besonders bei den 9» mit einer lichten Postmediane.
Culot bildet Taf. XXII, Fig. 439 c?, 460 9 zwei Stücke ab, die er von
Staudinger erhalten hatte, die aber eigentlich extrem aberrativ sind:
ich habe nur zwei <$ und ein 9 1 die sich annahernd mit seinen Bildern
vergleichen lassen. Auch die Figur in Seitz IV, Taf. 8//, stellt ein
áhnliches Stück dar, ebenso wie bei Culot nach einem sehr kleinen
Vorlagestück angefertigt. Die meisten variolata unserer Ausbeute
sind gleich gross mit variata aus Mitteleuropa. Der Unterschied in
den Palpen ist gegenüber variata nur minimal. Es ist interessant,
dass eine der variolata sehr nahekommende Form ( variata subtaurica
Wehrli) von den Herren Dr. Zerny und Schwingenschuss in Anzahl
in der Zedernregion des Libanon bei Bcharré gefunden wurde. An-
drerseits konnen manchmal verdunkelte Stücke unserer hiesigen va¬
riata der variolata sehr ahnlich werden. Variolata Stgr. ist wohl nur
die westlichste Lokalrasse der variata Schiff. Genitaluntersuchungen
werden diese Frage noch autkláren. Die Raupe lebt wohl sicher auf
Abies mar o cana . Versuche, eine Eiablage zu erzielen, schlugen
leider fehl.
155. Cidaria (Orthonama) obstipata F. (= fluviata PIb.).—
HY, p. 342.—R 27, p. 232.—Hill, p. 117-—Izilan, i.VI.-AT., 22.VI.
Die 9 haufiger am Licht ais die Dürck besitzt einige abweichende
Stücke: manche $ zeigen das schwarze Mittelband verwaschen, bei
einem ist es in seinem unieren I eil sehr verschmalert, bei einem
2 Ó2
BEITRAG ZUR LEP1DOPTKRENFAUNA DES RIFGKBIRGES
dritten Exemplar in der Mitte unterbrochen (ab. coll. interrupta); be¡
den 9 fehlt mitunter das schwarze Mittelband, bei anderen Stücken
wieder ist es sehr breit und deutlich ausgebildet.
156. Cidaria kalischata Stgr.—Hill, p. 117.—R Sp, p. 329.—
Die haufigste Cidaria; die Tiere variieren nur wenig, hauptsachlich in
der Ausdehnung der mehr oder weniger intensiven schwarzgrauen Fár-
bung ¡m Mittelfeld. Manche c? haben ein fast zeichnungsloses Saum-
feld.auch kommen Stücke mit hellerer gelber Grundfarbe vor. Die Fal-
ter stimmen vollstandig mit andalusischen Exemplaren Uberein. So dun-
kel rotlichgraue Stücke wie Culots Pig. 654 > laf- XXXII, fanden wir
nicht. Izilan, 7.VI.-/VF., 23.VI, besonders gegen Endejuni zahlreicher.
Ueber die nachstehend beschriebenen ersten Stande sind mir
bisher keine Angaben bekanntgeworden.
Ei oval, grün spater rotlich. Dauer des Eistadiums ca. acht Tage.
Die junge Raupe einfarbig dunkelgrau. Sie sitzt áhnlich wie pupillata ,
lugubrata, etc., mit eingerolltem Vorderkorper. Nach der zweiten
Háutung ist der Kopf gelblich, violett marmoriert, der Korper grau-
violett mit chagrinierter Haut, undeutlich licht gewássert, mit schwarz-
lichen, zum Teil hell umringten und kurz beborsteten Punktwarzen.
Auf den Abdominalsegmenten stehen in der hell gelblichgrauen
Seitenkante grosse dunkle Punktflecke.—Nach der dritten Plautung
ca. 12 mm. lang, Kopf grau, besonders an den Plemispharen schwarz
gerieselt; Korper gestreckt, lilagrau, in den Segmenteinschnitten rot¬
lich, fein dunkel violettgrau in regelmassiger Anordnung lángsgerie-
selt, so dass ein feines Gewirr dunkler Linien entsteht. Punktwarzchen
schwarz, Seitenkante hell ockergrau, dunkler gerieselt, am vorderen
Rand der Abdominalsegmente mit einem dunklen Fleckchen. Bauch
und Beine gleichfalls ockergrau.—Nach der vierten Hautung ist die
erwachsene Raupe ca. 20 mm. lang, sehr gestreckt, nach vorne ver-
jüngt. Allgemeine Zeichnung und Farbung wie vorher, das erste
Brustsegment heller. Eine durchgehende feine dunklere Rückenlinie
ist jetzt deutlicher; diese ist von dunkelgrauen, wenig hervortretenden
Rautenflecken begleitet, der Raum daneben gelbgrau aufgehellt. Sei¬
tenkante und Bauch gelbgrau, gleichfalls mit zerrissenen dunkler vio-
lettgrauen Zeichnungen. Die dunklen I'lecke in der Seitenkante jetzt
weniger deutlich ais früher. Stigmen schwarz, die Punktwarzchen
klein, schwarz und kurz beborstet. Die Raupe ruht jetzt mit vorge-
strecktem Kopf.
h. reisskr: spkzibller xeil
263
Verpuppung an der Erde in einem aus wenigen Faden bestehenden
Gespinst unter der Moosdecke. Dauer des Raupenstadiums etwa
acht Wochen. Die Puppe kolbig, dunkel, fast schwarzbraun, der Ab-
dominalteil verhaltnismassig klein, der Kremaster in Form eines ziem-
lich Iangen spitzen Zapfens, der ventral etwas ausgehohlt und nach
abwiirts gebogen ist. Er tragt an seinem Ende einige ganz feine kurze
Borsten. Die Puppen überwinterten. Es schlüpfte nur ein einziges ,
5.VI.1932.
157. *Cidaria berberata (Schiff.) mauretanica nov. subsp.—
Izilan, 4 .VI.-A’F m 20.VI. Berberata ist bisher noch nicht aus Marok-
ko bekannt, wo sie in einer sehr gut ausgepragten Lokalform auftritt,
die sich konstant sowohl von der europaischen Nominatform (Taf. VI,
Fig. 42 (J\ Fig. 43 9 ) wie au ch ganz besonders von der andalu-
sischen lasithiotica nevadensis Rbl. (Taf. VI, P'ig. 44 Fig. 45 9 )
unterscheidet. (Letztere wird iibrigens von Wehrli, Iris, xli, I 9 2 7 >
p. 72 unrichtig ais *andalusica Rbl.» zitiert). Nevadensis steht jeden-
falls, wie ich mich an Hand einer grbsseren Serie durch Vergleich mit
den Typen von nevadensis wie auch von lasithiotica Rbl. überzeugen
konnte, der letzteren, von der sie sich nur wenig unterscheidet, viel
náher ais der berberata Schiff.
Mauretanica stimmt in der Grosse mit berberata überein; die
Grundfarbe der viel eintoniger gezeichneten Flügel ist ein trübes
Aschgrau. Die dunlden Zeichnungen sind reduziert, da die schokolade*
braune Farbe nur im Basalteil der Vorderflügel, ferner ais in der
Regel nur sehr schmale und selten bis an die Costa reichende innere
Ausfüllung der beiden oberen Zacken der Postmediane und schliess-
lich im Apex auftritt. Die Postmediane selbst ist in ihrer unieren
Hálfte nicht so scharf gezackt wie bei berberata , das Mittelfeld ist
breiter, da die nur schmal dunkel angelegte Antemediane bereits
bei 1/3 der Costa beginnt und gegenüber berberata etwas starker
gekrümmt zum Innenrand zieht, wáhrend die dunkle Ausfüllung der
Postmediane wie vorerwáhnt reduziert und die sie innen parallel be-
gleitende graue Linie meist nur in ihrem costalen 1 eil deutlicher
kenntlich und in ihrem Verlauf der Postmediane starker genahert ist.
Bisweilen ist diese Begleitlinie ganz verwaschen und auch die Postme¬
diane innen nicht dunkler beschattet. Bei manchen Stücken ist das
Mittelfeld sehr hell, fast weisslich. Das Saumfeld schwach gezeichnet,
die Wellenlinie nicht besonders deutlich, bei einem Stück fehlt der
2 Ó 4
BEITRAG ZUR I.KPIDOPTERENFAUNA DKS RIFGEBIRGES
dankle Apikalstrich vollstandig. Die schwárzliche Saumlinie fein, die
hellgrauen Fransen dunkel unterteilt und an den Adernenden dunkel
gescheckt. Die Hinterflügel wenig heller ais die VorderflUgel, wie
letztere mit ziemlich kraftigem Mittelpunkt. Fine verwaschene, beson-
ders auf den Adern scharfer markierte Postmediane und eine meist
nur im Analwinkel deutlichere Subterminale; der Saum nach innen
d unkler angelegt. (Taf. VI, Fig. 46, -Cotype; Figs. 47, 48, 9 -Cotypen.)
Unterseite hellgrau, mit deutlichen Mittelpunkten. Auf den Vor-
derflügeln ist der Costalteil der Postmediane und die innere Apikal-
begrenzung der Wellenlinie und auf den Hinterflügeln die Postme¬
diane dunkelgrau ausgebildet, auch sind die Fransen scharfer gefleckt.
Mauretanica ist in gewissem Sinn das hellste Extrem der berberci¬
ta, von der sie durch die andere Fárbung und die viel schwáchere
Zeichnun» abweicht, wahrend lasithiotica nevadensis Rbl. mit den breit
angelegten Bandern und haufig stark verdüstertem oder auch ganz
dunkel ausgefülltem Mittelfeld viel bunter gezeichnet ist. In der
Zeichnung der Hinterflügel passt mauretanica besser zu nevadensis ais
zu berberata, mit deren Flügelschnitt wiederum mauretanica besser
übereinstimmt ais mit jenem der nevadensis. Culots Abbildung der
v. griseata Obthr. (aus Genua) Taf. XXXVII, Fig. 759 ist viel dunkler
und monotoner gefárbt ais mauretanica und besonders im Basal- und
Saumfeld noch dürftiger gezeichnet. Von der typischen lasithiotica
Rbl. aus Kreta (Verh. d. Zoolog.-bot. Ges., YV ien, 1906, pp. 233* 2 34
und Ann. des k. k. naturh. Hofmuseums, xxx., Wien, 1916, pp. 13S-
139, Taf. IV, Fig. 2) ist mauretanica verschieden durch anderen
Farbton, das breite, bei lasithiotica gegenüber berberata noch ver-
schmalerte Mittelfeld und ruhigeren Gesamteindruck.
Das von Rebel gelegentlich der Beschreibung der lasithiotica er-
wáhnte und ais Type der nevadensis verwendete Stück ist ein aberra -
tives Exemplar, da ein breiteres graues Mittelfeld bei dieser borm
eine Seltenheit ist, wie ich aus meiner grosseren Serie von nevadensis-
Faltern konstatieren kann, die ich in der Sierra de Alfacar und auf
der Sierra Nevada erbeutete.
158. Cidaria frustata (Tr) griseoviridis Kitt. — Ob. 19a,
p. 315 (fulvocinctata Rbr ).— Ein $, A’F., I2.VI., welches zur obigen,
ursprünglich aus Corsica beschriebenen Form gehort, die jedoch of-
fenbar die mediterrane Modiflkation der mitteleuropaischen jilista-
H. reisser: speziellkr teil
265
ta Tr. darstellt, da typische griseoviridis auch in Andalusien vorkom-
men. Das marokkanische StUck hat ein etwas stumpferes, schmutzi-
geres GrUn.
159. Cidaria bilineata L.—Ob. 19a, pp. 318-319.—R Sp,
p. 329 (bilineata numidica Rthsch.)-—A’F., 22. VI. Die Art kam nicht
zum Licht und wurde nur aus dem Buschwerk beiderseits des Baches
hinter unserem Lager aufgescheucht. Die Stücke stimmen im Allge-
meinen in der Grundfarbe besser mit der gewohnlichen bilineata ais
mit testaceolata Stgr. überein. Ein der ab. margaritata Kautz; ein
weiteres mit normal gelben Vorder- und teítar^tf/tf/tf-HinterflUgeln
ist ein eigenartiges Uebergangssttick zur ab. infuscata Gppbg.: die
Verdunklung besteht namlich aus je drei getrennten rundlichen
Flecken, die im Mittelfeld den beiden Querstreifen angelagert sind.
160. Cidaria galiata (SchiíT.) emina Schaw.—Ob. 19a, p. 318.
Izilan, 8.VI.-A’F., 13.VI. Diese durch den Mangel der ockerigen Farb-
tone charakterisierte, ursprünglich von der Balkanhalbinsel beschrie-
bene Form kommt ausser in Marokko auch auf der Sierra Nevada vor.
161. * Eupithecia pulchellata Stphs.—Izilan, 7-VI.-A F., 11.VI.
Nicht besonders háufig, die Stücke sind wenig kontrastreich gezeich-
net, das Mittelfeld, besonders in seinem Aussenteil, oft starker weiss-
lich aufgehellt. Die Falter erinnern etwas an pyreneata granaden-
sis Bub. und kommen im Farbton Culots Abbildung der laquea¬
ría H. S., Taf. XXXVIII, Fig. 782 recht nahe.
Ein stark aberratives Exemplar, A’F., 25.VI., stelle ich nur mit
Vorbehalt hieher. Es hat die Vorderflügel-Wurzel weisslich aufgehellt,
ebenso auch das in seinem vorderen Teil graue Mittelfeld; dessen aus-
sere Hálfte ist weisslich mit einer schattenhaft durchlaufenden Ouer-
linie. An der Postmediane liegen innen an den Adern schwárzliche
Strichelchen, die Adern des Saumfeldes sind starker gelb angelegt,
so dass die aussere Flügelhalfte dadurch geradezu lángsgestreift er-
scheint. Die weissliche Wellenlinie ist viel schwácher gezackt ais bei
normalen Stücken; die Hinterflügel sind scharfer gezeichnet. Die
Bestimmung dieser und einiger anderer schwierigerer Eupithecien
wurde von Herrn Dr. Zerny überprüft.
162. Eupithecia liguriata Mili. (= roederaria Stdfs.). —
Ob. 19a, p. 317. —R 27, p. 232 (pantellaria illuminata Joan.). R 29,
266
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES RIFGEBIRGES
p. 242 (dto.).—Izilan, 5-VL-A’F., 13.VI. Wenige StUcke, die etwas
scharfer gezeichnet sind ais liguriata aus Albarracin, die ich im Wie¬
ner Museum sah, und ais Culots Figur 783, Taf. XXXVIII, da die
schwárzlichen Costalflecke und die Mittelpunkte kráftig hervortreten.
Auch ist die eingemengte Orangefárbung besonders an der Basalbinde
und an der Innenseite der Subterminale meistens gut entwickelt. Die
Hxemplare passen aber besser zu liguriata Mili, ais zu der viel reiner
gelben pantellaria illuminata Joan., die nach Rothschild 1 . c. bereits
von Marokko nachgewiesen ist. Die kürzlich (Hill, pp. 35 36) neu auf-
gestellte Eupithecia lecerji Prout ist nach der Beschreibung, abgesehen
von den Verschiedenheiten im Genitalapparat, starker mit Braun
ílbergossen, daher im Farbton der illuminata Joan, náher, auch sollen
bei lecerji die Querlinien in ihrem Beginn an der Costa nicht durch
dunklere Fdeckchen markiert sein. Prout halt auch die von Oberthür
erwahnten StUcke der roederaria Stdfs., die meist in schlechtem Zu-
stand waren, für eine Form der illuminata. Liguriata Mili, wáre dann
neu für Marokko. Der ganze Formenkreis liguriata Mili .-lecerji Prout-
pantellaria MiW.-illuminata }oa\\.-andal usica Wehrli, erscheint mir
noch einer eingehenderen Untersuchung und Revisión bedUrftig.
163. *Bupithecia venosata F .—Ein Stück, A’F., 13.VI. Nicht
grosser und auch in der Fárbung mit Faltern aus Niederosterreich
und aus Andalusien Ubereinstimmend. Die schwarzen Costalstriche
sind sehr stark; der der Flügelvvurzel nachste zieht fast gerade, nicht
winkelig gebrochen, wie stets bei hiesigen StUcken, gegen den In-
nenrand. Ausserdem ein fraglich hierher zu stellendes jj 9 aus der
coll. Dürck, Izilan, anfangs Juni.
164. *Eupithecia schiefereri Bhtsch. — Izilan, 5.VI.-A’F.,
14.VI. Nicht besonders selten; es ist interessant, dass diese und die
vorige, nahe verwandte Art zusammen in Marokko, von \vo sie bis
jetzt noch nicht nachgewiesen sind, vorkommen. Die schiefereri sind
durchwegs sehr gross, Vorderflügellange 12-14 mm., mit den gros-
seren StUcken in der Mehrzahl. Die P'arbe ist eineNuance dunkler ais
bei steirischen StUcken, die Querbinden nicht wesentlich heller ais
der FlUgelgrund, dagegen die HinterflUgel meist mit sehr vollstandi-
ger Zeichnung, ihre Postmediane gut entwitckelt. Ais eigene Lokal-
rasse jedoch nicht hinreichend differenziert.
H. rkisskr: spezikller TK1L
267
165. *Bupithecia alliaria (Stgr.) notata Dietze. — Vereinzelt,
A’F., 12.-24.VI, ebenfalls neu für Marokko. Andalusische notata sol-
len nach Wehrli (Int. Ent. Ztschr., Guben, xx, 1927, p. 350 und
Iris, xli, I 9 2 7 » P- 72) das Mittelfeld reiner grau und das Saunifeld
braun haben (nach einem einzelnen 9)- Ich besitze ein 3” 9 aus der
Sierra de Alfacar, welches bis auf die etwas kraftigeren schwarzen
Linien und Mittelpunkte mit alliaria aus Niederosterreich Uberein-
stimmt und gut zu den ais notata bestimmten Exemplaren aus Alba-
rracin im Wiener Museum passt; die Grundfarbe ist dunkelbraun, das
Mittelfeld gleichfarbig. Meine vier marokkanischen Stücke sind durch-
schnittlich um eine Kleinigkeit grosser ais die andalusischen,mit denen
sie aber sonst gut zusammenpassen. Bei einem etwas dunkleren
Exemplar ist die Grundfarbe leicht graustichig getrtlbt. Vielleicht han-
delt es sich bei Wehrlis StUck mit dem grauen Mittelfeld um eine der
Sierra Nevada eigentümliche Form; hiezu ware mehr Material er-
wünscht.
166. Eupithecia centaureata SchiíT. (= oblongata Thbg.).—
MW, p. 389.—Ob. iga, p. 317.—R 27, p. 232.—Nicht selten, Izilan,
I.VI.-A’F., 16.VI. Die ockergraue Fárbung im Saumfeld ist meistens
etwas starker ais bei niederosterreichischen Stücken.
167. Bupithecia breviculata Donz.—Ob. 19#, p. 317.—Ro,
p. 146.—Ein 3*, A’F., IO.VI.
168. Bupithecia scopariata Rbr. (Kat.).—Ein StUck, A’F.,
IO.VI. Braungrau mit ziemlich reichlicher weisser Zeichnung im Mit¬
telfeld.
169. ^Bupithecia vulgata Hw.— Izilan, 8.VI.-A’F., 13.VI.
Etliche Stücke; sie sind dunkel schwíirzlichgrau, der ockerbraune Ton
hauptsachlich lángs der Adern eingesprengt, sie konnen ais Ueber-
gang zu montium Dietze angesehen werden. Ich habe ganz ahnliche
Stücke von der Sierra Nevada.
170. Eupithecia unitaria H. S.—Hill, p. 118.—Nur wenige
Exemplare dieser auch sonst in den Sammlungen schwach vertretenen
Art, Izilan, 5.VI.-A’F., IO.VI. Sie sind ziemlich rein grau und am be-
sten zur Nominatform zu stellen. Die Abbildung in Seitz IV., Taf. 13Zf,
ist unkenntlich; Culot bildet die Art nicht ab.
268
BKITRAG ZUR LEPIDOPTKRKNFAUNA DES R1FGEBIRGKS
171. Bupithecia raassiliata Mili.—Hill, pp. 118119.—Izilan,
4.-8.VI. Nur wenige, schon etwas geflogene Exemplare.
172. Eupithecia oxycedrata Rbr.—Ob. 19a, p. 317-—HY,
p. 342.—LM, p. 90.—E¡n StUck, Izilan, 7.VI.
173. * Bupithecia plioeniceata Rbr.—Ein ziemlich geflogenes
Exemplar, Izilan, 8.VI, welches mir besser hieher ais zur vorigen Art
zu passen scheint. Die Art wáre neu für Marokko, doch bleibt die
Bestimmung unsicher.
174. Gymnoscelis pumilata Hb.— IB, p. 231.— Ob. I 9 rt »
p. 318.— Ro, p. 147.— HY, p. 342.—R 27, p. 232.— Hill, p. 119-
LM, p. 90.—R Sp, p. 329.—Zahlreich, Izilan, S.VI.-A'E., 19.VI. Die
meisten StUcke sind gross und bunt, mit starker Rotfarbung, nur
vereinzelt die ab. tempestivata Z.
175. Lomograplia trimaculata Vill.—Hill, p. 121.—N, p. 12.—
Vereinzelt, Izilan, S.VI.-A’F., 16.VI., meist in schwach gezeichneten
Stücken, darunter auch ab. bermeja Ribbe, doch kommen auch
Uebergiinge zu ab. cognataria Led. vor. Ueber die Variabilitat der
nordafrikanischen Formen vgl. Wehrli, Int. Ent. Ztsch., Ciuben, xxm.,
1929 30, pp. 437 - 438 -
176. Puengeleria poeyniiraui Obthr.—Ob. 19^» PP- 3 ® 3 * 3 < - ) ^>
Fig. 4494-4495.—Ob. 25, p. 47.—LM, p. 91.—IzÜan. anfangs
bis 8.VI. Die Art scheint selten zu sein, oder wenigstens nicht
stark zum Licht zu gehen. Dürck fing ein $ und drei 9 > ich
zwei 9. Die Tiere stimmen im Allgemeinen gut mit Oberthürs
Beschreibung und Abbildungen, doch haben die meisten StUcke
die schwarzen Querstreifen viel derber ausgebildet und sind etwas
reichlicher mit Schwarz gesprenkelt. Auch variieren die Querstrei-
fen in ihrer Lage, bisweilen sind sie weit getrennt, wie es das
Bild des 9 zeigt, bisweilen aber auch gegen den Innenrand zu
stark genahert und beinahe zusammengeflossen, bzw. durch stárkere
schwarze Punktierung im Mittelfeld lángs der Ader C 2 verbunden.
Ein 9 ist dadurch sehr abweichend, dass es nur geringe Ueberreste
der schwarzen Punktierung zeigt, wáhrend die Querstreifen sehr derb
entwickelt sind und daher auf den hellen Flügeln sehr markant her-
h. rkisskr: sfkziei.lbr thil
269
vortreten; auch die HinterflUgel weisen be¡ diesem StUck nur mehr
vvenige schwarze Strichelchen auf. Die Grundfarbe, die bei frischen
StUcken ein zartes braunliches OlivgrUn ist, ist sehr empfindlich und,
auch wenn die Tiere nur wenig geflogen sind, bereits braunlich oder
gelblich ausgeblasst. Unsere Exemplare sind, wenn auch sonst gut
erhalten, doch in der Mehrzahl nicht vollkommen frisch, so dass im
Rifgebiet die eigentliche Flugzeit wohl schon im Mai liegt; Oberthür
gibt fur das hoher gelegene Azrou Ende Juni bis anfangs Juli an.
Die Art wurde von Oberthür ais Numerui beschrieben, mit Rticksicht
auf die flache Stirne und den Ftlhlerbau des $ gehort sie aber in die
Gattung Puengeleria Roug.
177. Campaea honoraria Schiff. — Ob. 190, p. 278.—Zwei
sehr grosse 9 (VorderfiUgellange 29 mm.), Izilan, 6. und 7>VI., beide
sind bleich, mehr gelbgrau, eines davon mit sehr kraftigen dunkel-
grauen Querlinien.
178. *Selenia lunaria (Schiff.) sublunaria Stphs.—Drei <3%
Izilan, anfangs Juni, die samtlich zu sublunana Stphs. gehoren. Die
Tiere sind sehr dunkel, auch unterseits, und zeigen eine ziemlich
reichliche Einmengung von kupferroten I onen in den dunklen Par-
tien; der Raum hinter der Postmediane schon hebrosa. Die Art wurde
erst kürzlich ais neu für die Pyrenaenhalbinsel aus Albarracin nach-
gewiesen (Zerny, Eos, m, 1927» P- 417 )- Inzwischen habe ich auch
ein StUck beim Hotel in der Sierra Nevada gefangen und nun kom-
men noch die Exemplare aus Marokko hinzu, von wo die Art, wie
überhaupt aus Nordafrika, noch nicht bekannt war, so dass sich das
Verbreitungsgebiet in den westlichen Mittelmeerlandern viel weiter
nach Suden erstreckt ais dies bisher angenommen wurde.
179. Opisthograptis luteolata L.—MW, p. 387. — Ein 3”,
A’F., 13.VI. ohne Besonderheiten.
180. Eilicrinia cauteriata Stgr.—Ob. \Qa, p. 298, Pig. 4499 -
Ein 9 > Hilan, anfangs Juni. Das StUck ist nicht mehr ganz frisch, aber
sicher zu dieser Art gehbrig. Grundfarbe lachsrosa, mit geringer
dunkler Bestaubung, der Mittelschatten sehr kráftig, auch unterseits
nur mit sehr schwacher schwárzlicher Sprenkelung.
181 . Hemerophila japyglaria Costa.—Ob. 190, p. 283.—Ro,
270
BBITRAG ZUR L BPIDOPTERKNFAUMA DES RIFGEBIRGES
p. 147.—Hill, p. 119.—Wehrli, Int. Ent. Ztschr., Cuben, xxiv, 1930-1,
pp. 427-428.—Vereinzelt, A’F., 13.-16.VI., auch Stücke der ab . frac-
taria Stgr.
182. Hemerophila abruptaria (Thbg.) maura Obthr.—MW,
p. 388.—Ob. 19a, p. 282.—Wehrli, Int. Ent. Ztschr., Guben, xxiv,
1930-1, p. 428.—Háufig, Izilan, 7.VI.-A’F., I5-VI. und aus einer
Nachzucht Falter Mitte September. Die meisten Stücke recht lebhaft
gezeichnet, manche 9 besser zu murina Obthr. passend, auch ganz
verdunkelte Exemplare: ab. barcinonaria Bell. (= theobroniana Trti.).
Die Raupen wurden mit den Blattern von wilden Rosen gefüttert.
183. * Hemerophila nycthemeraria Hb.—Izilan, 7.VI.-A’F.,
13.VI. Nicht selten. Die Falter aus Marokko, von wo die Art noch
nicht nachgewiesen ist,geh 5 ren einer schwach diíTerenzierten grosseren
Lokalrasse an Vorderflügellange 21 1/2—23 mm., 9 22—24 nim.)
Die Farbung ist besonders bei den reiner braun, nicht so grau wie
bei Tieren aus Albarracin oder wie Culots Figur IIOI, Taf. L 1 V, aber
auch nicht so gelb wie die Abbildung in Seitz IV., I af. 20sondern
mehr im Ton manchen Stücken der abruptaria Thbg. oder etwa Cu¬
lots Figur 1096 der Nychiodes amygdalaria H. S. nahekommend. Die
Postmediane kaum gezackt, die dunkle AusfüUung des Mittelfeldes
der Vorderflügel fast rein schwarz, nach aussen gegen den Innenrand
híiufig parallel zur Postmediane weisslich begrenzt. Der Raum zwischen
den beiden schwarzen Querlinien bei manchen 9 durch Hervortreten
der braunen Grundfarbe aufgehellt. Die helle Costa orange-grau bis
lilagrau. Die Wellenlinie meist recht gut entwickelt. Die Unterseite
violettgrau mit sehr derben Mittelpunkten auf alien FlUgeln. Die <S
neigen stark zum Oeligwerden.
184. Boarmia rhomboidaria Schiff. (= geminaría Brhm.).—
MW, p. 388. —Izilan, I.VI.-A’F., 19. VI. Das von Meade-Waldo er-
wahnte vereinzelte StUck aus Tánger (« Boarmia ? geminaría Brhm.
More uniform above, and more fulveous below than the typical form.»)
gehort offenbar zu der kürzlich aus Andalusien beschriebenen borm
sublutearia Zerny (Iris, xli, 1927, PP- 123-124), von welcher Herr
Schwingenschuss aus der Sammlung Gadolla stammende Stücke aus
Tánger besitzt. Sublutearia ist aber nach den bisher bekanntgeworde-
&
nen Fundorten wohl nur auf die tieferen Lagen an der ICüste be-
h. reisskr: sfkzieller tkil
271
schránkt, denn unsere Stücke aus dem Rifgebirge gehoren nicht zu sub-
latearía , da sie unterseits nicht hesonders intensiv ockergelb gefiirbt
sind und auch der schwarze Apikalfleck so wie bei mitteleuropáischen
Fxemplaren bis an den Saum reicht. Die Art ist nicht haufig und es
waren die meisten Stücke schon abgeflogen, so dass nur wenige
tadellose Falter vorliegen; diese zeigen jedoch keine wesentlichen Ab-
vveichungen gegenüber normalen rhomboidaria. Sie sind nur oberseits
etvvas reiner grau mit geringerem ockrigem I on. Dadurch kommen
sie der aus Corsica beschriebenen v. corsicosa Schaw. nahe. Dieser
Unterschied in der Grundfarbe ist aber oft nicht sehr betráchtlich, so
dass ich es auch in meinem Beitrag zur Fauna von Corsica (Verh. d.
Zoolog.-bot. Ges., lxxx, Wien, 1930, pp. 42-43) nicht für notwendig
hielt, diese Form unter einem eigenen Ñamen abzutrennen. Inzwi-
schen konnte ich in der Sammlung des Wiener Museums feststellen,
dass eine leichte Graufárbung bei rhomboidaria keineswegs auf Corsi¬
ca beschrankt ist, sondern bei Faltern aus dem Mediterrangebiet
haufig anzutreffen ist, z. B. aus Sizilien, Italien und Albanien. Viel-
leicht ist corsicosa mit perfumaría Newm. identisch. Ab. milliera-
ta Gppbg. hat mit den vorerwáhnten graustichigen mediterranen
Stücken nichts zu tun.
185. *Pachycnemia hippocastanaria (Hb.) dilutior Wagn.—
Zwei ziemlich grosse und ein (j), Izilan, 3-VI.-AT., 12.VI.
186. Rhoptria asperaria (Hb.) pityata Rbr.—MW, p. 388.—
Bl., p. 222.—Ob. 19a, p. 303.—R Sp, p. 330.—Izilan, i.VI.-A’F., 23.
VI. Vereinzelt, vorwiegend in der dunklen Form pityata Rbr., doch
haben auch die scharf gezeichneten und zu asperaria Hb. einzuteilen-
den Stücke eine mehr schwarzliche Grundfarbe ais Exemplare aus der
Sierra de Alfacar.
187. Gnophos variegata (Dup.) cymbalariata Mili.—Ro,p. 147
{variegata Dup.).—R 29, p. 243 (v. rothschildi Prout).—Wenige nicht
mehr ganz reine Stücke, Izilan, I.-5.VI, daher die eígentliche Flugzeit
wohl schon im Mai.
188. Gnophos mucidaria (PIb.) ocliracearia Stgr.—Ob. 19a,
pp. 283-284.—Izilan, I.VI.-A’F., 24.VI. Ausser typischen ochracea •
ria Stgr. auch ab. grisearia Stgr. und ab. herrichii Obthr. Der Gros-
2?2
BEITRAG ZUR LEPIDOPTEKENFA UN A DES R1FGEBIRGES
senunterschied zwischen und £ betráchtlich: , 13**5 nim# >
9 , 16-17 mm. Vorderflügellánge. Nicht besonders haufig.
189. *Bupalus piniarius L.—Izilan, 5.VI, fing ¡ch be¡ Tag ein
um die niedrigen Pinus-Blische fiiegendes $. Ein faunistisch interes-
santer Fund, da das bisher bekannte am weitesten im Suden liegen-
de Fluggebiet Aragonien (Albarracin) war. Die Art ist neu für Marok-
ko und für Nordafrika. Das StUck gehort zur typischen Form und
unterscheidet sich nicht im geringsten von Paltern aus Mitteleuropa.
190. líame spodiaria Lef. (= semicanaria Frr.).—MW, p. 388.—
HV, p. 343.—Hill, p. 119.—Vereinzelt, Izilan, I.VI.-A’F., 13.VI. Fin
Stück hat sehr schwach gezeichnete, etwas gelbliche Vorderflügel.
191. líame gesticularía Hb.—MW, p. 38S.—Ob. I 9 #> p- 2 99 >
Izilan, S.VI.-A’F., 13.VI. Meist mit kraftig schwarz punktierter Post-
mediane auf den Hinterflligeln. Ein ^ mit verbreitertem Mittelschaí-
ten der Vorderflügel.
Sarroíhripodidae.
192. Sarroíhripus revayana Se.—Ob. 19 a, p. 166.—LM, p. 86.
Izilan, 7.VI.-A’F M 17.VI. Wie überall, ist die Art auch in Marokko auF-
serordentlich variabel, unsere Exemplare gehoren meist der Nominat-
form an; ausser dieser kamen auch Stücke folgender Aberrationen ans
Licht: ab. Mama F., ab . fuscalana Schmid, ab. dilutana Hb., ab. glan¬
cana Lampa und ab. ramosana Hb., die letzten beiden nur vereinzelt.
Obwohl ich alie diese Formen auch in Andalusien gefangen habe, íallt
mir doch auf, dass die dort haufig zu findenden Stücke mit ganz zeich-
nungslos mausgrauen Vorderflügeln, die dort ebenso wie in Corsica
die überwiegende Mehrzahl aller revayana bilden, unter meinen ca. 25
marokkanischen Faltern überhaupt nicht vertreten sind.
193. Nycteola falsalis FI. S.—Ob. 19a, P- 184.—Nach Ober-
thür solí falsalis H. S. bei Mrassine sehr gemein sein, ich fing jedoch
nur zwei A’F., 12. und 13.VI. Ein Stück ist sehr hell, bráunlich
mit scharfer Zeichnung, wáhrend das zweite mehr grau getrübt und
verwaschen gezeichnet ¡st.
H. RKISSKR: SPKZ 1 ELLBR TBIL
273
Chloéophoridae.
194. Barias insulana B.—LM, p. 87.—Fin <$ dieser variablen
und in den Tropen weit verbreiteten Art, A’F., 16.VI. Das Exemplar
entspricht der Nominatform, doch ist der Saum der IlinterflUgel
nicht braun sondern griin bestáubt.
N o 1 i d a e .
195. Roeselia togatulalis Hb.—R Sp, p. 325.—Ein Izijan,
anfangs Juni. Mit andalusischen Exemplaren übereinstimmend, das Mit-
telfeld ziemlich dunkel schwarzlich mit scharfem schwarzem Mittel-
schatten.
196. *Celama chlamydulalis Hb.—Diese und die folgende,
sehr nahestehende und nicht immer leicht davon zu unterscheidende
Art sind neu für jMarokko. Chlamydulalis tritt etvvas sparlicher auf,
A’F., IO.-17.VI. Ein Stück ist sehr lebhaft gefárbt, da es ein reiner
ockergraues Mittelfeld mit sehr kraftigem dunklem Mittelschatten
aufweist.
197. *Celama subchlamydula Stgr.—A’F., 10.-16.VI. Ueber
die Unterschiede zwischen dieser und der vorigen Art vgl. Kitt, Verh.
d. Zoolog.-bot. Ges., lxxivlxxv, Wien 1924-25, pp. (178) (180). Die
marokkanischen subchlamydula haben die Costa der Vorderflügel
gegen den Apex etwas weniger gekrümmt und den Aussenrand etwas
mehr gerade, so dass die Vorderflügel dadurch ein wenig spitzer und
schmaler erscheinen ais bei chlamydulalis Hb. Wenn einzelne Exem-
plare reicher und vollstándiger gezeichnet sind, so ist doch ihre Farbe
stumpfer ais bei chlamydulalis.
Arctiidae.
198. Phragmatobia breveti (Obthr.) montícola n. subsp.—
Ob., Bull. de la Soc. Ent. de France, 1882, p. ctxxiv.—Ob., Etudes
d’Ent, ix, 1884, pp. 36-37, Tafel III, Fig. 14.—Rthsch., Nov. Zoolog.,
Eos, IX, 1933.
*7
274
BEITRAG ZUR LKP 1 DOPTERENKAUNA «ES RIFGEBIRGHS
xvii, 1910, p. 119 ( breveti occidentalis Rthsch.).—R Suppl., p. 396,
Abbildung hiezu Nov. Zoolog., xxv, 1918, Taf. VIII, Fig. 5 u. 6 {bre¬
veti Ob. und br. occidentalis Rthsch.).—Hampson, Cat. of the Lep.
Fhal. ¡n the Brit. Mus., Suppl. II, 1920, p- 344» Taf. LVII, Fig. 19
(occidentalis Rthsch.).—Ob. 19a, p. 172 {occidentalis Rthsch., ibid.,
pp. 172-181, Fig. 4458-4462 ( emmanuelii Obhtr.).—R 29, p. 239 {oc¬
cidentalis Rthsch.). — D. Lucas, Bull. Soc. Ent. de France, 1920,
p. 297 {Trichosoma nisseni n. sp.). — Talbot, Hill, p. 32 {Ocno-
gyna joiceyi n. sp.) — Da der ganze Formenkreis breveti Obthr.-0c-
culentalis Rthsch. (= emmanuelii Obthr.) offensichtlich sehr nahe
Beziehungen zueinander hat und die einzelnen Formen Uberhaupt
inelnander liberzugehen scheinen, halte ich es für angebracht,
die mir vorliegenden 2 <$ $ einer sehr auffallenden dunklen Form
aus A’Faska, I.350 m., auch ais zu breveti gehorig zu betrachten. An
der oben an erster Stelle angegebenen Publikation findet sich die Ori-
ginalbeschreibung der breveti; diese wurde dann von Obthr. in Et. ix,
1884, p. 36 ff. fast wortlich wiederholt und durch die Abbildung er-
ganzt. Die Typen stammten aus Westalgerien (Tlemcen und Sebdou).
Spáter wurde (laut Angabe in R Suppl.) die Art in grosserer Menge
besonders in Algerien an mehreren Orten gefunden. Aus derSammlung
des Wiener Naturhistorischen Museums liegt mir ein <3”, Bou Saada,
25. April 1911, leg. V. Faroult, vor, welches ¡m Allgemeinen gut mit
Beschreibung und Abbildung Ubereinstimmt, jedoch im Ganzen etwas
schwacher gezeichnet ist. Rothschild hat dann 1910 nach 26 im De-
zember 1902 bei Mazagan gefundenen <d? <3” die v. occidentalis aufge-
stellt, deren wesentlichste Unterschiede gegen breveti in den schwarz-
lichen, nur am Endglied rotlichen Palpen, dein dunkelbraunen statt
rotlichgrauen Thorax, den dunkel rotbraunen, mit weniger und un-
deutlicheren schwárzlichen Flecken gezeichneten Vorderflügeln
sowie den lachsfarbenen, nicht karminrosa Hinterflügeln liegen, wie
dies z. B. auf Hampsons P'igur 1 . c. gut einsichtlich ist. Ausserdem
sollen manche Stücke der occidentalis die Vorderflügel ziemlich stark
russiggrau übergossen haben.
Die von OberthUr 19 a, p. 172 ff. ais eigene und von occidentalis
spezifisch verschiedene Art aufgestellte emmanuelii aus Mrassine (Marz
und April) ist jedoch nach Rothschild 29, p. 239 sicher mit occidenta¬
lis identisch, da dieser die nunmehr in British Museum befindliche
h. rkisser: spbzieller teil
275
Originalserie der emmanuelii aus der Oberthlirschen Sammlung mit
den Typen der occidentalis vergleichen und ihre vollige Uebereinstim-
mung feststellen konnte. Ich kann daher auch, da mir Exemplare der
occidentalis = emmanuelii in natura nicht vorliegen, die ausgezeich-
neten Oberthlirschen Abbildungen der emmanuelii (recte occidentalis ),
Figs. 4458, 4459» 44bl und 4462 mit denen auch das Bild 6 bei Roth-
schild (Nov. Zoolog., xxv, 1918, Taf. VIII) gut tibereinstimmt, zum
Vergleich mit der nachstehend beschriebenen neuen v. montícola he-
ranziehen. Letztere ist so stark und auffállig differenziert, dass ihre
Abtrennung wohl gerechtfertigt ist.
Var. (ab. ?) nov. montícola: Meine beiden $ $ (Taf. VI, Fig. 49,
Cotype I und Fig. 5 °» Cotype 2) sind mit einer Vorderflügellánge
von 14 mm. etwas kleiner ais occidentalis mit 15-16 mm. Die
Grundfarbe der Vorderflügel ist ein lebhaftes Orangebraun, das
rein jedoch nur an der Costa und ais Einfassung der sehr reich
ausgebildeten schwarzen Querfleckenzeichnung sichtbar wird, da
auch die zwischen den Bandern liegende Flügelgrundtache vollstandig
mit schlitter angeordneten groben grauschwarzen Schuppen bedeckt
ist. Die schwarzen Querbander sind sehr kraftig entwickelt, bestehen
aus aneinandergereihten zusammengeflossenen I'lecken und sind genau
so angeordnet wie bei breveti. Insbesondere ist auch die 5-, áusserste
Ouerbinde sehr markant und ist strahlenartig, vor allem im Apex, bis
an die Fransenbasis ausgeflossen. Wie die Bilder der occidentalis
(emmanuelii ) zeigen und wie auch aus Rothschilds Urbeschreibung
hervorgeht, ist occidentalis viel schwacher gefleckt, insbesondere im
áusseren Drittel der Vorderflügel. Infolge der tiefschwarzen Bander,
deren orangebrauner Einfassung und der dunklen Ausfüllung des
Banderzwischenraumes machen die Vorderflügel der montícola einen
sehr unruhigen, bunten, pantherfellartig wirkenden Eindruck.
Die Hinterflügel sind lebhaft karminrosa mit breiter schwarzer
Saumbinde, welche auch die ganze Innenrandfalte ausfüllt. Ferner ein
an der Costa mit dem Saumband zusammengeflossener Mittelfleck am
Zellschluss und ein schwarzer Fleck in der Mitte der Mittelzelle, der
bei dem einen Stück langs der Cubitalader streifenartig bis zum Innen-
winkel in das Saumband ausgeflossen ist. Bei dem zweiten Stück ist
dieser Streifen nicht vollstandig, sondern es findet sich nur ein
schwarzer Fleck in der Zellmitte und ein Fleck an der Gabelung der
276 BEITRAG ZUR LEPIDOPTERBNFAUNA DES RIFGKB1RGES
Cubitalader. Die Fransen der Vorderflügel sind braunschwarz, jene
der Hinterflügel rosa.
Unterseite wie die Oberseite, nur etwas matter gefarbt. Auf den
Vorderflügeln sind die schwarzen Bander sehr deutlich, die Grund-
farbe bleibt aber Uberall erhalten, da der Raum zwischen den Bándern
nicht dunkler ausgefüllt ist.
Palpen schwarzbraun, das Endglied orangegelb (also besser zu
occidentalis ais zu breveti passend). Stirne schvvarz, zwischen den Füh-
lern und die Fühlerbasis selbst gelblichgrau. Fühlergeissel bis zur
Halfte rot, gegen die Spitze ockerbraum mit schwarzen Kammzahnen,
die etwas kürzer erscheinen ais bei breveti. Thorax grobwollig dunkel-
schwarzbraun mit wenigen eingesprengten bráunlichen Ilaaren. Abdo¬
men am Rücken und an den Seiten schwárzlich mit dichter wolliger
ockergelber Behaarung. Unterseite von Thorax und Abdomen gold-
gelb, ebenso die dicht wollig behaarten Beine. Die Tarsen rot. Ein
der montícola , besonders ¡n der Vorderflügel-Zeichnung, schon recht
nahekommendes, aber nicht so lebhaft gefarbtes und auf den Hin-
terflügeln—mit unterbrochener Saumbinde—viel schwacher gezeich-
netes Stück zeigt die Abbildung einer breveti bei Obthr., Et. de Lép.
Comp., V/l, Fig. 709.
Ich halte alie diese Formen [breveti- occidentalis-montícola) für
zusammen- und zu einer Art gehorig. Dafür spricht die bei alien drei
Formen ganz analoge Anlage der Zeichnung, besonders der dunklen
Querbánder der Vorderflügel, die Fleckung der Hinterflügel und ver-
schiedene kleinere Merkmale. Das Wiener Musealstück der breveti
zeigt z. B. auf den Hinterflügeln die schwarze Saumbinde an genau
der gleichen Stelle unterbrochen wie dies auf den Bildern der etnma-
mielii ersichtlich ist. Selbst bei den doch stark verdunkelten montícola
sind am Hinterflügelsaum die Enden der Adern M3 und Cl rosa ge¬
farbt und springen leicht zackig ¡n die schwarze Saumbinde ein.
In diesem Zusammenhang ware noch Phragmatobia ( Ocnogyna )
joiceyi Talb. (Hill, 1 . c.) zu erwáhnen, die vielfache Aehnlichkeiten mit
breveti und montícola aufweist. Die im Hohen Atlas vorkommende
joiceyi —es liegt mir ein $ aus der Wiener Musealsammlung vom
Tachdirt-Pass vor—hat die dunklen Fleckenreihen auf den Vorder-
flügeln ganz analog der breveti bzw. montícola angeordnet, doch sind
‘hre Flojel etwas kürzer und gedrungener, daher die in deutlich er
h. rkisskr: speziellkr teil
277
getrennte Flecke aufgelosten dunklen Bander ¡n starkeren Bogen
gekrtlmmt. Auch die Hinterflügel sind ziemlich breiter. Ausserdem
ist bei joiceyi die Unterseite viel schwacher gezeichnet und das
Wichtigste: es fehlt vollstandig jede Spur von Rot oder Rosa, sowohl
auf den Flügeln wie auch am Korper, es treten nur lebhaft gelbeTone
ais Grundfarbe auf. In der Originalbeschreibung der joiceyi fehlt jeder
Hinvveis auf die doch recht weitgehende und in die Augen fallende
Aehnlichkeit mit breveti.
Eine entfernte andere Verwandte der breveti , mit der sie in der
Originalbeschreibung verglichen wird, ist Phragmatobia ( Trichosoma )
nisseni D. Luc. (Bull. Soc. Ent. Fr., 1920, p. 297), die aber eher der
Gruppe fuliginosa L. bzw. férvida Stgr. nahesteht, denn sie unter-
scheidet sich von breveti durch das Fehlen der grossen schwarzen
Vorderflügelflecke, die starkeren Fuhlerkammzáhne und die mehr
lánglichen und schmáleren Vorderflügel. Nisseni nahert sich daher
durch diese schwachere Fleckenzeichnung schon stark der férvida,
hat auch wie diese einen roten Hinterleib.
Die genauere Klarung der verwandtschaftlichen Beziehungen all
dieser Formen wird wohl erst bei Vorliegen von mehr Material durch
vergleichende Genitaluntersuchungen und durch ausgedehnte Zucht-
versuche moglich sein, die insbesondere auch die 9 ergeben würden,
die bei einzelnen Formen noch nicht bekannt sind, zum Teil auch
ungeflllgelt sein sollen.
Ohne daher der Entscheidung vorzugreifen, was ais gute Art und
was nur ais Formen einer vielfach differenzierten Kollektivart aufzu-
fassen ist, konnen wir doch eine gewisse ráumliche Scheidung dieser
einander sozusagen vertretenden Formen hinsichtlich ihrer Ver-
breitungsgebiete feststellen: 1) Phragmatobia nisseni Luc., die hellste
Form von der marokkanischen Westküste. 2) Ph. breveti breveti
Obthr., hell, lebhaft und grob gezeichnet aus Westalgerien. 3) Ph. bre -
veti occidentalis Rthsch. Im allgemeinen düsterer gefárbt, die dunklen
Zeichnungen reduziert, aus mittleren Lagen in Westmarokko (Um-
gebung von Meknes, Westhang des Mittleren Atlas). 4) Ph. breveti mon¬
tícola Reisser, die dunkelste und am reichsten gezeichnete bunteste
Form aus dem Rifgebirge. Vielleicht liegt hier ein Fall des Hey-
demannschen «Gebirgs- und Ktlstenmelanismus» vor (Heydemann,
«Der Gebirgs- und Küstenmelanismus- und Nigrismus», Int. Ent.
278
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERKNFAUNA DES R1FGEBIRGES
Ztschr., Guben, XXI, 19279, p. 247 ff.) 5) Ph. {? breveti) joiceyi'Ya\b.,
die am weitesten nach Slldosten vorgeschobene Form der Gruppe, ¡m
Hohen Atlas, auf dessen ostlichen und südostlichen Abhangen sie
Ende Maí 1927 von Le Cerf entdeckt wurde.
Die Verbreitung dieser Gruppe einander sehr nahestehender
Arctiiden Formen zeigt eine recht weitgehende Analogie zum Vor-
koramen der einzelnen, schon ziemlich stark difTerenzierten Rassen des
Satyrus abdelkader Pier. (Vgl. hiezu oben, pp. 86-87).
199. Arctia villica (L.) konewkai Frr.—TB, p. 229.—MW,
p. 381.—Bl., p. 222.—Ob. íga, pp. 169-171 {angélica B.).—Ro, p. 141.
HY, p. 339 {angélica B.).—R 29, p. 239 {angélica B.).—Izilan, 5.VI.-
A’F., II.VI, Hauptflugzeit Ende Mai. Die Falter passen am besten zu
konewkai Frr., sie haben die hellgelben Vorderflügelflecke wohl zu
Binden zusammengeflossen, doch sind diese nicht besonders breit und
nehmen nicht den grossten Teil der Flügelfláche in Anspruch, wie
dies bei stldspanischen Stílcken sehr haufig vorkommt. Die Verteilung
von gelben Bandern und schwarzer Grundfarbe steht in annahernd
demselben Verháltnis wie bei Exemplaren aus Oesterreich. Der dritte
Fleck am Vorderrand (am Schluss der Mittelzelle) ist meist nur ganz
klein. Die Hinterflügel sind bei den etwas heller im Ton ais bei
osterreichischen Stücken. Das Abdomen ist, wie bereits von Oberthür
angegeben, viel weniger ausgedehnt rot getarbt, das Rot ist auf die
Analspitze, die Seiten und die Unterseite beschrankt und besonders
bei den 9 oberseits fast vollstandig verschwunden. Dasselbe ist übri-
gens auch bei spanischen Exemplaren haufig der Fall. Die 9 wurden
auch bei Tag, aus Gebüsch aufgescheucht, gefangen.
200. Coscinia cribraria (L.) chrysocephala Hb. — R Suppl.,
p. 400.—Ob. 19a, p. 169.—HY, p. 339 -—R 27, P- 229.—Izilan, 6. VI.-
A’F., 24.VI. Die Stücke sind nicht ganz typische chrysocephala , da
die nicht sehr intensive Gelbfárbung auf den Kopf allein beschrankt
ist, wahrend der Halskragen und die Schulterdecken weiss bleiben,
dagegen ist die Analspitze ebenfalls gelb. Die Vorderfiügel tragen oft
am Zellende zwei feine schwarzliche Punkte (ab. colon Hb.), die Hinter-
fiügel sind einfarbig grau, nur seiten im Faltenteil weisslich aufgehellt.
h. reisser: spezibllkr teil
279
Lithosiidae >.
201. *Lithosia (Ilema) caniola (Hb.) spodeola Zerny.—
/Kat.? Maur.).—Nur zwei 9 > Izilan, anfangsjuni.—A’F., 12.VI. Das eine
Tier hat auch die Hinterflügel ziemlich stark grau verdtistert. \ T ar. spo¬
deola kommt auch in Corsica vor, wo ich sie wiederholt im Juli und
wieder im September bei Evisa fing. Die Art ist bisher noch nicht mit
Sicherheit aus Marokko nachgewiesen.
Zygaenidae.
202. Zygaena loyselis (Obthr.) ungemachi Le Cerf.—Ob. 19a,
p. 157 {loyselis Obthr.).—Le Cerf, Bull. Soc. Ent. de France, 1923,
p. 200 (Originalbeschreibung).—Ro, p. 140 {Z. ungemachi Le Cerf
und Z. ungemachi montana Rthsch.).—HY, p. 338 {loyselis monta¬
na Rthsch.).—R 27, p. 229.—R 29, p. 238 {loyselis montana Rthsch.)
Ein tadelloses 9 » Izilan, anfangsjuni, leg. Dürck, der typischen unge-
machi Le Cerf entsprechend mit rotem Halskragen und roten Schul-
terdecken sowie ein weiteres 9 > A’F., 12.VI, das mit Rücksicht auf
die lebhaftere Fárbung und den vollstándig roten Halskragen besser
zu ungemachi Le Cerf ais zu montana Rthsch. passt, in gewisser Hin*
sicht aber zwischen diesen beiden Formen steht, da bei meinem Stück
die Schulterdecken, die nach Le Cerf bei ungemachi rot gesaumt sein
sollen, schwarz sind. Wie bei mehreren in letzter Zeit aus Marokko
beschriebenen Zygaenen-Rassen und «Arten», von welchen immer
nur ganz wenige Stiicke bekanntgeworden sind, ist es bei den oft
sehr kurz gehaltenen Beschreibungen schwer, sich über die Zugeho-
rigkeit zu den einzelnen Formen und deren Verhaltnis zu einander ein
richtiges Bild zu machen, solange nicht mehr Material vorliegt. Es
wáre daher dringend zu wünschen, wenn auf Grund grosserer Serien
die Verhaltnisse geklart werden konnten. Hiebei dürfte es sich wohl
herausstellen, dass viele dieser Formen zusammengehoren, bzw. nur
1 R Sp, p. 325: Paidia murina fuliginosa Reisser (ais griseola Rthsch.
subsp. nov. angeführt. Vergl. hiezu das Literaturverzeichnis, p. 75). Xauen,
22 .VII.
BEITRAG ZUR LEPIDOPTKRKNFAUNA DBS RIFGEB1RGKS
28o
individuelle Aberrationen innerhalb eines grosseren Formenkreises
darstellen. Gerade bei den marokkanischen Zygaenen sollten übrigens
die AusfUhrungen Reiss’ in seiner Einleitung zur Bearbeitung der Zy¬
gaenen im Seitz-Nachtrag, II, p. 7, betreffs der Namensgebung und
Aufstellung von Formen dringend beherzigt werden ! Uebrigens ist es
mir unverstandlich, wieso Reiss, 1. c., p. 13, bei den Unterschieden
zvvischen loyselis montana und loyselis ungemachi angeben konnte,
dass erstere ganz schvvarze Beine habe, da Le Cerf in der Originalbe.
schreibung der ungemachi ausdrücklich angibt: «pattes et l’abdomen
entierement noir bleu», dieses Merkmal also für beide Formen zutrifft.
203. Zygaena favonia (Frr.) littoralis Rthsch.—MW, p. 391.
R Suppl., p. 336.—Ob. 19a, p. 157, Figs. 4453-4454.—Ro, p. 140.—
HY, p. 337.—R 27, p. 228.—N, p. IO (Samtliche hier angefuhrten Zitate
beziehen sich auf favonia borreyi Obthr.).—Izilan, 4.VI.A’F., 15.VI.
Vor allem in der Umgebung der Moschee Sidi M’Fta’a háufig, aus-
serdem fanden wir die Art auch am 26.VI oberhalb von Xauen, und
zwar an beiden Platzen favonia littoralis Rthsch. wie auch f. pseudo-
staudingeri. Obwohl von alien Autoren nur borreyi Obthr. von Marok-
ko, wo ja vorzugsweise in den Atlasgebieten gesammelt wurde, ange-
geben wurde (auch Meade-Waldos Erwahnung einer schwarzlichen
favonia- Form spricht für die damals noch nicht besonders benannte
borreyi ), stelle ich unsere Sttlcke doch lieber zu littoralis Rthsch., da
sie im Vergleich mit Oberthürs Figuren der borreyi (Figs. 4453 * 4454 )
viel zu lebhaft gefárbt sind. Ein mit starker verkleinerten Flecken,
breiter geschwárztem Hinterfltigel-Apex und -Aussenrand und ganz
gelben Beinen konnte auch zu maroccensis Reiss gestellt werden. Ich
habe aber nur etwa ein Dutzend Falter, so dass die rassenmássige
Zuteilung nur mit einer gewissen Reserve vorgenommen werden kann.
Ein (f (leg. Dllrck, Izilan, 4.VI) hat reiner karminrote Flecken und
HinterflUgel, so dass es zu borreyi Obthr. gestellt werden kann.
204. * Zygaena theryi Joann.—Zwei <f wurden von Diirck am
3.VI bei den schtltteren kleinen Getreidefeldern in der Doline unter-
halb des Izilanlagers gefangen. Die Stücke zeigen insbesondere auf
den Hinterflügeln lebhafteren Blauglanz ais lavandulae Esp. Die Stelle
des roten Einzelfleckes auf den Hinterflügeln der letzteren ist bei
theryi Joann. oberseits durch eine schwárzliche etwas glanzlose Verdun-
h. rkissbr: spezieller tbil
281
kelung des blauen Flügelgrundes kenntlich. Unterseits ist auf den Vor-
derflügeln der Fleck 4 durch die Ader ¡n zwei kleine Flecke geteilt;
alie Flecke bleiben scharf getrennt. Auf den Hinterflügeln ist der rote
Einzelfleck im Apex durch ein kleines Haufchen roter Schuppen an-
gedeutet. Halskragen weiss, die Fühler viel schlanker ais bei lavandu-
lae Esp. Bisher nur aus Algerien bekannt. Lavandulae Esp. ist in Ma-
rokko in wenigen StUcken nachgewiesen worden.
205. Zygaena maroccana Rthsch.—R Suppl., p. 342 (Original-
beschreibung).—HY, p. 338 ( harterti Rthsch.).—R 27, p. 229 (orana
harterti Rthsch.).—R 29, p. 239 (harterti Rthsch.).—Hill, p. 107 (car-
niolica maroccana Rthsch.).—Von dieser Art waren bisher nur die Iype
(ein 9 aus Mogador) und drei weitere 9 (nach Talbot, Hill, p. 107,
von Tenfecht, 1.000-1.300 m. sowie vom Tizi N’Test und Djebel
Imress, 2.000-2.450 m.) bekannt, wahrend das $ noch unbeschrieben
ist. Es liegt nun eine grossere Serie, darunter auch $ in Anzahl, vor.
Die Art bietet insoferne kein einheitliches Bild, ais fünf- und sechs-
fleckige Formen nebeneinander vorkommen; d. h., der 6. Fleck ist nur
selten gross und nierentormig ausgebildet (vorzugsweise bei den 9 )>
wahrend er meistens im Verschwinden begriffen ist, wobei seine untere
Hálfte in tropfenformiger Gestalt langer erhalten bleiben kann. Die
Mehrzahl der Stücke ist aber fünffleckig; hiebei überwiegen die $,
fünffleckige 9 sind nicht háufig. Der 6 . I leck ist fast stets, auch wenn
er gut ausgebildet ist, mehr oder weniger von den Adern fein schwarz
durchschnitten (Taf. VI, Figs. 5 U 5 2: cf fünffleckig; Figs. 53 » 54 -
$ sechsfleckig; Fig. 55 : 9 fünffleckig; Fig. 56: 9 sechsfleckig).
Die gelbe Umrandung der Flecke I bis 5 wechselt in ihrer Starke,
der 6. Fleck bleibt ungerandet. Die Umrandung kann kráftig, wie bei
carniolica onobrychis Schiff. sein, und hiebei die Flecke vollstándig
umschliessen; am schwachsten ist das Gelb an der Aussenseite von
Fleck I zu bemerken. Wenn die Umrandung zurückgebildet ist, kann
sie haarfein werden, bisweilen bei manchen Flecken überhaupt fehlen.
Am lángsten erhált sie sich auf den Aussenseiten der Mecke 2, 3
und 4. Fleck I und 2 sind fast immer zusammengeflossen, Fleck 3
bleibt klein und gerundet, Fleck 4 tritt gross und auffallend—oft ais
grósster Fleck überhaupt—hervor; er hat annahernd quadratische
oder rhombische Gestalt. Fleck 3 und 4 sind mitunter zusammenge-
282
BBITKAG ZUR LEPIDOPTERKNFAUNA DBS RIFOEBIRGES
flossen. Fleck 5 ¡st ungetahr rechteckig, an den Aussenseiten oft etwas
eingedrückt. Fleck 6 wurde schon frliher besprochen.
Die Grundfarbe der Vorderflügel ist ein schones metallisches
Dunkelblau, die Fransen sind schwarz mit gelblichem Schimmer. Die
Hinterfltigel sind wie die Vorderflllgelflecke dunkel zinnoberot, im
Apex ca. I mm. breit schwarz, der Saum wie auch die Fransen
ca. I mm. breit, unregelmassig schwarz, mit Vorsprüngen nach innen
in wechselnder Ausbildung auf Ader C2, manchmal auch auf Ader A 2,
auf letzterer bisweilen — mitunter auch auf Ader A 3—bis gegen
die Basis schwarz bestaubt, die Behaarung dort meistens gleichfalls
schwarz. Manche Stücke haben einen ziemlich stark verbreiterten
Saum, dementsprechend auch den Apex weiterreichend verdunkelt.
Unterseits sind der Saum der Hinterfltigel und der Vorderflügel-
Diskus schwach metallisch dunkelblau, etwas violett irisierend, gegen
den Vorderflügel-Apex zu etwas intensiver getarbt. Die Flecke ein
wenig, die Hinterflügel kaum matter rot ais oberseits. Die Flecke
mitunter mit Spuren der gelben Umrandung, sie bleiben getrennt, nur
zwischen Fleck I, 2 und 3, 4 sind die verbindenden Adern fein rot
angelegt. Die Flügel sind ziemlich breit, der Apex leicht gerundet.
Die Abbildung der 9 Type im Seitz-Supplement II, Tafel 2 o stellt
eines der selteneren spitzflíigeligeren Stücke dar, meistens ist der
Saum etwas steiler und ein wenig mehr gerundet. Vorderflügel-
lánge 12-14 1/2 mm., Exp. 26 30, 9 14 1/2-16, Exp. 31-32 1/2 mm.
Die Fühler kraftig, von etwa 2/5 der Vorderflügellange, ihre Ge-
stalt ahnlich wie bei carniolica, die Keule jedoch etwas stumpfer. Sie
sind vollstandig blauschwarz, auch an der aussersten Spitze. Ebenso
auch der Kopf, Thorax und das massig behaarte Abdomen. Thorax
und Abdomen ohne jede Spur einer hellen Behaarung bzw. eines ro¬
ten Gürtels. Die Beine haben blauschwarze Grundfarbe, sind aber
háufig dicht mit braunlichen Schuppen bekleidet.
Izilan, 5.VI.-A’F., 20.VI. Die Art ist an ihren Flugplatzen nicht
besonders selten, wir fanden aber jeden Tag nur einige Stücke. Sie
liebt ofíene Stellen inmitten der Buschvegetation, so z. B. die kleine
Doline unterhalb des Izilan-Lagers, aber auch auf dem mit réichliche-
rem Blumenflor bestandenen gegen den Bach sich hinziehenden Ab-
hang des Passes in der Nahe der Kabyla A’Faska war sie immer an-
zutreffen. Dort sassen die Falter auch ofters auf Disteln und Skabio-
H. reisser: spezieller teil
283
sen, allerdings nicht so fest, wie vielfach unsere einheimischen Zygae-
nen; bei einer Storung flogen sie rasch ab und waren dann ziemlich
ausdauernde Flieger. Wir trafen maroccana auch wiederholt oberhalb
von Izilan gelegentlich unseres Ausfluges nach Talambot, wo sie an
manchen Stellen recht zahlreich flog.
Ich bin überzeugt, dass zumindest harterti Rthsch. nur eine Form
der maroccana ist, da manche unserer Stticke bis auf das sattere Rot
genau mit der Abbüdung der harterti im Seitz-Supplement II, Ta-
fel 3 a Ubereinstimmen. Auch die braunen Beine sprechen für die Zu-
sammengehorigkeit. Aber auch youngi Rthsch. dürfte hieher gehdren,
sie ist vielleicht nur eine Aberration der maroccana mit vergrosserten
Flecken. Die trennenden Merkmale aller dieser Formen sind jeden-
falls nur ganz geringfügig, denn gerade die ais unterscheidendes Merk-
mal zvvischen youngi und orana angegebene grossere Lánge und stei-
lere Stellung des 6. (nicht 7 *> wie es > n der Urbeschreibung irrtümlich
heisst) Fieckes ist nichts Charakteristisches, da dieser in der gegen-
standlichen Gruppe sehr inkonstant ist, w¡e die Serie der maroc¬
cana zeigt. Die Bestimmung der maroccana vvurde von Dr. Zerny llber-
prtift.
206. Zygaena trifolii (Esp.) seriziati Obthr.—R Sp, p. 324.—
N, p. IO. —Die Art wurde von uns zahlreich gefunden, Izilan, 6.VÍ.-
A’F., 22.VI. Sie ist aber nicht besonders leicht zu fangen, da die
Falter recht ausdauernd íliegen, nicht lange an den Blíiten sitzen und
auch dort ziemlich scheu sind. Die Tiere variieren bedeutend, man
findet einerseits StUcke, welche der typischen trifolii recht ahnlich
sein konnen, andrerseits wieder stark verdunkelte bis zur ab. nigra
Dziurz. Am haufigsten ist die Form mit breitem schwarzem Aus-
senrand der Hinterflligel (ab. diffusemarginata Rthsch., 1 . c., p. 3 2 4 )»
deren Basis entweder von schwarzen Schuppen frei bleibt oder
nur geringe Bestaubung zeigt. Die extrem verdunkelten Exemplare
sind nicht allzu zahlreich. Die Grundfarbe der Vorderfliigel ist in der
Regel metallisch Blau, StUcke mit mehr grünblauem I on sind seltener.
207. Aglaope labasi Obthr.—Ob. 19a, p. 155, Fig. 4464-
4465.—Ich sah ein sicher zu dieser sehr auffallenden Art gehoriges
StUck oberhalb des A’Faska-Lagers auf einem Busch sitzen, welches
mir beim Versuch, es mit dem Glas abzunehmen, leider entkam.
284
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES RIFGEBIRGES
208. * Procris reisseri Nauf.—Zeitschr. d. Oest. Ent. Ver., xvn,
1932, p. 75.—Die Art steht graeca Jord. und Moros Hb. sehr nahe;
der Einfachheit halber sei hier die Originalbeschreibung Naufocks, dem
ich bei dieser Gelegenheit nochmals für seine freundliche Hilfe bei
der Bearbeitung der Procris- Arten danken mochte, wiedergegeben.
«In der Grosse und Flügelform am besten mit der Abbildung der
Procris graeca Jord. im Seitz II, Taf. I i, Ubereinstimmend. Da grae¬
ca Jord. jedoch allgemein nicht gut bekannt sein
dürfte, will ich die neue Art mit der besser be-
kannten chloros Hb. vergleichen. Vorderflügel-
lánge 11,5-12,5 mm. Expansión 25-26,5 mm.,
sehr grossen chloros Hb. gleichend. VorderflUgel
ein wenig breiter ais dort, grün oder etwas blau-
3
Figs. 1-3.— Schema-
tische Darstellung
des Genitalappara-
tes von Proc 7 ‘is rtis-
f¿riNauf.:i, Genita-
lapparat des 2
und 3, Hinterleibs-
ende des mit
Ventralplatte.
(Del. Naufock).
grün. Vorderrand von der Basis bis zur Hügel-
halfte, Flügelwurzel, Thorax und Kopf goldglán-
zend. Hinterflügel gleichmássig schwarzlichbraun,
nicht so dunkel wie bei manchen chloros Hb., in
der Flügelwurzel nicht heller und durchscheinend,
in der Analfalte nicht dunkler und diese nicht
vorgezogen, der Saum zwischen den Adern
starker vortretend, die Hinterflügelform daher
nicht so dreieckig wie bei chloros Hb., sondern
der Abbildung der graeca Jord. gleichend. Alie
Fransen schwarzlichbraun, seidenglánzend, an
ihren Enden etwas lichter. Hinterleib schwarz-
braun, seidenglánzend, gedrungen wie bei chlo¬
ros Hb. Unterseite aller Flügel schwarzlichbraun,
die Fransen daselbst nicht dunkler ais die Unter¬
seite. Vorderrand der Vorderflügel und Hinterflü-
gel sowie die Analfalte etwas gold- oder blauglánzend beschuppt. Brust,
Beine und Hinterleib ebenfalls gold- und blauglánzend. Der Schaft
der Kammfühler etwas schmáchtiger und mit schlankerer Spitze ais bei
chloros Hb., die Kammzáhne gegen die Fühlerspitze etwas kürzer ais
dort. Die Ventralplatte (Fig. 2 und 3) reicht wie bei cognata H. S. 1
1 «Unter cognata H. S. ist jene Procris zu verstehen, welche im «Seitz» und
im «Berge-Rebel» ais solche behandelt wird. Im «Spuler» wird ais cogna¬
ta H. S. eine andere Art behandelt » (Naufock).
h. reisser: spkzikller tkil
285
nicht bis zur Genitalóffnung und scheint ebenso variabel in ihrer Form
zu sein wie dort. Der Genitalapparat (Fig. i) zeigt einfache Vaivén und
im Penis ein ganz eigenes dornartiges Gebilde. Chloros Hb. hat an den
Vaivén einen kurzen Dorn und im Penis ein Dornbüschel, graeca Jord.
triigt an den Vaivén zwei Zahne und im Penis ein ahnliches dorniges
Büschel wie chloros Hb.»
Wir fanden nur wenige Stticke—ausser den Typen befinden sich
noch einige weitere Exempiare in coll. Dtirck—in der Nahe der Ka-
byla Izilan, am 5 * und 6.VI. Eine der Typen gehort zu einer aberra-
tiven blaugrünen Form. Genitalapparat: Tafel VII, P'igur 6, schema-
tische Darstellung hier nebenstehend.
209. *Procris mauretanica Nauf. — Zeitschr. d. Oest. Ent.
Ver., xvxi, 1932, p. 77.— Procris mauretanica Nauf. flog, gleichfalls
nicht haufig, in der Umgebung von A’Faska, 12.-15.VI. Genitalappa¬
rat: Tafel VII, P'igur 7, schematische Darstellung hier nebenstehend.
Auch hier wiederhole ich Naufocks Original-
beschreibung.
«Von Pr. geryon PIb. ausserst schwer—im
9 beinahe gar nicht—zu unterscheiden. Vor-
derflügellangen: 10,5-11 mm., Expansión
23-23,5 mm.; 9 11 mm., Expansión 23 mm.
Vorderfltigel griin, goldglánzend, die Glanz-
schuppen an ihren Enden deutlich eingekerbt.
Bei geryon Hb. und obscura Z. sind diese an
ihren Enden gerade abgegrenzt. Vorderflügel
beim cf etvvas schmáler, die Vorderflügelspitze
scharfer und der Saum schrager ais bei ge¬
ryon PIb., in seiner P'lügelform ahnlich wie bei
obscura Z. Plinterflügel dunkle schwarzbraun
ais bei geryon Hb., ebenso gleichmassig dicht
beschuppt und nicht gegen seine Basis heller
und durchscheinender werdend, wie dies bei
obscura Z. der Fall ist. Die Fühler sind beim
Figs. 4 und 5.— .Sche¬
matische Darstellung
des Genitalapparates
von Procris mauretani¬
ca Nauf.: 4, Genitalap¬
parat des cf; 5, Hinter-
leibsende des mit
Ventralplatte.
(Del. Naufock).
<$ und 9 vollkommen gleich mit jenen von
geryon Hb. und auch sonst finde ich weiters keine Unterschiede ge-
genüber dieser. Die Ventralplatte des $ (P'ig. 5 ) jedoch anders
286
BHITRAG ZUR I.EPIDOPTERENFAUNA DES RIFGEB1RGES
geformt ais bei geryon Hb. Sie ist ahnlich wie bei obscura Z. oder
statices L. und reicht bis zur Genitaldffnung. Jene des einzigen vorlie-
genden 9 ist nicht gut sichtbar und in ihrer Form erkennbar, da die
Hinterleibspitze eingebogen ist. Im Genitalapparat des 3 1 (Fig. 4) ist
der Uncus schwácher und zierlicher, die Valve schmaler, íhr Ende
schráger abgestutzt und ihre obere Ecke mehr vorgezogen ais bei ge¬
ryon Hb. Der Penis ist in seiner Mitte etwas stárker und trágt nicht
einen, sondern zwei gekrümmte Dorne in seinem Innern.»
Megalopygidae.
210. Somabrachys spec.—Einige unbestimmbare Raupen, die
jedoch nicht zur Entwicklung gelangten, wurden bei A’Faska ge-
funden.
Heterogynidae.
211. Heterogynis paradoxa Rbr. (?).—Ob. 19a, p. 162.—Izilan,
5. und 6.VI. Die Bestimmung bleibt unsicher, da ich nur einige 3”
besitze, die ich tagsLiber an Grasstengeln sitzend auffand, dagegen
vveder 9 noch Gespinste, was umso auñallender ist, ais die rosenfar-
bigen Kokons der ramburi Ky (paradoxa Rbr.) in der Sierra Nevada
auf Schritt und Tritt zu sehen waren. Die marokkanischen StUcke
sind etwas grosser und mehr russig-grauschwarz ais die, auch etwas
kleineren, braunlichschwarzen Nevada-Tiere. Gegenüber penella Dup.
aus dem adriatischen Küstengebiet sind die marokkanischen Falter
ein wenig zarter gebaut und auch spitzflUgeliger.
Psychidae.
212. *Aptcrona gracilis Spr.—Ein 3% A’F., 12.VI. Das Stlick
ist etwas grosser ais andalusische aus der Sierra de Alfacar. Bisher
aus Marokko noch nicht bekannt.
H. rkisskr: spezihllkr TE1L
287
Aegeriidae.
213. *Chamaesphecia aerifrons Z.—Drei Stück, A’F., 11.-
22.-VI. Die kleinen und unscheinbaren Falter schwármten gerne an
den Cistusblüten. Nach Le Cerf, «Faune barberesque des Lépidopte-
res, Aegeriidae II», Et. de Lép. Comp., xvn, 1920, pp. 510-523, ist
die Art wohl schon von verschiedenen Orten Algeriens bekannt, aus
Marokko aber bisher noch nicht nachgewiesen.
Cossidae.
214* Cossus cossus L.—Ob. 19a, p. 139.—LM, p. 81.—Ein <$,
Izilan, 9.VI, leg. Dtirck, welches einen sehr abweichenden Eindruck
macht und vvenn schon keine eigene Art, so doch mit grosser Wahr-
scheinlichkeit eine eigene Lokalform darstellen dürfte. Es ware daher
von dieser Art, die schon ohne besondere Bemerkungen iiber ihr Aus-
sehen von Marokko angegeben ist, weiteres Material jedenfalls sehr
erwllnscht.
Das Tier ist ziemlich gross, Lange der Vorderflügel 34 rnm., deren
Apex spitzer, der Saum steiler und die Grundfarbe etwas dunkler,
auf den Hinterflügeln etwas lichter grau ais bei Stücken aus Mittel-
europa. Sehr auíTallend sind die beiden schwarzen Querlinien, deren
erste bei 3/4 der Costa beginnend ais dicker gerader Strich senkrecht
bis zum Innenvvinkel zieht, wahrend die zweite ¡ni Apex (bei 2/3 des
Abstandes der ersten Querlinie von der Flügelspitze beginnend)
gleichfalls fast senkrecht zur Costa und der ersten Linie annáhernd
parallel verlaufend in gleicher Stiirke gerade zum Saum zieht, wo sie
im unieren Drittel, oberhalb des Innenwinkels mündet. Die erste Li-
nie ist distal, die zweite beiderseits lichtgrau angelegt. Auch in der
Mitte des Innenrandes verlauft eine etwas schwachere schwarze Linie,
ungefiihr bei Ader C t beginnend, senkrecht zum Innenrand, nach
aussen gleichfalls lichtgrau gewassert. Ferner findet sich im Mittelfeld,
insbesondere in der Zelle und in dem unmittelbar darunterliegenden
Raum eine stárkere Einmengung weisslichgrauer Beschuppung. Die
Hinterflügel etwas lichter grau ais die Vorderflügel, mit deutlicheren
288
BEITRAG ZUR I.KPIDOPriíRENFAUNA DES RIFGEBIRGES
schwarzen Netzzeichnungen die Fransen aller Flügel scharf gescheckt.
Unterseits die Vorderflügel im Basalteil, vor allem in der Mittelzelle,
sowie die Hinterflügel zu Gánze weisslichgrau. Auf den ersteren sind
die beiden geraden schwarzen Querstreifen ebenso deutlich wie ober-
seits, die Fransen und der Saum stárker weisslichgrau bestaubt. Auf
den Hinterflügeln ist eine reiche schvvárzliche Netzzeichnung entwickelt
und an der Mittelzelle die Adern R und C schwarz angelegt. Ferner
finden sich in der Flügelmitte (aussen an der Mittelzelle) zwei binden-
artig verflossene schwarze Flecke und eine ziemlich geschlossene
Fig. 6 .—Cossus cossus L., 9*, Mauretania, Rifgebirge, Izilan.
(Phot. Grogl.)
schwárzliche Postmediane. Stirne und Palpen sind gleichfalls weiss¬
lichgrau, die Fühler mit kráftigen Kammzahnen versehen.
Auííallenderweise sehen Stlicke vom Libanon diesem marokka-
nischen Falter recht ahnlich, doch sind dort die Querstreifen nicht so
scharf abgesetzt und verlaufen nicht so gerade. Mit der aus Albarra-
cin beschriebenen ab. albescens Kitt (Zeitschr. d. Oest. Knt. \ er., x,
1925, p. 29), die viel heller gefarbt ist und eine andere Verteilung
der lichten Partien aufweist sowie «be¡ oberílachlicher Betrachtung
1 Auf der Abbildung sind die Zeichnungen des Vorderflügels auf der lin-
ken Seite, jene des Hinterflügels auf der rechten Seite deutlicher heiausge.
kommen.
h. reissek: spezieller teil
289
an Cossus terebra erinnert», hat das scharf und kontrastreich (beson-
ders auch unterseits !) gezeichnete marokkanische Stück nichts zu tun.
215. Zeuzera pyrina L.—TB, p. 230.—MW, p. 391.—Bl.,
p. 222 — Ob. 19a, p. 139.—LM, p. 81.—Vereinzelt, Izilan, 8.VI,-A’F.,
15. VI.
Pyralidae.
216. Lamoria anella Schiff.—Ob. 19a, p. 324.
217. Eromene ramburiella Dup.—Ob. 19a, p. 328.
218. Eromene ocellea Hw.—Ob. 19a, p. 328.
219. *Homoeosonia albatella Rag.
220. Homoeosoma nimbella Z.—Ob. 190» P> 33 1 *—Rbl, p. 80.
221 . *Homoeosoma spec. A und
222. *Homoeosoma spec. B.—Diese beiden Arten passen zu
keiner der bisher bekannten Arten und sind vermutlich neu; da je-
doch von beiden nur eine ganz geringe Anzahl von Faltern vorliegt,
wurde von einer Beschreibung und Benennung derselben abgesehen.
223. *Ephestia welseriella Z.
224. *Ephestia parasitella Stgr.
225. *Ephestia mistralella (Mili.) metoenella Zerny.
226. *Ephestia disparella Rag.
227. *Ephestia elutella Hb.
228. *Ephestia inquietella Zerny.—Von dieser bisher unbe-
kannten Art liegt eine kleine Serie (3 cf, 4 9 ) vor - Original-
beschreibung findet sich in der Zeitschr. d. Oest. Ent. \ ereins, xvii,
1932, p. 4I.AT., II.-23.VI.
229. Ancylosis cinnamomella Dup.—Ob. 19^» p- 33 1 -
230. *Maxillaria amatrix Zerny. Diese Art war bisher nur aus
Andalusien bekannt.
231. :i: Oxybia transversella Dup.
232. *Psorosa nucleolella Moeschl.
19
Eos, IX, 1933.
290
BKITRAG ZUR LhPIDOPTERFNFAUNA DES RIFGEBIRGES
233. Pempelia multifidella Chrét.—Ob. 19a, p. 332.
234- * Pempelia spec.—Es liegen einige Falter einer der P. sttb-
omatella Dup. sehr ahnlichen, nicht náher bestimmbaren Art vor.
Diese ist vielleicht eine neue Art.
235. Salebria palumbella (SchiíT.) liviella Zerny.—Ob. 19a,
p. 334 (palumbella Schiff.)
236. *Nephopteryx genistella Dup.
237. *Nephopteryx divisella Dup.—Bei dieser Art findet sich
im Katalog nur die Angabe «Africa»; sie ist daher wohl für Marokko
noch nicht mit Sicherheit nachgewiesen.
238. *Brephia compositella Tr.—In mehreren Stücken; die¬
se sind auíTallend gross und gehoren wahrscheinlich zu einer eigenen
Lokalrasse.
239. * Dioryctria abietella F.
240. *Amphithrix sublineatella Stgr.
241. Acrobasis obliqua Z.—Ob. 19a, p. 337.—Rbl, p. 82.
242. Acrobasis porphyrella Dup.—M\V, p. 392.
243. * Acrobasis rufella Trti.
244. Endotricha flammealis Schiff.—Ob. 19a, p. 271.—So-
wohl in der Nominatform wie auch in der ab. adustalis Irti.
245. Pyralis obsoletalis Mn.—Ob. 19 b, p. 84.
246. *Stemmatophora combustalis F.-R.
247. *Cledeobia moldávica Esp. (Kat.).—Nur <3" * n grosser
Anzahl, leg. Dtlrck, Izilan, Ende Mai. Die Falter gehoren der dunklen
Form an.
248. Cledeobia interjunctalis Gn.—M\V, p. 392.—Ob. 19a,
p. 269.—Ro, p. 151*—HY, p. 343 -—R 27, p. 233.—Rbl, p. 83.
249. *Stenia concoloralis Obthr.
250. *Scoparia resinea Hw.
251. Glyphodes unionalis Hb.—Ob. 190, p. 273.—LM, p. 94 -
252. *Evergestis desertalis Hb. (Kat.).—In Anzahl.
253. * Evergestis politalis Schiff.
H. RKISSKR*. SPEZ1KLLKR TEIL
291
254 - Nomophila noctuella Schiff.—TB, p. 231.—Ob. 190,
p. 276 ( Stenopteryx hybridalis HG.).—Ro, p. 151.—HY, p. 344.—
R 27, p. 233.—Wie Uberall, ist die Art auch ¡n Marokko sehr haufig.
255. Diasemia ramburialis Dup.—Ob. 19a, p. 271.
256. Mecyna pofygonalis (Hb.) gilvata F.—TB, p. 231 (po-
lygonalis Hb.).—MW, p. 392 {polygonalis Hb.).—Ob. 19 a, p. 276
(polygonalis Hb.)
257. *Cybolomia siccalis Gn.
258. *Pionea thalalis D. Luc.
259. Pionea íerrugalis Hb.—TB, p. 231.—Ob. 19 a, p. 276.—
Ro, p. 151.—R 27, p. 234 [Hapalia martialis Gn.).—LM, p. 95.
260. Pyrausta repandalis Schiff.—Ob. 19 a, p. 273.
261. Pyrausta lutealis Dup.—MW, p. 392 [flavalis Schiff.).—
Ob. 19 a, p. 273 ( flavalis Schiff.).—HY, p. 344 ( flavalis Schiff.)
262. * Pyrausta catilualis Hmps. (Kat.).—Es liegt eine kleine
Serie vor; bei einem fehlen die gelben Zeichnungen vollstandig.
263. * Pyrausta asinalis (Hb.) ab. obsoletalis Schaw.
264. Pyrausta sanguinalis L.—TB, p. 231 (v. haematalis Hb.).
R 27, p. 234.
265. Pyrausta aurata (Se.) meridionalis Stgr. — Ob. 19a,
p. 270 ( punicealis meridionalis Stgr.).—HY, p. 344 ( aurata Se.)
266. * Pyrausta reisseri Zerny.—Einige Sttlcke (4 cf, 2 9 )
dieser neuen Art, Izilan, ó.VI.-A’F., 20.VI. Die Originalbeschreibung
erfolgte in der Zeitschr. des Oest. Ent. Vereins., xvn, 193 2 > p* 42-
267. * Pyrausta nubilalis Hb.
268. *Tegostoma pudicalis Dup. (Kat.).—In Anzahl.
269. *Heliothela atralis Hb.
Pterophoridae.
270. Trichoptilus siceliota Z.—Hill, p. 232.—Rbl, p. 83.
271. Oxyptilus distans (Z.) gen. aest. laetus Z.—TB, p. 236.
Ob. 19a, p. 338.—Hill, p. 232.—Rbl, p. 83.
BEITRAG ZUR LKPIDOPTKRENFAUNA DES RIFGEBIRGES
292
272. *Platyptilia rhododactyla F.
273. Platyptilia acanthodactyla Hb. — IB, p. 236. Ob. 19 a »
p- 341 -
274. * Alucita xanthodactyla (Tr.) xerodactyla Z.
275. Alucita tetradactyla L.— Hill, p. 232.
276. * Alucita malacodactyla Z.
277. Alucita chordodactyla Stgr.—Hill, p. 232.
278. *Marasmarcha agrorum H.-S.
279. *Gypsochares olbiadactyla Mili.
280. Pterophorus monodactylus L.—Ob. 190, p. 34 1 •
281. Stenoptilia zophodactyla Dup.—Ob. 19a, p. 34 1 -
282. Stenoptilia bipunctidactyla (Hw.) arida Z. — Ob. 19a,
p. 342 .
Orneodidae.
283. *Orneodes palodactyla Z.
284. *Orneodes huebneri Wallgr.
Tortr icidae.
285. Acalla variegana SchifF. — Ob. 19a, p. 343 -
286. * Acalla ferrugana Tr.
287. Cacoecia unifasciana Dup.—Ob. 19a, p. 343 -
288. Tortrix croceana Hb.—Ob. 19a, p. 344 *
289. Cnephasia biruptana Chrét.—Ob. I 9 fl » P* 345 *
290. * Cnephasia spec.—Nur zwei Stücke einer kleinen, mcht
naher bestimmbaren Cnephasia- Art. Es liegt hier wahrscheinlich eme
neue Art vor.
291. Lozopera mauritanica Wisghm. (Kat.).—TB, p. 233.—
Wlsghm., Ent. M. M., xxxiv, 1898, p. 73.—Wisghm., Ent. M. M. (2),
xiv, 1903, p. 180.—Die Art wurde bereits von Trovey-Blackmore ais
h. reisser: spezieller teil
293
vermutlich neu erkannt und, ohne sie zu benennen, 1. c. kurz be-
schrieben. Walsingham benannte dann die Art im Ent. Monthly Mag.,
1898, p. 73. Er beschrieb sie nach einem StLlck vom Marz 1885 aus
Mogador, besass aber noch je ein weiteres Exemplar aus Algerien
und aus China (Chang Yang). Spaterhin erzog er dann eine grossere
Serie, vgl., 1 . c. Wir fanden nur ein Stück.
292. *Conchylis posterana Z.
293. *Conchylis infantana Kenn.
294. *Euxanthis locupletana Hb.
295. Evetria tessulatana Stgr.—LM, p. 97.
296. Crocidosema plebejana Z.—Rbl, p. 83.—LM, p. 97.
297. Bactra furfurana Hvv.—Rbl, p. 83.
298. *Notocelia incarnatana Hb.
299. *Epiblema luctuosana Dup.
300. Grapholitha succedana Froel.—TB, p. 232.—Ob. 19a,
P- 350 .
Y ponomeutidae.
301. *Yponomeuta egregiella Dup.
302. Zelleria oleastrella Mili.—Rbl, p. 84.
Plutellidae.
303. *Eidophasia syenitella H.-S.
304. Plutella maculipennis L.—Ob. iga, p. 352.—Hill, p. 238.
Dieser Ubiquist war auch im Rifgebirge haufig.
Gelechiidae.
305. *Bryotropha domestica Hvv.
306. Gelechia ericetella (Hb.) orcella Zerny.
294
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES RIFGBBIRGES
307. Xystophora helotella Stgr.—Wlsghm., Ent. M. M. (2),
xiv, 1903, p. 262.
308. *Lita diminuidla Z.
309. *Lita aethiops Westw.
310. *Lita spec.—Wenige StUcke einer vermutlich neuen, je-
doch nicht mit Sicherheit bestimmbaren Lita- Art.
311 . Anacampsis anthyllidella Hb.—Ob. 19a, p. 354.
312. * Anacampsis deverrae Wlsghm.
313. *Ptocheuusa paupella Z.—Rbl, p. 85.
314. *Ceuthomadarus rifellus Zerny.—Diese Art wurde von
uns neu entdeckt, 2 A’F., 19. und 20.VI. Die Originalbeschrei-
bung findet sich in der Zeitschr. des Oest. Ent. Vereins, xvii, 1932,
p. 42.
315. Paltodora striatella Hb.—Rbl, p. 85.
316. *Paltodora invisella Const.— Bisher nur aus Corsica
bekannt.
317. * Paltodora cytisella Curt.
318. Nothris verbascella Hb.—Ob. 19a, p. 355 *
319. Hypsolophus limbipunctellus Stgr.—Ob. 19a, p. 356.
320. *Anarsia spartiella Schrk.
321. Symmoca (Stibaromacha) ratella H.-S.—Hill, p. 235*—
Rbl, p. 85»
322. *Symmoca nigromaculella Rag.
323. *Symmoca sparsella Joann.
324. Pleurota bicostella (Cl.) aragonella Car.— TB, p. 234
( bicostella Cl.).—Ob. 19a, P- 3^3 ( bicostella Cl.).—Hill, p. 236 ( bicostel¬
la Cl.)
325. *Psecadia bipunctella F. (Kat.)
326. Depressaria alstroemeriana Cl.—Ob. 19a, p. 367.
327. ^Depressaria purpurea Hw.
328. Depressaria lutosella H.-S.—Ob. 19^, P- 3 67•
H. KEISSKK: SPBZ1ELLER TEIL
2 9S
329. Depressaria cnicella Tr.—Ob. 19a, p. 367.
330. *Depressaria tenebricosa Z.
331. *Depressaria douglasella Stt.
332. Depressaria raarcella Rbl. — Rbl, p. 86.
333. Lecithocera briantella Trt¡.—Ob. 19a, p. 368.
334. *Lecithocera pallicornella Stgr.
335. *Borkhausenia mercedella Stgr.
336. *Borkhausenia schaefferella L.
Elachistidae.
337. *Epermenia pontificella Hb.
338. *Epermenia aequidentella Hofm.
339. *Scythris scipionella Stgr.
340. Scythris acanthella (God.) desidella Ld.—Hill, p. 236
(acanthella God.)
341. *Ochromolopis ictella Hb.
342. Stagraatophora serratella Tr.—Ob. 19a, p. 3 ^ 9 *
343. *Stagmatophora sumptuosella Ld.
344. Stagmatophora fiordalisa Petry.—Die Art war bisher
nur aus Corsica bekannt, von wo sie bereits mehrfach nachgewiesen
erscheint.
345. * Coleophora leucapennella Hb.
346. * Coleophora vulnerariae Z.
347. Coleophora vicinella Z.—Hill, p. 238.
348. *Coleophora protecta Wlsghm.
349. * Coleophora vibicigerella Z.
350. ^Coleophora giraudi Rag.
351. * Coleophora cyrniella Rbl.—Diese Art war zuerst nur
aus Corsica bekannt, wurde spáterhin auch in Aragonien (Albarracin)
aufgefunden (vgl. Zerny, Eos, m, 1927, P- 483) und nun auch für
296
BEITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUN A DES R1FGEBIRGBS
Nordafrika festgestellt. Betreffs der systematischen Stellung vgl.
Zerny, 1 . c. Die marokkanischen Stücke zeichnen sich durch ihre
auffallende Grosse aus.
352. *Coleophora reisseri Rbl.—Diese bisher nur aus Corsica
und aus Südspanien (Murcia, Andalusien) bekannte Art erscheint
nun für Marokko und damit auch für Nordafrika nachgewiesen. Sie
dürfte wohl im westlichen Mittelmeergebiet verbreitet, bisher aber
meist Ubersehen worden sein.
353. *Coleophora calycotomella Stt.
Gracilariidae.
354. Coriscium sulphurellum H\v.—LM, p. 101.
355. *Lithocolletis sp.—Eine nicht náher mit Sicherheit be-
stimmbare der L. endryella Mn. nahestehende Art, die moglicher-
weise neu ist.
356. Tischeria marginea Hw.—Wlsghm., Ent. M. M. (2), xiv,
1903, p. 180.
Lyonetidae.
357. *Opostega chalcopepla Wlsghm.
Tineidae.
358. *Acrolepia granitella Tr.—(Kat.)
359. *Episcardia lardatella Ld.—(Kat.)
360. * Tinea turatiella Mili.
361. *Tinea quercicolella H.-S.
362. Tinea cloacella Hw.—Ob. 19tf, p. 376.
363. Tinea hirundinea Meyr.—Hill, p. 239.
364. * Tinea latiusculella Stt.
365. Tineola crassicornella Z.—Ob. 19a, 377.—Rbl, p. 86.
h. reisser: speziellkr TK1L
297
ERRATA
Im Text:
Pag. 62, Anm. 2, a.Zeile von unten: statt feslgestellte richtig: festgestellte.
Pag. 63, Zeile 4 von oben: 87 statt 89 Mikrolepidopteren.
Pag. 63, Anmerkung, letzte Zeile: betreffenden statt bebreflenden.
Pag. 67, unter 5 .Meade-VValdo, 2.Absatz, 5. Zeile von oben: statt Berges Tizi
Gourzá muss es richtig heissen: Passes Tizi Gourzá.
Pag. 85, Anmerkung, letzte Zeile: statt Stük richtig: Stück.
Pag. 86, 7.Zeile von unten: statt Stiicek» richtig: Stücken.
Pag. 87, Zeile 16 von oben: Rebel statt Rehel.
Pag. 212, Zeile 6 von oben: nach «Seitz-Supplement» ist noch das Zitat einzu-
fügen (Bd. I., p. 309).
Pag. 243, Zeile 8 von oben: phllipparia gehort fett gedruckt, die Form heisst
richtig Glossotrophia asellaria (H. S.) (= isabellaria Mili.)
philipparia Prout.
Pag. 251, Anmerkung, Zeile 3 von unten: aufgestellt statt Aufgestellt.
Au! den Tafeln:
Hier sind bei einzelnen Bildern die Ñamen der Photographen zu erglinzen,
und zwar:
Taf. II, Bild 3 und 4: Phot. Dürck.
Taf. III, Bild 7: Phot. Reisser.
Taf. V, Figs. 13-38: Phot. Grogl.
Taf. VII, Figs. 1-7: Phot. Br. Klein.
Taf. VIII und IX: del. Sterneck.
Tafelerklárung.
Tafbl IV.
Fig. ■. Lycaena nivcsccns Kef. Unterseite. Andalusia, Sierra de Alfacar.
Fig. 2. L. hylas Esp. Unterseite. Austria inferior.
Fig. 3. L. hylas Esp. </, Unterseite. Andalusia, Granada, Cerro del Sol.
Fig.' 4. L. hylas Esp. ¿ (var.?), Unterseite. Andalusia, Sierra Nevada,
Veleta, 3200 m.
Fig. 5. L. atlántica Elw. rf 1 , Unterseite, Mauretania, Rifgebirge, Izilan.
298 BBITRAG ZUR LEPIDOPTERENFAUNA DES R1FGEBIRGES
Fig. 6. Spilothyrus stauderi Rev. Mauretania, Rifgebirge, A’Faska.
Fig. 7. S . stauderi Rev. Mauretania, Rifgebirge, Izilan.
Fig. 8 . Notodonta ziczac L. 5 . Austria, Burgenland.
Fig. 9.
Fig. 10.
Fig. 11.
N. ziczac L. J. Mauretania, Rifgebirge, A’Faska.
Hoplitispowelli Obthr. Mauretania, Rifgebirge, Izilan.
Dendrolimus pini (L.) atlántica Le Cerf <3*. Mauretania, Rifgebirge
Izilan.
Fig. 12. D. pini (L.) corsaria Schaw. (^-Cotype, Corsica, Col de Vergio.
Tafbl V.
Fig. 13. Agrotis (EuxoaJ forcipula Hb. Mauretania, Rifgebirge, A'Faska.
Fig. 14. A . (EuxoaJforcipula Hb. J. Mauretania, Rifgebirge, A’Faska.
Fig. 15. Caradrina (Athctis) clavipalpis Se. <3". Mauretania, Rifgebirge,
A’Faska.
Fig. 16. Synthymia (Metoptria) monogramma (Hb.) australis Obthr. hell.
Mauretania, Rifgebirge, A’Faska.
Fig. 17. S. (Metoptria) monogramma (Hb.) ab. prieta Rbbe, 5 • Mauretania,
Rifgebirge, A’Faska.
Fig. 18. S. (Metoptria) ynonogramma (Hb.) ab. extrema Reisser J-Cotype.
Fig. 19-
Fig. 20 .
Fig. 21 .
Mauretania, Rifgebirge, A’Faska. (In Wirklichkeit im Gesamt-
tonwert noch etwas dunkler ais es das Bildzeigt.)
Ptychopoda incisaria Stgr. ¿*-Type. Lusitania, Algarbien.
P. incisaria Stgr. J-Type. Lusitania, Algarbien.
P. incisaria (Stgr.) pulverulenta Reisser $ -Cotype. Algeria,
Philippeville.
Fig. 22. P. incisaria (Stgr.) pulverulenta Reisser cf-Cotype. Algeria
Fig. 23.
Philippeville.
P. incisaria (Stgr.) albarracina Reisser cf-Cotype. Aragonia,
Albarracin.
Fig. 24.
P . incisaria (Stgr.) albarracina Reisser Cotype. Aragonia, Al¬
barracin.
Figs. 25-28. P . incisaria (Stgr.) praecisa Reisser, vier cf’-Cotypen. Maure¬
tania, Rifgebirge, A’Faska.
Figs. 29-33. P . incisaria (Stgr.) praecisa Reisser, fünf § -Cotypen. Maure¬
tania, Rifgebirge, A’Faska.
Es wurden diese Serien abgebildet, um die Variabilitat insbesondere
hinsichtlich der Ausdehnung der dunklen Zeichnungen ersichtlich zu machen.
Fig- 34- P- calunetaria (Stgr.) episticta Wehrli Mauretania, Rifgebirge,
Fig- 35 -
Izilan.
P. calunetaria (Stgr.) episticta Wehrli ( = baeticaria Zerny) <3*,
Paratype der baeticaria . Andalusia, Algeciras.
Fig. 36.
P. calunetaria (Stgr.) episticta Wehrli Mauretania, Rifgebirge,
Izilan.
H. reisser: spkzieller teil
299
Fig. 37. P. calunetaria Stgr. Aragonia, Albarracin.
Fig. 38. P. calunetaria Stgr. Aragonia, Albarracin.
Tafkl VI.
Fig. 39. Cosymbia lennigiaria (Fuchs) mauretanica Reisser £ -Type. Mau¬
retania, Rifgebirge, Izilan.
Fig. 40. C. lennigiaria (Fuchs) mauretanica Reisser ohne Querstreifen.
Mauretania, Rifgebirge, Izilan.
Fig. 41. C. lennigiaria (Fuchs) mauretanica Reisser <3”, ohne Mittelmonde.
Mauretania, Rifgebirge, Izilan.
Fig. 42. Cidaria berberata Schiff. Austria inferior.
Fig. 43. C. berberata Schiff. 9 - Austria inferior.
Fig. 44. C. lasithiotica (Rbl.) nevadensis Rbl. Andalusia, Sierra Nevada,
2100 m.
Fig. 45- C. lasithiotica (Rbl.) nevadensis Rbl. 9 » Andalusia, Sierra Nevada,
2100 m.
Fig. 46. C. berberata (Schiff.) mauretanica Reisser -Cotype. Mauretania,
Rifgebirge, Izilan.
Fig. 47. ¿ 7 . berberata (Schiff.) mauretanica Reisser £-Cotype. Mauretania,
Rifgebirge, Izilan. Starker gezeichnetes Stílck.
Fig. 48. C. berberata (Schiff.) mauretanica Reisser £-Cotype. Mauretania,
Rifgebirge, Izilan. Schwíicher gezeichnetes Stück. (Die Abbil-
dung ist etwas zu dunkel ausgefallen.)
Fig. 49. Phragmatobia breveti (Obthr.) montícola Reisser cf-Cotype 1.
Mauretania, Rifgebirge, A’Faska.
Fig. 50. P. breveti (Obthr.) ?nonticola Reisser rf-Cotype 2. Mauretania,
Rifgebirge, A’Faska.
Figs. 51 und 52. Zygaena maroccana Rthsch. <3*, fünffieckig. Mauretania,
Rifgebirge, Izilan und A’Faska.
Figs. 53 und 54. Z . maroccana Rthsch. sechsfleckig. Mauretania, Rifge¬
birge, Izilan und A’Faska.
Fig. 55. Z. ynaroccana Rthsch. 9 i fünffieckig. Mauretania, Rifgebirge,
A’Faska.
Fig. 56. Z. maroccana Rthsch. 5, sechsfleckig. Mauretania, Rifgebirge,
Izilan.
Tafel VIL
Fig- 1. c/ 1 - Genitalapparat von Lycaena hylas Esp. Austria inferior.
Fig. 2. Genitalapparat von Lycaena hylas Esp. Andalusia, Granada, Ce¬
rro del Sol (Taf. IV, Fig. 3).
Fig. 3. Genitalapparat von Lycaena nivescens Kef. Aragonia, Albarracin.
300
BE1TRAG ZUR LEPIDOPTERKNFAUNA DES RIFGEBIRGRS
Pig. 4 . Genitalapparat von Lycatna hylas Esp. (var. ?). Andalusia, Sie¬
rra Nevada, Veleta (Taf. IV, Fig. 4)-
Pig # 5. Genitalapparat von Lycatna atlántica Elw. Mauretania, Rifge-
birge, Izilan.
Fig. 6 . cT- Genitalapparat von Procris reisseri Naufock. Mauretania, Rifge-
birge, Izilan.
Fig. 7. cT* Genitalapparat von Procris maurcianica Naufock. Mauretania,
Rifgebirge, A’Faska.
Tafel VIII.
Schematische Darstellung des mannlichen Genitalapparates der Ptychopoda
calunctaria - Gruppe.
Fig. 1. Ptychopoda calunctaria Stgr. Albarracin: a, Valve; b, Penis; c, Un-
cus und Scaphium.
Fig. 2. P. calunctaria episticta Wehrli ( = bacticaria Zerny). Paratype der
bacticaria. Algeciras: a, Valve; b, Penis; c, Uncus und Scaphium.
Fig. 3. P. calunctaria episticta Wehrli. Mauretania, Xauen-Izilan: a, Valve,
b, Penis; c, Uncus und Scaphium. Vergrosserung ca i : 52. del.
Sterneck.
Tafel IX.
Schematische Darstellung des mannlichen Genitalapparates der Ptychopoda
incisaria - Gruppe.
Fig. 4. Ptychopoda incisaria Stgr. Type Staudingers, Algarbien: a, \ alve;
b , Penis; c, Uncus und Scaphium.
Fig. 5- P- incisaria albarracina Reisser. Cotvpe. Albarracin: a, Valve; b, Pe¬
nis; c, Uncus und Scaphium.
Fig. 6. P. incisaria pulverulenta Reisser. Cotype. Algeria, I hilippev ille.
a, Valve; b, Penis; c, Uncus und Scaphium.
Fig. 7. P. incisaria praecisa Reisser. Cotype. Mauretania, Xauen-A’Faska:
a, Valve; b, Penis; c, Uncus und Scaphium. Vergrosserung ca.
1 : 52. de' Sterneck.
Especies nuevas de Akis de Marruecos
y del Sáhara occidental
(Col. Ten.)
POR
Manuel M. de la Escalera
(L ám. XVII.)
Akis rotuniiicollis sp. n. (fig. i).
Loe.: Villa Cisneros en Río de Oro (Lozano), VIII-1 933 -
Long., 18 a 25 mm.
Cuerpo oval-alargado, extraordinariamente estrangulado en la re¬
gión humeral, negro intenso algo mate o al menos no brillante en la
cabeza y protórax y mucho en los élitros, con brillo charolado en las
costillas y valles.
Cabeza tan larga como ancha, algo gibosa longitudinalmente, sin
depresión transversa frontal y ligeramente asurcada por dentro de las
quillas intraoculares; antenas moderadamente largas, sobrepasando
bastante el borde posterior del protórax en el y llegando amplia¬
mente a él en la Q .
Protórax transverso con su mayor anchura hacia el medio de sus
lados, de márgenes anchas explanadas y muy revueltas hacia arriba,
estriadas o arrugadas transversalmente, de rebordes gruesos, visibles
en toda su extensión mirado perpendicularmente; en arco de círculo
sus lados desde los ángulos posteriores a los anteriores, sin sinuosidad
alguna en todo su recorrido, así en el como en la 9 > de suerte que
en la especie no existe en dicho órgano carácter sexual ninguno por
faltar el saliente anguloso de los ángulos posteriores, que en los
de casi todas las especies del género está notablemente más acentua¬
do que en las 9 9 í disco mate, impunteado, con gibosidad transver-
302
M. M. DE LA ESCALERA
sa en el primer tercio basal y deprimido hacia adelante luego, con
fino reborde en la base recta, de ángulos posteriores entrantes y
obtusos y en su borde anterior excavado trapezoidalmente en tres lí¬
neas rectas, próximamente de la misma longitud, englobando en su
sinus la cabeza, mordiendo los ojos las líneas laterales, que forman
ángulos muy agudos con las del re¬
borde.
Elitros oval-alargados, muy estre¬
chos en la base, notablemente más
que la base del protórax; con tres cos¬
tillas, dos dorsales y una lateral, de
las que sólo la segunda dorsal arranca
de la base y se prolonga más que las
otras, siendo la primera dorsal la más
entera, generalmente; la segunda dor¬
sal, igualmente saliente que la prime¬
ra, está más crenelada, así como la
lateral; los valles, algo cóncavos, están
clara y distintamente punteados con
puntos aislados y medianamente pro¬
fundos, impresos en una superficie
Fig. I.—Akis rotunlicollis sp. n. un¡da y f orman do tres estrías puntea¬
das entre la primera costilla dorsal y
la sutura y sin alineación longitudinal en los restantes valles, aunque
con tendencia a ello en la mayoría de los ejemplares (26 examinados
de Villa Cisneros).
Patas largas y gráciles, de tibias rectas; los fémures posteriores
sobrepasan algo del final de los élitros; anillos abdominales con pun¬
tuación finísima y poco densa, al punto de parecer impunteados en
algunos casos.
Observaciones. —La disposición y realce de las costillas la aproxi¬
man a A. biskrensis Reitt., pero la forma del protórax de márgenes
curvas, sin sinuosidad ni prolongación dentiforme, con reborde grueso
visible por entero mirado perpendicularmente, el estrangulamiento
humeral de los élitros y la puntuación alargada de éstos, bastan para
aislarla de esta especie y de las restantes del género.
ESPECIES NUEVAS DE «AKIS» DE MARRUECOS V DEL SAHARA OCCIDENTAL
303
Akls pachecoi sp. n.
Loe.: I fu i, Tamarnut, Uarzik (F. Escalera y F. H.-Pacheco) VI y
VII-1934. I cf, Aglú (Escalera), 1909 1 .
Long., 23 a 30 mm.
Cuerpo oval-alargado, normalmente estrangulado en la región hu¬
meral, negro intenso mate sobre protórax y élitros, a no ser las finas
costillas que se abrillantan a veces a cierta luz; especie dimórfica del
grupo de A. elegans Charp., de protórax cordiforme, que en los
presenta espinas muy agudas y divergentes, más que en esa especie,
en los ángulos posteriores, y con dos costillas dorsales seguidas y
cortantes a más de la lateral, que no se reúne con la segunda dorsal
en nuestra especie, como ocurre en A. elegans.
Cabeza corta y ancha, de ojos traseros, con lo que la distancia de
ellos al borde anterior del epístoma es más del doble, casi tres veces
mayor que el vértice descubierto fuera de la escotadura del borde an¬
terior del protórax, normalmente colocados aquéllos; antenas largas,
sobrepasando con mucho el borde posterior protorácico en el <$ y
bastante en la 9 •
Protórax transverso, cordiforme, de márgenes anchas, finas y mo¬
deradamente revueltas y algo más tendidas en la 9 q ue en el <j\ con
estrías transversas bien marcadas y hundidas sobre ellas, no muy con¬
tiguas, pero que llegan a impresionar los ribetes del borde, que apare¬
cen mordidos por esas estrías con frecuencia; de base recta y ángulos
posteriores muy agudos y divergentes en el , terminados por largas
espinas puntiagudas, aún más largas que las de A. elegans y más di¬
vergentes; distancia entre los extremos de las espinas mayor que la
mayor anchura del protórax, que está en el medio próximamente de
sus lados; escotadura del borde anterior algo más cerrada que en esa
especie, por lo que los ángulos anteriores resultan más agudos, pero
permitiendo holgadamente el juego lateral de la cabeza entre dichos
ángulos, aun siendo la cabeza más ancha que la de A. elegans.
Elitros comparativamente más alargados que en esa especie, con
■ Este ejemplar único de Aglú, idéntico a la serie de 30 ejemplares g ? ,
obtenida últimamente de Ifni, es el que aparece citado erróneamente como
A. spinosa L. en mis «Coleópteros de Marruecos». Trab. del Mus. Nac. de Cieñe.
Nat., Ser. Zool., núm. 11, 1914, p. 294.
304
M. M. DE LA ESCALERA
dos costillas dorsales y una lateral enteras y seguidas todas tres, finas
y cortantes, siendo la segunda dorsal la única que llega a la base, como
en A. elegans, pero la costilla lateral, aunque en plano más bajo que
la segunda dorsal, es visible en todo su recorrido hasta cerca del hú¬
mero, al que llega casi, sin unirse
a ella como en el c? de A. elegans,
en el que la lateral no aparece sino
como un trazo en el tercio final
del élitro, fundiéndose en la segun¬
da dorsal, que aparece como latera
en los dos primeros tercios del
élitro en dicho sexo; en la 9 de
A. elegans la costilla lateral se acer¬
ca más a la segunda dorsal, en su
primer tercio sobre todo, y se des¬
vanece antes que en la nueva espe¬
cie, en la que tampoco es apre¬
ciable el crenelado de esa costilla
lateral que tiene A. elegans y que
forma verdaderas denticulaciones
en el tercio final de esta última es¬
pecie; los espacios entre la sutura y
la primera costilla dorsal y entre
Fig. 2 .—Akis packecoi sp. n.
ésta y la segunda dorsal son menos cóncavos que en A. elegans por
el menor realce de las costillas en nuestra especie.
Anillos abdominales estriados longitudialmente en los dos sexos,
aunque en la 9 las estrías son más groseras y profundas que en el $.
*
* *
Para las otras tres especies nuevas que aparecen descritas en este
trabajo, Akis antoinei mihi, A. susica mihi y A. lozanoi mihi, creo
oportuno hacerlo en forma de cuadro, incluyendo en él las otras es¬
pecies del grupo marroquíes y saháricas, Akis stncticollis Théry,
A. heydeni Haag y A. ricliteri Qued., que tienen todas una sola se¬
gunda costilla dorsal entera, cortante desde la base y más o menos
ESPECIES NUEVAS DE <AKIS» DE MARRUECOS Y DEL SAHARA OCCIDHNTA 1 305
aproximada en su recorrido a la lateral; sin o con pliegues o rudimen¬
tos de costillas intermedias entre esa segunda costilla dorsal y la
sutura.
Especies occidentales de Akis con sólo una segunda
costilla dorsal entera.
1 (2) Protórax alargado comparativamente, en realidad tan ancho como
largo incluyendo los ángulos anteriores y punta de las espinas de
los posteriores en el 3*; de márgenes anchas, finas y muy revueltas
hacia arriba, con profundas estrías o arrugas transversas bastante
contiguas; de ángulos anteriores muy prolongados y agudos, y los
posteriores largamente espinosos y poco divergentes; con su mayor
anchura en el tercio anterior de sus lados y no mayor aquí aproxi¬
madamente que la linea que separa las puntas espinosas de los án¬
gulos posteriores; la base subrecta entre estas espinas, al menos
nada angulosamente entrante hacia el disco en absoluto y éste nada
convexo, sino cóncavo o subplano en el medio, con gibosidades
desiguales longitudinales al largo de las márgenes, levantadas y re¬
vueltas; fondo de la escotadura del borde anterior visiblemente más
corto que la longitud de las líneas laterales de esa escotadura, que
no son rectas, sino angulosas con doble curvatura; la cabeza alarga¬
da y de ojos delanteros y pequeños; el vértice tan largo como el
epístoma, menos retraíble bajo el protórax que en las restantes es¬
pecies, da la sensación de ser menos libre, privada de movimientos
laterales dentro del encajonamiento a que está sometida entre los
ángulos anteriores protorácicos, visiblemente más cerrados que en
las restantes especies; élitros con su mayor anchura en el tercio
posterior de su longitud, pasado el medio de sus lados; distancia
aquí de la segunda costilla dorsal a la marginal (1,5 mm.), mitad
menor que la que hay de aquélla a la sutura (3 mm.); esta segunda
costilla dorsal, así como la marginal, son finas aristas enteras sin
crenelado apreciable; la sutura nada elevada si no es en su último
tercio, donde apenas se hincha, pero sin realce costiforme, salvo
excepciones; disco entre las segundas costillas dorsales subplano
en su primera mitad, pero no hundido y apenas convexo, después
aparentemente por estar aquí la sutura ligeramente levantada; con
vestigios de una o dos arruguitas estrechas y finas mejor que costi¬
llas y apenas marcadas, siendo la mas próxima a la sutura la mejor
señalada por lo general, pero prácticamente sin costillas suplemen¬
tarias debe decirse, aunque en el dibujo que acompaña a la descrip-
Eos, IX, 1933.
20
306
M. M. DE LA ESCALERA
ción de Théry 1 aparecen como pliegues del disco mejor, señalados
que lo están en realidad, quizás por cuestión de técnica en el som¬
breado. A. stricticollis Théry.
Loe.: Ait Yasinen, ued Tala del Sáhara marroquí. Long., 18 a
25 mm.
2 (1) Protórax transverso, cordiforme, de márgenes finas, anchas y expla¬
nadas, más o menos revueltas hacia arriba, pero no excesivamente;
con ángulos posteriores más o menos agudos, pero siempre poco,
y poco prolongados hacia atrás ni divergentes, y nunca con punta
espinosa, ni aun en el <3*; en suma, parecidos los dos sexos en cuan¬
to a la forma del protórax, y siempre más estrecho en su base, in¬
cluyendo los ángulos posteriores, que la mayor anchura del protó¬
rax; fondo de la escotadura del borde anterior del protórax noto¬
riamente más largo que las líneas laterales de esa escotadura, siem¬
pre rectas esas líneas y en ángulo obtuso más o menos abierto con
la primera, permitiendo el juego lateral de la cabeza desembaraza¬
damente; cabeza corta comparativamente y de ojos traseros, resul¬
tando el epístoma doble más largo que el vértice.
3 (8) Protórax muy transverso, con su mayor anchura en el medio de sus
lados, de márgenes con arrugas transversas escasas, pero bien se¬
ñaladas; segunda costilla dorsal sin crenelado aparente, como
tampoco la marginal, enteras y seguidas en toda su longitud.
4 (5) Base del protórax recta, con fino reborde; los ángulos posteriores
poco prolongados hacia atrás y no divergentes, pero algo más levan¬
tados que esa línea; las márgenes anchas, no muy levantadas ni
recogidas, lo son por igual desde la base; ésta, incluso los ángulos
posteriores nada agudos, es más estrecha que la línea ideal que
uniera los ángulos anteriores, que son poco agudos, curvilineal-
mente rectos puede decirse; élitros en óvalo corto, con su mayor
anchura en el medio, absolutamente planos en el disco hasta los dos
tercios de su longitud, con la sutura al mismo nivel, sin realce cos-
tiforme, y que pasado el segundo tercio, en el declive de los élitros,
se hincha algo, sin formar costilla, y con menor realce aquí que la
segunda costilla dorsal; ésta fina, cortante, sin crenelado aprecia¬
ble, paralela a la sutura hasta los dos tercios de su longitud, dis¬
tando de la marginal en este punto 2 mm. y de la sutura 3,5 mm.,
como en su primer tercio; intervalo entre la costilla dorsal y la
marginal plano o ligeramente cóncavo por aparecer angulosamente
cortantes y elevadas ambas. A. antoinei sp. n. (lám. XVII, fig. 3).
Loe.: Altiplanicie de l’Hadjeb, frente a Azrú (Antoine). Lon¬
gitud, 23 mm.; 1 5 •
1 Bull. Soc. Scient . Nat. Maroc, 1931, p. 26, pl. 1.
ESPECIES NUEVAS DE €AKIS» DE MARRUECOS Y DEL SAHARA OCCIDENTAL 307
5 (4) Línea de la base del protórax curvilineal o angulosamente entrante
en el disco del mismo; márgenes finas, anchas, explanadas y modera¬
damente revueltas desde la base a los ángulos anteriores y estriado-
rugosas transversalmente, según los individuos, pero no profunda¬
mente ni con exceso; el protórax cortamente cordiforme, con la
mayor anchura de sus lados hacia el medio próximamente, más an¬
cho en su base, incluidos los ángulos posteriores, que son poco agu¬
dos y algo divergentes (pero nunca espinosos ni aun en el tf) y que
frente a los ángulos anteriores, más o menos agudos; del tipo de
A. itálica en cuanto a la forma del protórax, como todas las especies
de este grupo, con excepción de A . stricticollis. Elitros oval-alarga-
dos, con el disco entre las costillas dorsales, no plano, sino algo
abombado y con la sutura ligeramente hundida o moderadamen¬
te hinchada en sus dos primeros tercios; con pliegues o costi¬
llas suplementarias a más de la segunda dorsal y ésta nunca tan
realzada y cortante como en la especie anterior.
6 (7) Márgenes protorácicas comparativamente más anchas y levantadas y
con las arrugas transversas mejor marcadas. La sutura de los élitros
ligeramente hundida desde la base al final; la segunda costilla dor¬
sal fina, poco realzada y no cortante, raramente con escasas crenelu-
ras y más frecuentemente entera; no paralela a la sutura, sino poco
curvilinealmente, acercándose a ella desde su nacimiento en el hú¬
mero hasta su terminación cerca del fin del élitro, de suerte que su
distancia en el primer tercio de su recorrido es de 4 mm. a la su¬
tura y de 1 mm. a la costilla marginal, y de 3 mm. y 2 mm., respecti¬
vamente, pasado el segundo tercio de su trayectoria; a uno y otro
lado de la sutura hundida existe siempre y paralelo a ella y a la
distancia de 1 mm. un pliegue costiforme desde la base hasta bien
entrado el tercio final y que raras veces constituye una costillita
suplementaria entera o apenas crenelada en su mitad posterior y
siempre con un realce mitad menor que el de la segunda costilla
dorsal, en el caso más favorable; el espacio de la segunda costi¬
lla dorsal a la marginal, moderadamente convexo mejor que apla¬
nado. A. lozano! sp. n. (lám. XVII, fig. 2).
Loe.: Villa Cisneros, en Río de Oro (Lozano), vm-1933. Long.,
20 a 25 mm.
7 (6) Márgenes protorácicas comparativamente más estrechas y más tendi¬
das, con las arrugas transversas menos marcadas: la sutura de los
élitros ligeramente elevada en romo desde muy cerca de la base,
haciéndose algo costiforme en su final y aquí tan realzada la sutura
como la segunda costilla dorsal y las costillas suplementarias; la
segunda costilla dorsal fina y cortante, entera, casi sin crenelado y
no muy realzada ni paralela a la sutura, sino curvilinealmente para-
308
M. M. DH LA ESCALERA
lela a la costilla marginal, de suerte que esa segunda costilla dorsal
dista en su primer tercio 3,5 mm. de la sutura y 1 mm. de la mar¬
ginal, 4 mm. y 2 mm. en el medio, y 3,5 mm. y 1,5 mm. bien entrado
el último tercio, respectivamente; a más de la segunda costilla dor¬
sal existen en cada élitro otros dos pliegues costiformes (mucho
mejor marcados que en A, stricticollis) equidistantes entre sí y de
la segunda costilla dorsal y de la sutura, partiendo el disco en tres
espacios distantes uno de otro, aproximadamente, 1 mm., y con
otro cuarto pliegue costiforme entre la segunda costilla dorsal y la
marginal, distante de ellas 0,5 mm. y 1 mm. en los primero y último
tercios de su recorrido, de suerte que el élitro presenta cuatro plie¬
gues costiformes a más de la marginal y la sutura también costifor¬
me en su final, pero con poco realce todos a no ser la segunda cos¬
tilla dorsal. A. richteri Qued. (lám. XVII, fig. 1).
Loe.: Cabo Juby (Lozano), vm-1933. Long., 20 mm.
8 (3) Protórax poco transverso, con la mayor anchura de sus lados pasado
el medio, más largamente cordiforme que A. antoinei, lozanoi y
richteri, pero con sus ángulos posteriores apenas o no aguzados
y apenas divergentes incluso en los <3* <3", que tampoco se diferencian
de sus § 5 , como igualmente ocurre en aquellas especies en cuanto
a la forma del protórax.
9 (10) Protórax largo, incluyendo los ángulos anteriores, tan largo, o casi
tan largo, como ancho; élitros ovalados, ligeramente brillantes; la
costilla dorsal interna muy poco marcada, no presentándose más
que como rudimento por detrás, no visible desde la mitad hacia ade¬
lante. A. heydeni Haag.
Loe.: Tizi Tacherat en el Alto Rerahia, en coll. von Heyden.
Long., 23 a 27 mm.
I o (9) Protórax más corto, incluyendo los ángulos anteriores, menos largo que
ancho; la línea basal del protórax curvilineal o angulosamente entran¬
te en el disco del mismo, como en A. lozanoi y richteri; élitros corta o
largamente ovales; con costilla suplementaria a más de la segunda
costilla dorsal y marginal, o sin ella ni aun rudimentos; disco de los
élitros no plano como en A. antoinei, sino convexo como en A. lo¬
zanoi y richteri; la segunda costilla dorsal y la lateral enteras y se¬
guidas, pero con abundante crenelado.
II (12) Elitros en óvalo corto; la segunda costilla dorsal en su primer tercio
dista de la sutura 3,5 mm. y de la marginal 1 mm., y en su último
tercio 3 mm. y 1,75 mm., respectivamente, en el c?; en la $, 4 mm.
a la sutura y 1,5 mm. a la marginal en su primer tercio, y 3,75 mm.
y 2 mm. en su tercio final; entre la segunda costilla dorsal y la su¬
tura, y a 1 mm. de ésta, existe una costilla suplementaria muy poco
realzada, formada por gránulos algo alargados y con algún mayor
ESPECIES NUEVAS DE «AKIS» DE MARRUECOS Y DEL SAHARA OCCIDENTAL 309
realce en el tercio final que en su primera mitad, donde están más
aislados y redondos, desvanecida junto a la base; la sutura poco
apreciablemente hundida en su primera mitad y llana después; el
espacio comprendido entre la segunda costilla dorsal y la marginal
más tendido y visible mirado desde arriba, como en A. mesatlantica,
lozanoi y richteri desde cerca de la base.
. A. susica sp. n. (lám. XVII, fig. 4).
Loe.: Aglú (Escalera), 1909; Ifni, Tamarnut, Ain Aguisgal (F. Es¬
calera), vi-vii, 1934. Long., 18 a 28 mm.
12 (n) Elitros oval-alargados; la segunda costilla dorsal en su primer tercio
dista de la sutura 4 mm. y de la marginal 1 mm., y en su último
tercio 3,5 mm. y 1,5 mm., respectivamente, en ambos sexos; sin
costilla suplementaria entre la segunda costilla dorsal y la sutura
en el cT, pero en la $ como en el tipo aparece esa costilla suple¬
mentaria formada por gránulos poco realzados desde el fin del pri¬
mer tercio y con algún mayor relieve en el tercio final; el disco de
los élitros algo más giboso, y el espacio comprendido entre la se¬
gunda costilla dorsal y la marginal menos tendido y notoriamente
más caído perpendicularmente desde cerca de la base y mirado
desde arriba.
_ A. susica Esc. var. longipennis nova 1 (lám. XVII, fig. 5).
Loe.: Ksima, Aglú (Escalera), 1909. Long., 23 a 25 mm.
1 Estos ejemplares son los considerados como A. heydeni Haag en mis
«Coleópteros de Marruecos». Trab. del Mus. A r ac. de Cieñe. Nat., Ser. Zool.,
núm. 11, 1914, pág. 294.
Explicación de la lámina XVII.
Fig. 1 ,—Akis richteri Qued., ejemplar de Cabo Juby (Lozano), en Museo
de Madrid.
Fig. 2 .—Akis lozanoi Esc. nov. sp., de Villa Cisneros, Río de Oro (Lozano).
Fig. 3 .—Akis antoinei Esc. nov. sp , de la Altiplanicie de l’Hadjeb, frente a
Azrú (Antoine).
Fig. 4 .—Akis susica Esc. nov. sp., de Ifni (Escalera).
Fig. 5 —Akis susica var. longipennis Esc., de Ksima (Escalera).
EOS, IX, 1933.
Lám. XVII.
3 5
S. Martínez, del.
M. M. db la Escalera: Especies nuevas de Akis de Marruecos y del Sáhara occidental.
Nuevas formas de Ropalóceros y Gripóceros de España
(Lep.)
POR
R. Agenjo.
(Lám. XVIII.)
Melanargla russlae aragonensls (Sag.) ab. fumosa nov. (Lámi¬
na XVIII, fig. i.)
Tipo: 5 de la Serranía de Cuenca, 13-VII-1933, O. Querci, leg. (Museo
de Madrid).
Dibujos normales. Por el anverso, un espolvoreado negro se ex¬
tiende sobre la célula mediana, espacio comprendido entre C y Se.,
borde externo y anal de las alas anteriores. Sobre las posteriores, la
invasión del negro se difunde sobre las lúnulas subterminales y los
ocelos, y alrededor de las manchas básales. Por el reverso el mismo
espolvoreado, aunque con menor intensidad, cubre las alas anteriores
en las mismas regiones que por el anverso. En las posteriores la colo¬
ración es muy abigarrada, pues los espacios amarillos contrastan más,
por estar rodeados de negro, que en los ejemplares normales, y el
espolvoreado negruzco llena casi toda el ala, excepto la célula, las
mencionadas manchas amarillas, los espacios 3 a 7 del área mediana
y los ángulos superiores de los triángulos del borde posterior. La
superficie comprendida entre los cinco ocelos y los lados de los trián¬
gulos, está totalmente invadida de un negro más intenso que el resto
del ala.
Satyrus alcyone vipsauia (Fruhst.) ab. pseudosemele nov. (Lámi¬
na XVIII, fig. 2.)
Tipo: $ de la Serranía de Cuenca, 1.400 m., 20-VIII-19331 O- Querci,
leg. (Museo de Madrid).
Corte de las alas como en S. semele , es decir, más alargadas y más
estrechas que en los ejemplares normales de alcyone. Alas anteriores
312
R. AGKNJO
con la banda postmediana amarilla como en semele , lo que le da un
aspecto de extraordinario parecido con ella. Alas posteriores con la
banda postmediana más oscurecida de lo normal. Reverso de las alas
anteriores y posteriores como en un vipsania normal. Al contemplar
el ejemplar por el anverso, no se duda en adscribirlo a semele. Es pre¬
ciso examinar su reverso y estudiarlo despacio, para convencerse de
que se trata de una hermosa aberración de alcyone.
Pararge aegeria meone (Esp.) ab. evanescens nov. (Lám. XVIII,
fig- 3 -)
Tipo: 5 de Bilbao, en la colección Seebold (x Museo de Madrid).
Por el anverso de las alas, el ejemplar presenta un espolvoreado
grisáceo uniforme y manchas leonadas con forma y coloración anor¬
mal. En las anteriores, de las tres manchas que existen sobre la célu¬
la mediana en la forma típica, en evanescens la inferior no aparece
marcada, y las otras dos están unidas e invaden la célula desde el
borde interno de la proximal hacia afuera. La franja mediana está
poco marcada, y menos aún la postmediana, y de ambas, las manchas
comprendidas entre C la y C x ¿, y 0 Í ¿ y A lt se unen e invaden
casi totalmente los espacios intervenosos correspondientes. El borde
desde R a C íb aparece del mismo color que las manchas. En las
alas posteriores, de igual tonalidad que las anteriores, no se obser¬
van las manchas de la línea mediana. La coloración de las demas,
en todas las alas, es intermedia entre la que ofrecen los individuos de
meone Esp. y xipliioides Stgr.
Por el reverso, el color del fondo alar invade de una mane¬
ra notable gran parte de las alas. Sobre las anteriores, sólo se
destacan las manchas basal y externa de la célula (más ésta que
aquélla), el anillo ocelar, así como las comprendidas entre C la y C ít , y
C lb y A v También destaca, aunque con tonalidad más apagada, la
mancha tangencial. En las posteriores, la tonalidad del fondo es menos
amarillenta y más castaña que en los individuos de meone , y no se
observa sobre ella la irisación violácea que se encuentra en la mayor
parte de los individuos procedentes del país vasco.
Seebold cita (9) la subespecie meone Esp. Pero más tarde (10) la
considera como sinónima de aegeria L., y añade: «... une var . presqu
NUEVAS FORMAS DE ROPALÓCKROS V GRIPOCEROS DE ESPAÑA
313
sans taches jaúnes, autre 9 9 011 ¡ es taches jaunes passent au blanca.
La primera de dichas formas es la que acabo de describir; la segunda,
de la que he visto algunos ejemplares de la colección Seebold, parece
una débil transición de meone Esp. a intermedia Weism.
Bpinephele jurtina cantábrica nov. subsp. (Lám. XVIII, fig. 4 5,
fi g- s cT-)
Tipo: 5 ', alotipo <$, ambos de Camargo (Santander), VIII-1930,
G. y E. Pardo, leg. (Museo de Madrid).
9 . En la 9 es donde residen los principales caracteres de esta
subespecie. Al compararla con hispulla se observa que es mucho más
oscura que la castellana. Sobre el anverso de las alas anteriores, la man¬
cha amarillenta basal está casi totalmente invadida por el fondo alar. El
ocelo aparece variable de unos ejemplares a otros, como ocurre en las
demás subespecies. La última mancha de la franja postmediana no
aparece nunca completa, sino que está en su parte inferior borrada
por la invasión del fondo, y en algunos ejemplares desaparece comple¬
tamente. El anverso de las posteriores está caracterizado por haber
desaparecido casi totalmente, la banda amarillenta postmediana. En
algunos ejemplares la desaparición es completa. La mayor difusión
del fondo alar, a costa de los dibujos amarillos, se presenta también
en la raza praehispulla Verity; pero en los individuos de esta raza, con
los que he comparado los de cantábrica, no se aprecian nunca tonos
rojizos. Los ejemplares austríacos y los franceses se parecen a los
italianos más que a los españoles. Cantábrica , hispulla y fortunata
presentan un aspecto más robusto que las otras subespecies. El rever¬
so de las alas anteriores y posteriores es en cantábrica mucho más
encendido que en hispulla.
Aproximadamente del mismo tamaño que los ejemplares
castellanos de hispulla. Por el anverso no se diferencia de los de esta
última. Por el reverso, las alas anteriores y posteriores están más en¬
rojecidas que las de los ejemplares de aquélla. 'Podas las Epinephele
de la región cantábrica tienen tendencia al enrojecimiento, mientras
que las de la meseta castellana son más agrisadas.
Observaciones. —Entre los ejemplares de cantábrica se encuentran
algunos que se aproximan a hispulla, pero la proporción es pequeñísima.
3 1 4
R. AGKNJO
La subespecie parece extenderse por la costa cantábrica desde Guipúz-
coa hasta Asturias, pero los ejemplares de Gijón no presentan los carac¬
teres tan acentuados. Los individuos que he visto de Galicia (Noya, Co-
ruña, T. Gutiérrez, leg.), aunque más oscuros que los de hispulla , son
ya una transición a ella.
La subespecie se recoge abundantemente por todo el territorio
citado, desde principio de junio a principio de septiembre.
Además de los tipos, he visto los siguientes ejemplares, que consi¬
dero paratípicos:
Dos $ 9 y dos $ $ de Camargo (Santander), VI-1929, G. y
E. Pardo, leg. Dos 9 9 de San Vicente de la Barquera (Santander),
VII- 1928, J. Royo. Una 9 de Mazcuerras (Santander), VII-1929, Fer¬
nández de Córdoba, leg. Dos 9 9 y un $ de Bilbao (Vizcaya), VII-
1897, T. Seebold, leg. Dos 9 9 y dos $ de Escoriaza (Guipúzcoa),
VIII- 1930, G. y E. Pardo, leg.
Thestor ballus (F.) ab. concolor nov. (Lám. XVIII, fig 6.)
Tipo: $ de Cádiz, en la colección Seebold (x Museo de Madrid).
Antenas vistas por encima como en la forma típica. Examinadas
por debajo, más pálidas. Anverso de las alas anteriores de color leo¬
nado pálido uniforme, totalmente desprovistas del ancho margen mo¬
reno que se observa en los ejemplares normales, lo que las da un as¬
pecto muy diferente. En la base del ala, el espolvoreado moreno se
manifiesta con la misma intensidad que en la forma típica. Línea ter¬
minal de color negruzco, muy fina. Fimbria de igual tonalidad que el
fondo alar. Los puntos negros del reverso se ven por transparencia.
Alas posteriores como en la forma normal, si bien las dos manchas
anaranjadas son más pálidas. Coloración del reverso de las alas ante¬
riores como la del anverso. El leonado pálido invade toda el ala, por
lo que no se observa el ancho margen grisáceo que tienen los ejem¬
plares normales. En la base del ala existe una pilosidad verdosa como
en la forma típica. Los puntos negros están débilmente marcados, y
han desaparecido completamente las pequeñas líneas de color azul
pálido brillante que contornean parte de casi todos los puntos en la
forma típica. Línea terminal muy fina, de color azul. Reverso de las
alas posteriores como en la forma normal.
NUEVAS FORMAS DE ROPALÓCEROS Y GRIPÓCEROS DE ESPAÑA
3 1 5
La ab. crosi Dup., no citada hasta ahora de España, fue recogida
el día 29 de marzo de 1929 en la Moncloa (Madrid), por Eduardo
Pardo; su hermano Gonzalo y yo, que le acompañábamos, captu¬
ramos numerosos ejemplares de la forma típica. La ab. crosi fué des¬
crita (2) sobre un ejemplar de Mascara (Argelia), y ha sido citada de
Zehroun (Marruecos), H. Powell (6), y de Hyéres (Var), ex coll. La-
vergne de Labarriere (i). Comparando el ejemplar español con las dos
figuras que se han dado de la forma, se observa que en general coin¬
cide mejor con la figura de Oberthür, pues los puntos del reverso de
las alas anteriores se ven por transparencia, lo que no ocurre en la
figura de D’Aldin. La pilosidad verdosa del reverso de las alas pos¬
teriores presenta la tonalidad de la primera figura y no la más
clara de la segunda, si bien se observan dos puntos blancos en la cé¬
lula que no aparecen en ninguna de las dos figuras. Las manchas ama¬
rillentas del anverso de las alas posteriores son de tamaño intermedio
entre las dos figuras, pero aparecen divididas en tres partes por las
venas dibujadas de negro como en la figura de Oberthür.
Lycaena cramera minusornata (Veríty) ab. ardanazi nov. (Lámi¬
na XVIII, fig. 7.)
Tipo: 3* de Montarco (Madrid), 7-IV-1927. R. Agenjo, leg. (Museo de
Madrid).
Entre muchos ejemplares de minusornata , en los que no se obser¬
va ninguna variación, recogí uno muy notable, que en el reverso de
las alas anteriores presenta en lugar del punto discoidal dos trazos ne¬
gros paralelos separados por ilf,„ que nacen a continuación de los
puntos 2 y 3 del arco y se prolongan hasta la unión de M i con M 2 .
En el ángulo formado por R. ¿ 4 con R 5 existe un pequeño punto.
Debajo de los trazos y un poco antes de la unión de con C la , y
comprendido entre ambas, aparece un punto entre el 5-° del arco y
la franja anaranjada. En los otros caracteres coincide con los demás
ejemplares.
Dedico la forma a mi buen amigo el general D. Félix Ardanaz,
con quien he realizado interesantes excursiones entomológicas.
R. AGKNJO
3 16
Lycaena tliersites (Cant.) ab. casildae nov. (Lám. XVIII, fig. 8.)
Tipo: cf de Estépar (Burgos), 3-VII-1930. C. Agenjo, leg. (Museo de
Madrid).
Por el anverso no se diferencia apenas de los individuos de la
forma josephina Sag., descrita sobre ejemplares de Albarracín. Ofrece
un tinte más celeste en el fondo alar y una pilosidad argentada, más
intensa en la base de las alas que en muchos ejemplares de localidad
típica.
En las anteriores el borde costal es ceniciento hasta la y existe
un salpicado de igual color que forma una débil banda subterminal.
Entre ella y la línea negra terminal aparece un estrecho filete azul, de
igual intensidad que el fondo alar.
Por el reverso presenta un aspecto desconcertante, que puede re¬
sumirse diciendo que en él han desaparecido todos los dibujos negros,
excepto el punto discocelular, el débil borde proximal de las tres úl¬
timas manchas anaranjadas de las alas anteriores y la línea terminal
de las cuatro alas. Las anteriores muestran un fondo alar gris sobre
el que se destacan: el punto discocelular negro, bordeado de blanco,
y muy débilmente la franja de lúnulas anaranjadas, muy poco marca¬
da, de las cuales las tres primeras aparecen casi borradas. En la línea
anteterminal no se ve ningún punto negro, pero sí las manchas blan¬
cas intervenosas, en cuyo centro aparecen aquéllos en la forma típica.
El fondo de las alas posteriores es de un delicado color avellana. El
punto celular, de igual color, aparece delimitado por una linea blanca.
No se observa ningún punto negro, y las manchas anaranjadas sub¬
terminales están bien marcadas.
Dedico esta bonita aberración a mi hermana Casilda, estudiante de
Ciencias, que capturó el ejemplar único que se conoce de la forma.
Hesperia iritilluin (Schiff.) ab. castanea nov.
Tipo: de la Serranía de Cuenca, 1.200 m., 2-VIII-I933* O. Querci, leg.
(Museo de Madrid).
Entre una magnífica serie de 115 ejemplares recogidos por
O. Querci en la Serranía de Cuenca, entre los que están bien repre-
NUEVAS FORMAS DE ROPALÓCKROS Y GRIPÓCEROS DE ESPAÑA
3*7
sentadas las formas ibérica Gr.-Gr., martorelli Sag. y fabressei Obthr.,
se encuentra un ejemplar que no pertenece a ninguna de las formas
descritas hasta ahora.
Por el anverso de las alas anteriores es semejante a ibérica Gr.-Gr.,
que debe considerarse como la subespecie española, pues las for¬
mas descritas de la Península hay que considerarlas como variedades
de ella. Por el reverso se diferencia notablemente de todos los demás
ejemplares. El fondo de las alas anteriores es de un color negro inten¬
so. Todas las figuras y dibujos aparecen como en la forma típica. En
las posteriores, el fondo rojo de ibérica está sustituido por un hermoso
color castaño oscuro. El borde anal de las alas es más negruzco que
en los demás ejemplares. La figura 1.281 de Oberthllr (5) reproduce
con bastante exactitud la aberración. Unicamente difiere del ejemplar
español por no presentar tan agudo el ápice de las alas anteriores, pero
este carácter es precisamente el que mejor separa a los ejemplares es¬
pañoles de los demás. La figura de Oberthür reproduce una 9 de Saint
Zacharie en Sainte Baume, entre los departamentos del Var y
Bouches-du-Rhone.
Hesperia fritilluin (Schiff.) ab. supralutea nov. (Lám. XVIII, fig. <?•)
Tipo: cf del Monte de Santiuste, Pampliega (Burgos), 11-VIII-1930.
R. Agenjo, leg. (Museo de Madrid).
O. Querci, que examinó el ejemplar, creyó a primera vista que se
trataba de una aberración de cinarae Rbr. Pero después de un examen
más detenido lo atribuyó a fritillum Schiflf.
He estudiado su genitalia y he visto que el diagnóstico de Querci
estaba bien hecho, pero el aspecto por el anverso del ejemplar es tan
desconcertante, que explica que sea preciso el estudio de la genita¬
lia para atribuirlo con seguridad. Por el anverso ofrece la puntuación
normal en fritillum , pero el color negro del fondo está aquí invadido
por un espolvoreado amarillento que no he visto nunca en ningún
otro ejemplar. El reverso de las alas anteriores es mas amarillento que
lo normal en la especie. El de las posteriores es de una tonalidad pa¬
recida a la de la var. martorelli Sag.
3'8
R. AGRNJO
Hesperia carthami (Hb.) var. zamorensis Ferndz.
Hesperia ibérica (Gr.-Gr.) var. zamorensis Ferndz. (nov. syn.)
Hesperia carthami (Hb.) var. viriatl Ferndz.
Hesperia ibérica (Gr.-Gr.) ab. viriati Ferndz. (nov. syn.)
El P. Ambrosio Fernández describió (3) dos formas: zamorensis
y viriati , atribuyéndolas a H. ibérica Gr.-Gr. Poco después (4) re¬
produjo exactamente su descripción. He examinado detenidamente
los tipos de ambas formas, adquiridos recientemente por el Museo, y
he comprobado que estaban mal atribuidas a ibérica Gr.-Gr. Se trata
de dos variedades de H. carthami , y como pertenecientes a ella han
de considerarse en lo sucesivo.
Hesperia cinarae (Rbr.) ab. bigornia nov. (Lám. XVIII, fig. 10.)
Tipo: $ de la Serranía de Cuenca, 1.200 m., 2-VIII-1930. O.Querci, leg
(Museo de Madrid).
Un ejemplar de cinarae Rbr. presenta el llamado signe de /’ enclu-
me x , que es típico en H. onopordi Rbr. Esta anormalidad ya se ha
observado y denominado en otras especies del grupo, pero hasta
ahora no se había encontrado en cinarae. El ejemplar presenta por el
anverso de las alas anteriores las manchas blancas casi borradas. 1 or
el reverso de las posteriores es mucho más amarillenta que la forma
clorinda Warr.
1 La palabra francesa enclume significa en castellano yunque; pero sena
erróneo decir que carthami y onopordi, por ejemplo, tienen el signo del yunque
porque las manchas características en estas especies presentan dos puntas,
ya que según la Academia el yunque no tiene punta mas que poi uno de los la¬
dos. Habría que decir, para expresarse con exactitud, que ambas formas tienen
el signo de la bigornia, que, según la Academia, se diferencia del yunque por
presentar dos puntas. En cambio, fritillairc, serratulae, etc , que según los fran¬
ceses no presentan el signe de 1 ’enclume , para nosotros sí lo presentan, porque
no ofrecen más que una punta. La confusión proviene de que en flanees
el yunque se define con dos puntas, y en castellano con una sola.
NUEVAS FORMAS DE ROPALOCEROS Y GRIPÓCEROS DE ESPAÑA
3 1 9
Sloperia proto (Ochs.) ab. clarescens nov. (Lám. XVIII, fig. ii.)
Tipo: cf de Estépar (Burgos), 19-VIII-1930. R. Agenjo, leg. (Museo de
Madrid).
Anverso, como en la forma aragonensis Sag. Reverso de las alas
anteriores, verde-amarillento muy débil. Reverso de las posteriores,
como el fondo de las anteriores. La tonalidad es aproximadamente
intermedia entre Olive Buff y Deep Olive Bujf \ aunque algo más
pálido. No se observa nada del espolvoreado amarillento sucio de los
ejemplares que figura Warren (12), y que se recogen frecuentemente
en Burgos. La mayoría de las manchas, bordeadas de finas líneas de
color marrón.
Bibliografía.
(1) D’Aldin, A.
1928. Matériaux pour servir & un catalogue des macrolépidoptéres du
département de l’Oise. Lepidoptera , vm, fig. 6.
(2) Dupont, L.
1908. Sur une variété de coloration du T/iestor ballus F. BulL Soc . Ent.
France , pág. 319.
(3) Fernandez, A.
1928. Lepidópteros nuevos de España y América. Asoc. Esp. Progr. Cieñe.,
Congr. de Cádiz, págs. 127-8.
(4) Fernández, A.
1928. Mariposas nuevas de España y América. Religión y Cultura , lámi¬
na 3, fig. 9, págs. 213-14.
(5) Obbrthür, C.
1912. Et. Ent. Cotnp ., lám. 141, fig. 1.281.
(6) Oberthür, C.
1922. Les Lépidoptéres du Maroc. Et . Ent . Comp. y lám. 533, fig. 4.428.
1 Ridgway, R.: Color Standards and Nomenclature , lám. 40, 1912.
320
R. AGKNJO
(7) Qubrci, O.
1932. Contributo alia conoscenza della biología dei Rhopaloceri iberici.
Treb. Mus. Cieñe. Nat., Barcelona, xiv, págs. 146-9.
(8) Sagakra, I.
1924. Noves formes de Lepidopters Iberics. Butll. Inst. Catal. Hist. Nat.,
págs. 203-4-
(9) Skebold, Th.
1879. Catálogo de los Lepidópteros observados en los alrededores de
Bilbao. An. Soc. Esp. Hist. Nat., vm, pág. 100.
(10) Seebold, Th.
1898. Catalogue raisonné des Lópidoptéres des environs de Bilbao (Viz¬
caya). A11. Soc. Esp. Hist. Nat., xxvii, pág. 117.
(11) Veritv, R.
1929. Notes sur les Hesperiidi européens et liste de ceux de la Catalogne.
Treb. Mus. Cieñe. Nat., Barcelona, xi, págs. 17-8.
(12) Warrkn, B. C. S.
1927. Monograph of the Hesperiidi. Proc. Ent. Soc. London, lám. 56, figu¬
ras 5, 6 y 8.
Explicación de la lámina XVIII.
Fig. i.— Melanargia russiae aragonensis (Sag.) nb. fumosa Agenjo, nov.
Fig. 2.— Satyrus aleyone vipsania (Fruhst.) ab . pseudosemele Agenjo, nov.
Fig. 3 .—Pararge aegeria meone (Esp.) ab. evanescens Agenjo, nov.
Figs. 4 y 5.— Epinephele jurtina cantábrica Agenjo, nov. subsp.’, figura 4, §,
figura s, .
Fig. 6.— Thestor ballus (F.) ab. concolor Agenjo, nov.
Fig. 7 .— Lycaena cramera minusornata (Ver.) ab. ardanazi Agenjo, nov.
Fig. 8.— Lycaena thersites (Cant.) ab. casildae Agenjo, nov.
Fig. 9.— Hesperia fritillum (Schiff.) ab. supralutea Agenjo, nov.
Fig. 10.—i Hesperia cinarae (Rbr.) ab. bigornia Agenjo, nov.
Fig. 11 —Sloperiaproto (Ochs.) ab. clarescens Agenjo, nov.
Eos, IX, 1933.
LAm. XVIII.
R. Agenjo: Nuevas formas de Ropalóceros y Gripóceros de España.
Dos nuevas formas del género Nemestrellus Sack.,
de España y Marruecos
(Dipt. Nem.)
POR
J. Gil Collado.
En la presente nota describimos una nueva especie de Nemestrel¬
lus de Marruecos, capturada por nuestro querido amigo y maestro
Prof. C. Bolívar y Pieltain, a quien nos complacemos en dedicarla, no
sólo por ser su colector, sino por el interés que ha demostrado en
diversas ocasiones por los dípteros de esta familia.
También damos a conocer una nueva subespecie española, asimis¬
mo dedicada a su colector, Sr. Trautmann, que se distingue por carac¬
teres tan netos de la forma típica, que quizá aconsejaran el considerarla
como especie diferente, esperando a tener material más abundante
para hacerlo, o bien conservarle el rango de mera subespecie.
Como final proporcionamos una clave de las especies de abdomen
rojo del grupo abdominalis, para fijar la posición en el género de am¬
bas formas nuevas.
Nemestrellus pieltain! nov. sp. (figs. i y 2.)
Tipo: cf de Imasinen (Beni Seddat, Rif), en Museo de Madrid.
Coloración. — Frente negra, con una faja arqueada transversa
de color testáceo en su parte anterior. La abundante pruinosidad gris-
verdosa deja sólo a descubierto una banda transversa cerca de la parte
anterior testácea, unida por detrás en un punto con otra zona bri¬
llante, negra, enmarcada por los ocelos. Epístoma testáceo, con dos
fajas longitudinales negras unidas por delante, que dejan entre ellas
un espacio elíptico central, pálido, en algunos apenas perceptible. An-
32 2
J. Gil. COLLADO
tenas de color ocre-rojizo, con la cara interna de los artejos pardusca,
así como el estilo. Tórax negro brillante. Patas con caderas negras;
fémures de igual color, con su quinta parte apical rojiza; tibias y tar¬
sos rojo-anaranjados, estos últimos ligeramente más oscuros. Alas con
las venas ocráceas desde su raíz hasta el nivel de la base de las célu¬
las R y M; en el resto negruzcas, tan sólo la C cerca de su extremo
tiene una tonalidad más pálida. Todas las venas, en los dos tercios
medianos, están ampliamente areoladas de color negruzco, quedando
la parte central de las células más pálida. La célula Se hasta cerca de
su extremo, y la base del Rs, así como la de las venas M y Cu, desta¬
can por su matiz más oscuro. Parte articular del ala negra. Escámulas
y balancines negruzcos.
Abdomen con el terguito I negro; del II al VI rojos, con una
amplia faja longitudinal negra, que en el II ocupa en general más de
la mitad del segmento, y se ensancha en su borde anterior hasta los
ángulos laterales; en el III alcanza más de una tercera parte de su an¬
chura, ampliándose ligeramente hacia atrás, en algunos ejemplares,
lo mismo que en los posteriores; los últimos terguitos son negros; en
otros ejemplares es más estrecha la banda negra. 1 Iipopigio negro,
con los bordes de los distintos escleritos testáceos. Vientre rojo-
amarillento; el esternito I y los bordes laterales del II negros; el V es
en gran parte negruzco, tanto a los lados como en su parte mediana,
los restantes negros.
Frente, al nivel de las antenas, tan ancha aproximadamente como
la mitad de la cabeza, estrechándose progresivamente hasta el vértex,
en el cual es apenas menor que un tercio de la anchura de aquélla.
Su punteado es fino e irregular. La región testácea anterior mues¬
tra surcos oblicuos, que le dan un aspecto característico, y que son
algo menos marcados en algunos ejemplares. Epístoma con surcos
arqueados que partiendo de la zona media se encorvan hacia las ante¬
nas, y sobre ellos, algunas arrugas transversas. Pilosidad de la frente
gris-pardusca, con pelos negros entremezclados. Antenas con los dos
artejos básales de igual longitud; el 3. 0 piriforme y casi igual a la
suma de los anteriores; tomando como unidad el I. er artejo, y com¬
prendidos los del flagelo, la fórmula antenaria es la siguiente: 1:1:2:
1,6 : 1,2 : 2,8. Palpos con el artejo basal cilindrico, algo arqueado y de
triple longitud que el 2. 0 , el cual lleva en su extremo inferior un pe-
DOS NUKVAS FORMAS DEL GÉNERO «NEMKSTRELLUS> SACK.
323
queño saliente. Los lados del epístoma son casi lampiños y brillantes.
Mejillas con pilosidad gris esparcida. Toda la zona inferior de la cabe¬
za lleva pilosidad lanuda, larga y erguida, negra, no destacándose nin¬
guna fila de pelos amarillos marginando a los ojos.
Tórax de igual anchura que la cabeza, con punteado desigual, más
bien grueso; en su mitad posterior hay una línea deprimida longitudi¬
nal, poco profunda y sin pun¬
teado, que llega hasta el escu¬
dete, a cuyos lados hay una zona
más densamente punteada. Es¬
cudete con su parte anterior
rugosa y marginado por un
surco cercano al borde poste¬
rior. La pilosidad torácica es
larga, densa y erguida, de color
negro; en la parte anterior es
tan larga como los tres artejos
básales de la antena reunidos;
en las pleuras es más larga y
densa, lanuda y de igual color.
Patas de la forma y dimensiones normales en el género. Caderas
con abundantes pelos lanudos negros; fémures con ellos erguidos y
negros, más largos en la cara posterior y en la inferior que por enci¬
ma; en la parte rojiza apical la pilosidad es pardo-amarillenta; y en su
cara dorsal es casi dorada y más reclinada; tibias y tarsos con pubes¬
cencia dorada moderadamente erguida.
Alas con la membrana finamente arrugada como en las restantes
especies del género, lo que le da el aspecto de cristal rugoso; la vena¬
ción, aproximadamente como en hí^t ovillo sus. Escámulas con abun¬
dante franja de pelos negros.
Abdomen oval, marcadamente convexo, con los segmentos de
longitud decreciente a partir del II, en cuyo borde posterior alcanza
aquél su máxima anchura. Cada terguito lleva dos depresiones sub¬
medianas redondeadas, y cerca de su borde posterior existen unos
surcos laterales transversos, bien visibles del III al V. Hipopigio grue¬
so y globoso. La pilosidad es larga y densa, roja sobre las zonas rojas
y negra en la faja mediana. En la base existe la faja de pelos blancos
324
J. GIL COLLADO
típica en las especies del grupo. Ventralmente la pilosidad es algo
más reclinada y menos densa, siguiendo también el color tegu¬
mentario.
9. Parecida al <3". Vértex de un tercio de la anchura cefálica; la
frente presenta la faja testácea anterior como éste, y en ella existen
unos surcos que le dan aspecto rugoso; en los ocelos hay una mancha
testácea. La pruinosidad bastante notable a los lados, en su zona an¬
terior, y en dos manchas triangulares delante de los ocelos, mientras
que la parte central queda bastante brillante. En toda la frente la pilo¬
sidad es dorada, densa y moderadamente larga; epístoma casi como
en el otro sexo, también con pubescencia del mismo matiz, y a los
Fig. 2.—Ala de N.pieltaini nov. sp.; x 5.
lados de igual tonalidad, pero muy escasa. Antenas de forma igual que
las de aquél. Toda la región inferior de la cabeza con pilosidad negra
lanuda.
Tórax con punteado fuerte, irregular, más denso en el centro del
mesonoto y casi nulo sobre los callos postalares. La pilosidad es más
larga que en nigrovillosus¡ y de un negro profundo en lugar de ser
de color grisáceo como en ésta. Pleuras y región esternal como en el
otro sexo. Patas casi como en éste; tan sólo se nota en la cara anterior
de los fémures III una ligera pubescencia dorada, muy corta y recli¬
nada, apenas perceptible.
Alas de tono más uniforme que en el macho, pero notablemente
más ahumadas que en ttigr ovillo sus.
Abdomen con la faja más ancha que en esta especie; tanto ésta
como los últimos terguitos y esternitos, que son también negros, y las
láminas genitales llevan pilosidad de este color, mientras que en nigro -
DOS NUEVAS FORMAS DEL GÉNERO «NKMBSTRELLUS» SACK.
32 $
villosns es amarillenta o pardusca. La forma de las láminas genitales
es ligeramente más alargada que en ésta.
Long., 14-15,5 mm.
Rif (Marruecos español): Imasinen (Beni Seddat), I tipo, VI-
1930, C. Bolívar; Bab Chiquer (Ketama), I <3* paratipo, y Bab Bagla
(Retama), 3 cTcT> 2 9 9 paratipos, VI-1932, C. Bolívar. Todos los
ejemplares en col. Museo de Madrid.
Observaciones. —Esta especie muestra sus máximas analogías con
uigrovillosus, de la que se distingue, sin embargo, por una serie de ca¬
racteres bien definidos, entre los que conviene destacar los siguientes:
La parte anterior de la frente, contigua al epístoma, no presenta en
uigrovillosus los surcos arqueados que en ésta, sino un chagrinado
poco visible bajo la pruinosidad. También son distintas las arrugas
de la parte mediana del epístoma en ambas. El tórax tiene pilosidad
gris-amarillenta en el mesonoto en la mencionada especie, mientras
que en pieltaini lleva abundantes pelos negros, más largos y ergui¬
dos. En los fémures de ésta, la pilosidad pálida está limitada a la
región apical rojiza, mientras que en aquélla está extendida también
por la zona negra. Las alas están notablemente más ahumadas en
pieltaini. La faja abdominal es más ancha. Los ejemplares que po¬
seemos de uigrovillosus , comprobados, según Arias, por Lichtwardt,
en los cuales se basó éste para establecer la identidad de esta espe¬
cie con nitidissimus, descrita por Strobl meses después, tienen to¬
dos una faja de pelos amarillentos marginando a los ojos por debajo,
que no existe en pieltaini. Respecto a la proporción de los artejos
del flagelo, el último es igual en uigrovillosus a los tres anteriores,
mientras que en aquella especie sólo iguala a los dos precedentes.
Nemestrellus nigrovillosus Lichtw. trautiiiaiml subsp. nov.
Tipo: 9* de Almería (en Museo de Madrid).
($. Las diferencias principales que se observan entre la forma típi¬
ca y esta variedad son las siguientes:
El epístoma muestra un asurcamiento mucho más leve que en la
forma típica, y la pilosidad de su parte mediana es mucho más larga
y abundante, inclinada hacia delante. Tórax con pilosidad marcada-
326
J. GIL COLLADO
mente más corta, casi como la de una 9 de la forma típica, más recli¬
nada y de color más pálido. La pruinosidad frontal es más densa, y
forma, como en pieltaini , dos manchas transversas triangulares, casi
unidas delante de los ocelos. Alas notablemente más esfumadas, con
las venas tan areoladas como en esta especie. Las células C y Se son
casi completamente negruzcas, a excepción de la zona pálida basal.
Long., 16 mm.
Almería, I tipo (Trautmann !); en Museo de Madrid.
Clave para las especies de Nemestrellus de abdomen rojo,
del grupo abdominalis.
i. Abdomen con una faja de pelos blancos en su base que contrasta viva¬
mente con la restante pilosidad negra de estos segmentos... 2
— Abdomen sin faja de pelos blancos. . 4
2. Abdomen sin faja negra mediana bien marcada; tan sólo del II al IV seg¬
mentos con manchas separadas negras; últimos segmentos rojo-oscuros;
tórax moderadamente brillante; antenas con el artejo 3. 0 rojo; tibias y
tarsos rojizos; pilosidad cefálica blanco-amarillenta.. surcoufi Arias.
— Abdomen con una faja negra bien marcada, que llega hasta el extremo
del mismo; tórax más brillante; antenas parduscas o negras; pilosidad
cefálica gris-pardusca o pardo-amarillenta; tibias pardo-negruzcas... 3
3. Esternitos negros; cabeza con faja transversa ancha de color blanco sucio;
tarsos de un color rojo-ferruginoso. fascifrons Bigot.
— Esternitos rojos, con dos fajas laterales negras; cabeza con una faja ancha
transversa blanca; tarsos pardo-castaños. abdominalis Olivier.
4. Pilosidad de la región inferior de la cabeza y de las pleuras negra. 5
— Pilosidad de la parte inferior de la cabeza, así como la de las pleuras, ama¬
rillenta . 7
5. Ojos, en su parte infero-anterior, marginados por pilosidad de igual color
que la restante, negra; región anterior de la frente con unos surcos
arqueados bien visibles; último artejo del flagelo antenal de longitud
igual a la de los dos anteriores; banda abdominal muy ancha.
. pieltaini nov. sp.
— Ojos marginados en su parte antero inferior por una fila de pelos amari¬
llos que destacan mucho de la restante pilosidad negra; frente sin sur¬
cos bien marcados, tan sólo con un chagrinado casi oculto bajo la pubes¬
cencia; último artejo del flagelo tan largo como los tres anteriores... 6
DOS NUEVAS FORMAS DEL GÉNERO «NKMKSTRKLLUS» SACK.
327
6. Alas parduscas, de tono casi uniforme; células C y Se poco más oscuras
que las restantes; venas no visiblemente areoladas de oscuro; pilosidad
del mesonoto más bien larga y erguida.
. nigrovillosus nigrovillosus Lichtw.
— Alas con las venas marcadamente areoladas; células C y Se casi negras;
pilosidad torácica más bien reclinada y corta.
. nigrovillosus trautmanni nov. subsp.
7 Patas completamente rojizas; pilosidad del mesonoto muy escasa, éste sin
pruinosidad; antenas rojizas. escalera! Arias.
Patas con fémures negruzcos; pilosidad del mesonoto más abundante; an¬
tenas con el artejo 3. 0 más o menos pardusco. perezi Dufour.
INDICE
Páginas.
Agenjo (R.): Estudio sobre las formas españolas de Melitaea del grupo
athalia Rott. (Lep. Nymph.). (Láms. X y XI.). 99
— Nuevas formas de Ropalóceros y Gripóceros de España (Lep.). (Lá¬
mina XVIII.). 3II
Bolívar y Pieltain (C.): Estudio de algunos Eupélmidos de España
(Hym. Chale.). 195
Bonet (F.): Colémbolos de la República Argentina. (Láms. XII-XVI.) .. 123
Dürck (H.) und Reisskr (H.): Beitrag zur Lepidopterenfauna des Rifge-
birges von Spanisch-Marokko. (Láms. I-IX.). 33 y 211
Escalera (M. M. de la): Las Hymenoplia Eschz. de Marruecos (Col.
Scarab.). 5
— Especies nuevas de Akis de Marruecos y del Sáhara occidental (Col.
Ten.). (Lám. XVII.). 301
Gil Collado (J.): Una nueva especie española de Nycteribia (Dipt. Pup.). 29
— Dos nuevas formas del género Nemestrellus Sack., de España y Ma*
rruecos (Dipt. Nem.). 321
Mosely (M. E.): New Fijian and African Trichoptera. 17
Rkisser (H.): Véase Dürck (H.) y Reisser (H.).
SUMARIO DE LOS NUMEROS 3 - # - 4 -°
Págs.
C. Bolívar v Pibltain: Estudio de algunos Eupélmidos nuevos de Es¬
paña (Hym. Chale.). '95
H. Dürck und H. Reisser: Beitrag zur Lepidopterenfauna des Rifgebir-
ges (Fortsetzung). 2,1
M. M. de la Escalera: Especies nuevas de Akis de Marruecos y del Sáha-
ra occidental (Col. Tenebr.). (Lám. XVII.). 301
R. Agbnjo: Nuevas formas de Ropalóceros y Gripóceros de Espa¬
ña (Lep.). (Lám. XVIII.). 3,1
J. Gil Collado: Dos nuevas formas del género Nemestrellus Sack., de Es¬
paña y Marruecos (Dipt. Nemestr.). 32 »